Los cuchillos de Villatinaja

Estimados votantes y simpatizantes de Podemos: vale ya con los cuchillos de Villatinaja, por favor.

En primer lugar Pablo Iglesias no ha hecho nada malo ni ilegal ni inmoral ni antiético y solo es antiestético para determinadas concepciones de la estética que tienen más que ver con las apariencias que con la belleza. Lo que pasa es que esto le puede costar votos a Podemos y eso a muchos os pica, pero también podría dárselos como sugiere la interesante teoría de Mithur(1). Pero es que, además ¿qué coño esperabais? ¿Otra vez  con las mismas? Cada vez que se descubre que uno de los dirigentes de Podemos no es una virgen montada en un unicornio (Monedero, Echenique, hasta el pobre Alberto Garzón que ni siquierea es de Podemos como tal) os echáis las manos a la cabeza y os rasgais las vestiduras. En serio, ¿_yosipuedo_88e67a64de verdad pensabais que hay santos? En vez de pedir la perfección a vuestros líderes, ¿no creéis que debería ser suficiente con ver si son más íntegros o más honrados que las alternativas?

Yo voto Ciudadanos y para nada creo que sea un partido perfecto, muchísimo menos creo que Albert Rivera sea un candidato perfecto (claro que yo voto al programa y no a la persona). Y lo hago y no me escondo porque veo dónde estamos, a dónde quiero llegar y qué medios tengo a mi disposición y a continuación decido la mejor forma de hacerlo. Dejad de quejaros porque los medios no son perfectos, nunca lo van a ser, el mundo no es así; haced lo que podáis con lo que tenéis. Eso es realismo y lleva al avance (y con suerte al progreso). Moverse en un mundo idealista en el que los políticos deben ser perfectamente éticos y estéticos es un error, es falso, es irreal, y lleva inevitablemente a la frustración, sea porque los perspicaces se dan cuenta AVE_30879_6d6873a0dfff4624b9229d7765a83d38_politica_cartas_magic_nueva_barajade que los líderes disponibles no son perfectos y les niegan su apoyo hasta que aparezca el ideal, sea porque los más manipulables verdaderamente se creen que los líderes son perfectos y se dan un buen golpe cuando se caen del guindo.

Aparte de que, en serio, ¿qué más queréis? Tanto Pablo Iglesias como Irene Montero han puesto sus cargos a disposición de la militancia a raíz de Villatinaja sometiéndose a esa especie de órdago plebiscitario que se está votando ahora. Honestamente, yo me tengo por una persona escrupulosamente honrada y jamás lo habría hecho(2) y no pediría a nadie que lo hiciera, al menos no por algo así.

A mi no me gustan los métodos de Podemos. Sí sus fines o la mayoría de ellos, porque en el fondo todos queremos más o menos lo mismo, pero no sus métodos y porque no los comparto no los votaré. Así que no digo esto para apoyar o favorecer a Podemos sino porque por encima de todo lo que me importa es la Verdad y su hija pequeña la correcta percepción de la realidad que ayuda a tomar decisiones correctas. Y la realidad, en este caso, es que Pablo Iglesias e Irene Montero no han hecho nada malo ni criticable en si mismo por comprarse Villatinaja. Sí que lo han hecho, en mi opinión, cuando han manipulado a la gente a golpe de populismo para crear en ellos una falsa percepción de la realidad, de buenos y malos, de blancos y negros, de arribas y abajos, que ahora se está volviendo pablo-iglesias-turric3b3n-jose-maria-escriba-de-balaguercontra ellos porque, oh, pecado, han progresado y han dejado de estar en ese 99%. Han dejado de (aparentar) ser pobres y han pasado a (aparentar) ser ricos y como en el maniqueísmo que ellos mismos han fomentado los ricos son malos solo por ser ricos, independientemente del origen de su riqueza o de lo que hagan con ella ahora les muerde el culo. Arrieritos somos.

Y es que el que se hayan comprado Villatinaja es lo de menos. Villatinaja no es más que un signo, ni siquiera un símbolo, visible del cambio de su situación. Pablo Iglesias e Irene Montero han dejado de ser parte del 99% hace mucho tiempo y lo eso sería exactamente igual si no se hubieran comprado el casoplón. Consideradlo. Veréis, quizá con sorpresa, como lo que le pica a mucha gente no es que hayan prosperado sino que se vea, que sea evidente que han prosperado. Lo que importa no es el fondo sino la forma; las apariencias, las malditas apariencias. El picor que es tan difícil de rascar no es la incoherencia de haber dicho una serie de cosas y a la que has tenido la oporunidad haberte comportado como lo que criticabas, es la disonancia cognitiva que produce saber que, oh sorpresa, el paladín del Pueblo ya no es parte del Pueblo (para ciertos valores de Pueblo). Ouch. Buttscratcher!

