Qué es de mi vida I: Salud

Bueno, hace muchísimo que no digo nada y creo que va siendo hora de contar cosas de mi vida, que me han pasado muchas en estos meses…

Empecemos con la salud, si os parece. Hay dos noticias: una buena, una no tan buena y una buena derivada de la no tan buena.

La primera buena noticia es que he adelgazado una barbaridad. Desde agosto que me puse a vigilar mi peso más en serio y a hacer un poco de dieta he perdido cuatro kilos y medio, y eso lo digo ahora que he engordado un pelín, porque el mes pasado por estas fechas había perdido casi seis. Estoy de lo más contento y entre esoEl Arthegarn que conoce esta gente, foto de 1991 y las cremas (sí, lo admito, he empezado a darme cremas, pero es que ya tengo 35 años y va siendo hora de empezar a cuidarse un poco, ¿no?) me veo bastante guapetón últimamente, la verdad. Este sábado tengo una fiesta con los amigos de la adolescencia – la pandilla que tenía hace cosa de veinte años y, viendo las fotos por facebook, creo que soy de los que menos va a avergonzarse de su barriga / ojeras / etc(1).

La segunda noticia, la no tan buena, es que parece que estoy algo mal de la cabeza. No os voy a dar todos los detalles, pero a raíz de encontrarme mal a la vuelta de las fiestas de Halloween (y es que uno ya no es tan joven aunque se de cremas) fui al médico y las cosas no le encajaban porque no parecía una resaca y al final una cosa llevó a la otra y he acabado en el neurólogo. No, no os preocupéis que no tengo Alzheimer (de hecho el neurólogo me llamó la semana pasada específicamente para decirme que no tengo esos marcadores), pero algo va mal en mi cabeza y no sabemos qué es. Resulta que llevo años (muchos años) con unos síntomas a los que yo no les había dado nunca importancia pensando que eran cosas normales a la altura del déjà vu y que al parecer tienen nombre y apellidos, fundamentalmente despersonalización y desrealización y que son cosas que las produce algo (no sabemos qué) y que suelen ser indicadores de otras patologías. Si a eso le sumamos mi breve pero acojonante encuentro con la afasia de hace unos años (que es lo que le hizo sospechar al médico de cabecera que lo mío era de cabeza) pues…

Pues aquí estamos. El viernes se supone que me dan resultados de los primeros análiDice usted que le pasa que?sis (entre otras cosas me van a decir si tengo sífilis, mira tú) y el lunes tengo una serie de pruebas de esas tipo House (una vez más, bendito servicio médico del Colegio de Abogados). El neurólogo dice que puede ser cualquier cosa, incluyendo palabras con siniestras resonancias, como Alzheimer, que repito porque eso ya sabemos que no es, o que puede no ser nada; que igual estamos un par de meses haciendo pruebas y que no me extrañe si, al final, lo descartamos todo y nos quedamos con que tengo esos síntomas y se acabó, que son cosas que pasan y que llevo toda la vida haciendo vida normal con episodios disociativos de esos y que puedo perfectamente bien vivir otros cincuenta años igual de bien.

Así que, por favor, ya sé que me queréis mucho pero no os preocupéis hasta que haya de qué. Sigo siendo el mismo, de hecho ahí está la gracia, sigo siendo exactamente el mismo que habéis conocido solo que con un poco más de información. No me voy a morir, ni estoy chiflado ni psicótico, ni me voy a abalanzar sobre vosotros con intenciones homicidas a través de la mesa del Moscow si no compartís mis opiniones sobre la relación entre la segunda ley de la termodinámica y la unidireccionalidad de la flecha del tiempo. Y, como podéis ver, tampoco me estoy quedando ni tonto ni senil. Es cierto que este tema implica algunos cambios en mi forma de vivir la vida, pero nada más. Es… qué se yo, como descubrir que finalmente el colesterol alto te está causando arterioesclerosis y que tienes que vigilarlo. O, por citar un caso que me es cercano, que creas que tienes un cálculo renal y que de repente te digan que tienes los riñones en herradura. Hasta nuevo aviso, estoy bien.