De verdad, guardad los cuchillos. Pablo Iglesias no es ni un traidor ni un vendido ni se ha descubierto como un demonio por este asunto. Es una persona normal, con deseos y reacciones normales, esto lo hace si acaso algo más de la gente y no menos.  Hay que salir de la adolescencia o de la juventud, gente, y llegar a la vida adulta. Los símbolos y los arquetipos están muy bien para la niñez pero llega el momento en que hay que abandonar el mundo de los conceptos puros y digitales y entrar en el analógico barro, que es menos nítido pero más real y trabajar con lo que se tiene, que en muchos casos es lo menos malo.

Eso sí, desde el barro, os lo advierto, cuando uno se enfanga en complicaciones y consecuencias mediatas y visiones a largo plazo y todas esas cosas… Entonces lo de votar a Podemos parece peor idea cuanta más información tienes.

Saludo y evolución,

Arthegarn__________________

(1) La teoría de Mithur, casi palabra por palabra, dice que este asunto “aliena un poco a sus bases, pero seguro que le da bastantes votos descontentos del PSOE ahora que ya no es un perroflauta alquilado sino un tío con patrimonio cuyo interés está en que se revalorice su posesión como todo buen honesto sociata babyboomer comemierda.” Y su buena razón tiene: Pablo iglesias ha dejado de ser un peligroso antisistema y ha pasado a ser un padre de familia terrateniente con mucho que perder. Eso tranquiliza muchos ánimos, entre otros, por cierto, el mío.
(2) Jamás lo habría hecho porque va contra mis principios. Lo que haga cada uno con su dinero conseguido honradamente, mientras sea legal, es asunto exclusivamente suyo y no puede ni debe estar sometido a este tipo de fiscalización e intervención pública o popular. Como si se lo quieren gastar en juergas, carape, están en su derecho. Los derechos fundamentales tienen la característica de ser irrenunciables y, por la misma razón por la que no se puede tolerar la esclavitud ni siquiera en el caso de que el esclavo se venda voluntariamente como tal, tampoco puede tolerarse el sometimiento del individuo al colectivo hasta estos extremos, ni siquiera aunque el indivíduo quiera. Liberal que es uno, oiga.

 

La difusa línea roja

Tú imagínate que sabes un porrón de algo. Pero un porrón. Porque llevas toda la vida trabajando en ello, por ejemplo, pero no tienes un papelito que diga que sabes del tema. A lo mejor llevas quince años de secretaria en un despacho de abogados y las demandas las escribes tú; o diez años persiguiendo criminales en la policía y aprendiendo cómo se comportan y cómo se reúnen pruebas. Quizá seas el hijo de un obrero que no se terminó el instituto pero que ha montado y dirigido durante veinte años un complejo industrial que ahora vale 50 millones de euros. O igual eres un funcionario de Administraciones Públicas o Hacienda que lleva doce años trabajandotitulitis en financiación autonómica, qué se yo. Lo importante es que eres alguien que tiene los conocimientos necesarios para desarrollar una actividad, que la llevas desarrollando de hecho un porrón de tiempo y que encima eres bueno y respetado en lo tuyo.

Pongamos un ejemplo concreto, imagínate que eres secretaria de dirección, que llevas diez años trabajando en multinacionales de alto nivel en puestos de mucha responsabilidad, siempre con resultados y críticas excelentes, que tus compañeras secretarias de otras empresas te tienen en muy alta estima y que de hecho incluso has dado cursos en asociaciones profesionales, empresas y, qué se yo, CEPI por ejemplo, sobre la profesión: cómo ser buena secretaria, como lidiar con jefes difíciles, qué busca un empleador en una entrevista de trabajo, ofimática de gestión… o incluso un curso titulado “Cómo usar a tu secretaria” que, más allá de lo políticamente incorrecto del título, se dedica a explicar a muchachetes de 26 años recién contratados que acaban de terminar el máster y no han pisado una oficina de verdad en su vida que: (i) por mucho que su secretaria tenga muchísima más experiencia, sepa muchísimo más que ellos de la empresa y pueda ser su madre en edad, dignidad y gobierno, los jefes siguen siendo ellos y tienen que acudir a ella para mandarle cosas y que (ii) las secretarias son compañeras de trabajo y no esclavas, peldaños, o sirvientes.

Pero que, mira tú por donde, no tienes el grado en secretariado de alta dirección. Que existe. Desde hace poco pero existe: el secretariado es ahora una profesión titulada, ya ves tú. Tienes los conocimientos, sobrados, de hecho podrías dar clase en ese grado y enseñar a las nuevas secretarias a ser tales como de hecho ya ha ocurrido. Sabes, pero no tienes un papelito que diga que sabes(1).

titulitisY que de repente resulta que haces una entrevista para mejorar tu puesto en otra empresa y ¡sorpresa! te dicen que para ese puesto solo contratan graduadas en Secretariado. O que para ascender en tu empresa (o en la administración pública, que también pasa) tienes que tener estudios superiores como, por ejemplo, ese grado. Putadón, ¿no?

Supón que de repente, out of the blue, charlando con un conocido de la Universidad Regional de Juana Chaos (una universidad privada pequeñita que es un poco un chiringuito del Partido P’ayudar), que precisamente está impartiendo ese grado, cuando estás quejándote del asunto te dice algo del estilo de: “¡Qué me dices! ¡Menuda injusticia! Oye, ¿por qué no te matriculas en mi universidad? Total, te vas a sacar el grado con la gorra, no creo que haya nada que te podamos enseñar, de hecho deberías estar tú enseñando ahí, ¿quién sabe más de secretariado que tú?” “Pero se ha pasado el plazo de matrícula y además la carrera es presencial y yo no tengo tiempo para ir a clase, tengo un trabajo de verdad”, dices. “Bueh, eso no es nada. Lo del plazo de matrícula lo arreglo yo con Secretaría y ya hablaré con los profesores para que sean conscientes de tu caso particular, mientras hagas los exámenes y los apruebes ¿qué más da que vayas a clase? ¡Si ya te lo sabes!” y tal. Le dices que te lo pensarás por no decirle que no pero te vas a casa con el runrún…

Unas semanas después te llama y te dice “Oye, he hablado con el Rector de tu caso y es que nos interesa contar contigo. Eres muy conocida en el sector y que seas alumna de nuestro grado le daría prestigio y publicidad, y es que además queremos ofrecerte una plaza de profesora cuando tengas el título. No te preocupes, no sería mucho, un par de horas por las tardes enseñando Office Management, seguro que en tu empresa te dan permiso. Fíjate que estamos tan interesados que estamos dispuestos a becarte: te sacas la titulación sin que te cueste un céntimo. ¿Qué me dices? ¿Eh?”

Y, claro, si te lo ponen así, pues te apuntas, claro. Y vas solo a los exámenes y la mayoría te los sacas con la gorra hasta que te titulitisqueda el trabajo de fin de carrera que, simplemente, no tienes tiempo de hacer porque, oye, es que tienes un trabajo de verdad. Así que, pasado un tiempo, te vuelve a venir tu conocido y te dice: “Oye, ¿qué pasa con el trabajo de fin de carrera, que es lo único que te falta para tener el título?” “Pues que no tengo tiempo de hacerlo, la verdad, es que…” “Bueno, mira, no pasa nada. Tu presenta cualquier cosa y ya hablo yo con el profesor Frijólez para que entienda tu situación.” “Hombre, no sé, no me parece muy bien, Frijólez y yo nos llevamos muy bien pero…” “No, no, en serio, insisto. Mira, Frijólez te tiene en muchísima estima y opina que serás una profesora excelente, aparte de que ya seas una profesional como la copa de un pino. Pero para ser profesora primero tienes que tener el maldito título, no basta con que sepas lo que hay que enseñar, necesitas el papelito. Y en la universidad todos sabemos que te lo mereces y te lo queremos dar, pero para dártelo tienes que presentar el trabajo de fin de carrera. Es una formalidad pero es imprescindible.” Total, que esas vacaciones de verano te descargas tres trabajos sobre gestión de oficina de El Rincón del Vago, los fusilas, le añades unas cuantas cosas (y le corriges otras porque, la verdad, viniendo de donde vienen tampoco son de una calidad que te parezca aceptable) y presentas el resultado como trabajo de fin de carrera. Y, milagro, en septiembre, por fin, eres graduada en Secretariado de Dirección (con un 7,5 en el trabajo, oiga) y ya tienes un papel que dice que eres capaz de hacer el trabajo que llevas trece años haciendo y que te permite seguir ascendiendo. Tachín, tachín.