A cuenta de todo esto me han dado una serie de indicaciones de salud (algunas muy curiosas, como que me dé el sol(2)) entre las que se incluyen cosas como que deje de drogarme (yo que creía que ese tipo de cosas sólo me las decía[info]mithur) y que deje de pillarme melopeas como las que dieron lugar a todas estas informaciones médicas (3). Así que me he liado la manta a la cabeza y he dejado de beber.

(Pausa para que os recuperéis)

Pues sí, pues sí, así es. Otras veces lo he intentado y no lo he conseguido, pero esta es la definitiva. Puedo decir orgullosamente que llevo desde Halloween sin beber alcohol, pero ni una gota. Ni una caña con el aperitivo, ni un vino con la comida, nada de nada. A Zor le parecerá muy fácil, pero a mi me está costando la de Dios. Bueno, no, dejar a Dios fue más difícil, pero esto tampoco está siendo un juego de niños, que digamos. Daos cuenta de que llevo veinte años bebiendo alcohol sin parar y que, desde la estancia de Slanter en la Mazmorra, cuando el consumo se desbocó (es que era un juerguista), estaba bebiendo a razón de un litro diario de cerveza, así los días de nobeer-lgdiario delante de la tele y como poco. Y no vamos a hablar de los fines de semana, que a lo mejor el sábado empezaba con la primera a eso de la una cuando sacábamos al perro, comía con vino o cerveza y luego si salía caían fácil entre tres y seis litros más, dependiendo de la duración de la noche… Y Slanter se fue de la Mazmorra en 2006. Puedo decir sin temor a equivocarme que, si consigo mi objetivo de llegar impoluto al cumpleaños de mi madre (28 de noviembre, y todo apunta a que lo conseguiré) será el periodo más largo de sobriedad ininterrumpida desde finales de los ochenta.

Obviamente esto no lo hago porque me lo haya dicho el neurólogo (que simplemente quiere que no beba hasta la inconsciencia). Lo hago porque ya era hora, porque ya había decidido dejar de beber en un futuro próximo (cuando empezáramos a pensar Ana y yo que era el momento de tener hijos) y porque me parece un momento idóneo, una forma de aprovechar el miedo que me metió el médico en el cuerpo para sobrellevar las primeras semanas, que fueron difíciles, y para mantenerme en mis trece cuando aceche la tentación. El objetivo a largo plazo, por cierto, no es eliminar totalmente el alcohol sino controlarlo y reducirlo mucho (bueno, muchísimo, según mis cuentas, simplemente con dejar de beber cerveza reduciría mi ingesta de alcohol en un 90%). Por ejemplo, si un día nos vamos a cenar un buen chuletón a un buen restaurante no voy a dejar de tomarme un buen vino (pero sí el coñac de después) y desde luego si vamos a Gijón no voy a dejar de tomar sidra (aunque menos). Pero ahora mismo, y durante unos meses, creo que hay que ponerse de tratamiento de choque. Y, con la ayuda de Ana (que me brinda un inestimable espejo en el que mirarme, que está muy orgullosa de mi y a la que no pienso decepcionar) lo estoy consiguiendo.

Y esto, aunque ahora mismo me fastidie (y me fastidia bastante) es otra buena noticia que me agradecerán mis neuronas, mi hígado, mi línea(4) y, eso lo tengo muy claro, mi cartera.

Y nada, aquí os dejo hasta que os ponga al día con otra faceta de mi vida, que hay novedades en todos los campos…

Arthegarn___________________

(1) Hay que tener en cuenta que yo no tengo pelo del que avergonzarme, jejejeje.
(2) Ya me han explicado que es para incrementar la producción de vitamina D, que por lo que se ve está relacionada de alguna forma con la mielina.
(3) Porque si no me hubiera agarrado dos castañas curiosas el fin de semana de Halloween, una el viernes y otra el sábado, probablemente no hubiera tenido los síntomas que tuve el domingo y el lunes y no hubiera ido al médico y bla, bla.
(4) Según Mithur porque de momento lo que he hecho es engordar (probablemente porque como por la ansiedad).