*     *     *

Poneos un espejo delante, sobre todo los más mayores que ya tenéis una carrera profesional y sabéis de lo que hablo. ¿No os sentiríais tentados si os pasara algo así? Porque yo, la verdad, sí. Ahora imaginad que caéis en la tentación. O si sois tan young businessman in suit telling a lie with the fingers crossedilusos escrúpulosos como para que os resulte inconcebible, pensad en el ejemplo que he puesto más arriba. El hecho de que esta persona haya obtenido el título como lo ha obtenido, ¿supone que es básicamente deshonesta? ¿Caer una vez en la tentación te convierte en alguien básicamente inmoral? ¿Básicamente indigna de confianza? Yo lo que veo es una persona que, enfrentada a una situación muy concreta, con circunstancias casi irrepetibles, cae en la tentación de hacer algo que, sí, es deshonesto, pero que ella en realidad no consideraba que lo fuera tanto porque, como ya hemos establecido, los conocimientos los tenía y solo necesitaba el papel que lo dijera? El que se haya sacado el título de secretaria así, ¿hace que sea mala secretaria o la inhabilita para serlo? ¿De verdad? ¿Borra de un plumazo todo lo bueno que haya podido hacer en su carrera profesional y en su vida personal, todos los logros que haya podido obtener, y la convierte en una paria indigna de confianza a la que no se puede ni dar treinta céntimos para ir a comprar el pan? ¿Diriais que sí? Yo no.

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Esto que precede es pura ficción. No estoy sugiriendo que esto o algo parecido fuera lo que le pasó a Cristina Cifuentes (aunque sea posible) ni quiero con esta parrafada defenderla en el Mastergate. Ni a ella no a los 200 mandos de la policía nacional que supuestamente se han sacado poco menos que así el grado en Criminología y que son verdaderamente los que han inspirado este artículo. Quiero defenderme a mi mismtitulitiso de una serie de ataques que he estado sufriendo estos días y tratar de explicar con un ejemplo por qué me he resistido (por lo que se ve con uñas y dientes) a condenarla por el asunto de su máster: porque no tengo todos los datos.

Cuando salta la noticia uno no sabe en qué circunstancias se matriculó ni cuanta ayuda tuvo, si mucha o poca, y cuán ilegítima fue esa ayuda. Pero sí que puede imaginar, yo al menos y sin demasiado problema, escenarios  como el de arriba en los que hacer la vista gorda cuando te regalan un máster (o unos trajes, o lo que sea) no es tan grave; amén de otros todavía más exculpatorios. ¿Deshonesto? Desde luego. ¿Está feo? También. Pero no tiene por qué ser algo que te arroje de forma inmediata y sumarísima al infierno, puede parecerse más a un pecado venial que a otra cosa. Aunque sea malo, que lo es, puede ser, en una palabra, perdonable.

Así que con este tema me pasan tres cosas. La primera, el furibundo liberal defensor de la presunción de inocencia como principio moral que llevo dentro. La segunda, el no menos furibundo e imbricado cristiano que llevo dentro que cree que, bajo ciertas condiciones, casi todo es perdonable. Casi todo, no todo: chantajear es imperdonable, aceptar un titulito como un soborno es imperdonable, valerte de tu cargo o de tu posición para presionar a una universidad o a un profesor para que te dé un titulito es imperdonable y desde luego mentir en sede parlamentaria es imperdonable. Pero aceptar un titulito por peloteo, por ejemplo, en plan cohecho pasivo impropio, o aprovecharse de las circunstancias para sacarse un grado con 60 créditos en vetitulitisz de con 180 cuando no haces técnicamente nada ilegal, en cambio… Estos casos, como me pasó hace años con el caso Monedero, me parecen bajo ciertas circunstancias, perdonables. Blando que soy, supongo.

¿Qué circunstancias? Pues las de la teología clásica: arrepentimiento, propósito de enmienda, confesión y penitencia. Si te pillan en un renuncio como estos y lo reconoces, lo admites, manifiestas tu arrepentimiento, pides perdón y pones tu cargo a disposición de quien te lo ha dado por si has perdido su confianza, vale. Si, en cambio, lo niegas todo, afirmas a todas horas que el master es tuyo y que está bien dado y encima en vez de confesar y pedir perdón lo niegas todo ante el Parlamento o ante un juez o ante el Pueblo o ante tus padres… pues al cuarto de los ratones, rincón de pensar-en-lo-que-has-hecho. Que yo perdono a quien se arrepiente pero lo primero es arrepentirse.