13 comentarios en “Qué es de mi vida I: Salud”

  1. [lupus]…pues espero que no.

    Pero me alegra oir que ha reducido la ingesta de alcohol, me quedé bastante preocupada, y ya sabes que yo soy de las que le gusta más un whisky de malta que a un tonto dos palotes.
    se lo comentaba a E. (quien por cierto cumple años el mismo día de tu madre) que no era normal que te la cojas un día a lo bruto y al otro también.

    Nos vemos en madrid desde el 31 al 9, aunque voy a tener que trabajar el 31 y el 1, y ya veremos si no me toca algún que otro día más.

    Me debes una cena.

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    1. ¿Vas a tener que trabajar el 31 y el 1? ¿Desde Madrid, you mean?

      Vale, pues en esa semana cenamos. ¿Viene tu hombre en las mismas fechas, supongo? Cuando Ana y yo decidamos las vacaciones, aviso.

      Besos muchos

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  2. De tu porrazo y el cacao con las palabras es lo primero que me ha venido a la cabeza mientras contabas el asunto. Aquello fue una de las cosas más rayantes que he leído por aquí. Si nos miran con lupa a la fuerza nos va a salir algo, sobre todo en la cabeza. En cualquier caso le deseo la mejor de las fortunas. Después de todo eres abogado, resistirías hasta una erupción solar apocalíptica. =)

    Lo de la cerveza es una putada, yo no bebo apenas alcohol, solo si salgo de fiesta y no soy muy dado, pero fumo que da miedo y desde esa perspectiva creo que te entiendo.

    Mientras no te prohíban los buenos videojuegos, no se termina el mundo. xD

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  3. Bueno, como tú dices, lo mejor es no preocuparse hasta que se vea si hay razón para ello. Francamente, yo lo achacaría al estrés, porque aquí la que tiene diagnosticado estrés crónico tiene episodios de desrealización, despersonalización, jamais vu y más chorradas de esas día sí y día también… El estrés agota mentalmente y produce síntomas que pueden confundirse con los de otras enfermedades (mareos, catarros constantes, paranoia leve), algunas de ellas más graves.

    Lo del alcohol es para aplaudirte, la verdad. Yo ando en algo parecido, intentando reducir mi cervezofilia. Es genial que puedas pasar sin ello durante una temporada; a mí no se me está dando todo lo bien que me gustaría :-S Lo ideal es conseguir que el consumo no se vuelva una necesidad sino que se haga muy de vez en cuando y sin que llegue a dejarlo a uno perjudicado; ¡espero que ambos logremos llegar a ese objetivo! ¡ÁNIMO!

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  4. ¿La desrealización y la despersonalización se te ha presentado de forma frecuente y episódica, o como algo crónico del día a día?

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  5. Por favor, por favor informame de lo que te digan hoy. No es que me preocupe, es que me toca los cojones no poder ir a darte un beso, y darte las enhorabuenas que te mereces por controlar el alcohol, seguro que ya te está viniendo muy bien. Y bueno, si me entero, es como si te tuviera más cerca.

    Te quiero, y me siento super orgullosa de que tengas el coraje de investigar sobre tu salud mental. Así que oye, que no sea nada lo del ojo 😀

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  6. haces bien en dejar de beber poco a poco,es una de las “drogas legales” que mas joden el sistema nervioso.
    poniendome mas en mi papel de estudiante de psicología,yo creo que si tienes tensión/estres es bastante probable que sea por ello.
    de todas maneras no te preocupes,a mi con 13 años pensaban que podia tener un tumor en la cabeza ya que tenia unos mareos mas unos dolores de cabeza brutales que me caia redonda al suelo para al final darse cuenta los medicos que lo que me fallaba era el hierro,tenia anemia

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