Hay una tercera cosa que me pasa y es que soy un pragmático. Ya sé que muchos opináis que pedirle a un político que no mienta en su currículum es un asunto de elemental decencia(2) y os doy, básicamente, la razón porque estoy de acuerdo. Pero en un caso como este, en el que tiene (o tenía al principio porque cada vez menos) la pinta de que el título se expidió efectivamente aunque de forma irregular en primer lugar creo que se podría construir un caso sobre que en realidad no hubo mentira y en segundo lugar y sobre todo, 5_Weaverme asalta la duda de si el remedio no va a ser peor que la enfermedad. Me pasa lo mismo, otra vez, que con Monedero y es que, como decían en Cabin in the Woods (si no la habéis visto vedla) “we work with what we have“. Conociendo la fauna política de España y las ganas que se le tenían a Cifuentes, tanto desde su propio partido (y es que mucha gente del PP no le perdona que vaya de ser más incorrupta que el brazo de Santa Teresa cuando la mierda ha tenido que olerse a kilómetros) como desde la oposición, si lo peor que le han podido encontrar ha sido esto me hace pensar que está, sobre todo comparativamente, limpia como una patena. Y, claro, como encima a mi me gusta la gestión que está haciendo de la Comunidad de Madrid (me parece mejorable pero en general buena) tengo una cierta reticencia a acabar de un plumazo con su carrera política por una cosa así. Mirad que después de Esperanza Aguirre vino Ignacio González…

Bueno, no. En realidad no tengo una cierta reticencia. La tenía, y la tenía a acabar con su carrera política por un asunto no totalmente claro que podía, o podía no, pasar de mi difusa línea roja. Era el mastergate de Schrodinger, que a la vez era y no era causa suficiente para cargarse a Cifuentes… hasta que mintió en sede parlamentaria y dijo que había defendido un trabajo en un acto presencial que no se celebró. Mentir en sede parlamentaria es imperdonable y convierte, por extensión todo el asunto en imperdonable. Así que ya, independientemente de que presionara o no o de que se aprovechara de las circunstancias o no o de que sea básicamente honrada o no o de que sea buena gestora o no voy a volver a decir lo que llevo diciendo todos los días desde hace una semana. ¡Cifuentes dimisión!

Salud y evolución,

Arthegarn______________________

(1) Todos los ejemplos que he puesto hasta aquí responden a personas reales que conozco desde hace entre 10 y 37 años.
(2) Y cuando me decís esto no puedo evitar preguntarme cuántos de vosotros habéis mentido en vuestro currículum o, peor todavía, sonreírme porque sé las trampas que habéis hecho para evitar pagar IVA o IRPF. Probablemente quien esté más a salvo de  entre los que dicen esto a diestro y siniestro sea mi tocapelotas favorito, Mithur, lo me entristece solo un poco menos de lo que me alegra.

La Prisión Permanente Revisable.

Tengo ganas de escribir algo serio sobre este tema pero como nunca tengo tiempo lo dejaremos en algo breve y relativamente light analizando lo que yo creo que son los cuatro puntos calientes del asunto.

  1. Desde el punto de vista de la prevención del delito (tanto desde el punto de vista original como del de la función ejemplarizante de la pena) está muy demostrado que no es tanto la gravedad de la pena como la certeza de la misma imagenla que disuade al posible criminal de serlo. La pregunta que se hace uno ante la tentación de un delito doloso (en el que sabes lo que estás haciendo y quieres hacerlo) no es, básicamente, “¿cuánto me va a caer por esto?” sino “¿puedo hacerlo sin que me pillen?”. En este sentido la protección de la ciudadanía apenas mejora con el aumento de las penas pero sí que con el de la eficacia de policía y tribunales así que ese argumento es bastante malo. Recordemos además que los delitos por los que te puede caer PPR son básicamente asesinatos y violaciones muy agravadas, no malversaciones y cosas así.
  2. Desde el punto de vista de la protección subsiguiente, es decir de evitar que imagencuando salga vuelva a las andadas, está claro que cuanto más tarde en salir más va a tardar en tener la oportunidad de volver a las andadas y que quien quita la ocasión quita el peligro. Como ciudadano encuentro este argumento respetable y opino que la parte de “revisable” de la ley cubre suficientemente el asunto, básicamente; si vemos que el tipo ha dejado de ser un peligro nos replantearemos soltarlo pero si no lo vemos seguirá encerrado. Pero como no soy cualquier ciudadano sino que encima soy liberal y jurista no me gusta porque invierte la carga de la prueba: no debería ser yo quien tengo que demostrar que no soy un peligro para ser libre, debería ser el Estado quien tiene que demostrar que lo soy para evitar que sea libre. ¿El fin justifica los medios? En mi opinión, y en general, no.
  3. Desde el punto de vista de la justicia retributiva, es decir de que hay que castigar a quien hace algo malo porque es justo, más allá de lo discutible que es esa idea en si misma me parece que la gente que habla de la cadena perpetua porque diez años son poco no ha pisado una cárcel en su vida.imagen Yo ejercí derecho penitenciario en mis primeros años y os garantizo que una cárcel es un sitio espantoso y deprimente, de tortura diaria, de reglamentación y aburrimiento y droga y violencia de todo tipo. No me extraña que la mitad de los líderes independentistas encarcelados estén llorando por las esquinas y que otros hayan huido; a lo mejor no es tanto cobardía como información de lo horrible que es eso. Creedme, por muy humanas que hagas las cárceles el tipo de encerramiento y de reglamentación de la vida es castigo suficiente. A menos que tengas una mente muy disciplinada y te dediques a leer y a sacarte carreras o que tengas mucha imaginación seas una persona espiritual como Junqueras y te dediques a orar (que sé por experiencia que puede ser muy gratificante) lo vas a pasar muy, muy mal.
  4. Por último, hablando estrictamente como jurista, la ley me parece anticonstitucional. Habrá que ver que dice el TC, pero nuestra Constitución dice (Art. 25.2) que “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social”. La cadena perpetua, igual que imagen_6880-540x372la pena de muerte, suponen la renuncia del Estado de esta obligación porque básicamente consisten en decir que esa persona no puede ser reeducada y reinsertada luego lo que hay que hacer es quitarla de en medio para siempre. No me voy a meter en el asunto de si efectivamente los asesinos y violadores pueden ser reeducados o no, estrictamente como jurista la Constitución dice que hay que trabajar para ello así que obliga al Legislador a pensar que es posible y punto. Así que, como le digo a los partidarios de la “acción directa” y últimamente a los independentistas: si no te gusta cómo están las cosas convence a suficiente gente y cambia la Constitución; pero hasta que no lo hagas no puedes hacer esto.

Personalmente, y dejando el punto 4 a un lado que es puro positivismo, lo de la PPR me parece una idea que es más mala que buena pero que tampoco es una monstruosidad como la pena de muerte. La falta de racionalidad del Pueblo y el populismo de sus dirigentes que permea todo el debate tanto en uno como en otro lado, en cambio, me parecen de lo más lamentable.

Hala, al rincón a pensar.

Arthegarn

Las ayudas al alquiler de Plan Estatal de Vivienda

Un articulito rápido para explicar este tema.

Como muchos sabréis se acaba de publicar el Real Decreto 106/2018 por el que se regula el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Dicho plan contiene una serie de ayudas al alquiler de vivienda, especialmente para menores de 35 años y mayores de 65, que básicamente se traducen en que el Estado te paga hasta el 40% de la renta de tu alquiler. Lo que ha circulado por los medios es que para acceder a estas ayudas había que tener unos ingresos inferiores a tres veces (o tres veces y media según el medio) el IPREM. Y, en efecto, si uno se lee deprisa el BOE se encuentra con el artículo 11 que dice:

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Wops, la primera en la frente. No estamos hablando de las rentas de quien solicita la ayuda sino de la suma de las rentas de todas las personas que conviven en la casa, independientemente de que el contrato esté a su nombre o no. O sea, que en un piso compartido entre todos no pueden cobrar más de 22.589,28 euros anuales (brutos) para poder acceder a esta ayuda.

Menudo bajón, pensaréis. Pero, bueno, cuestión de no irse a un piso compartido. Es muy difícil que entre yo y dos colegas no lleguemos a los 22.500 anuales pero si me voy yo solo sí que llego porque ya me gustaría a mí cobrar 20.000 anuales no te digo ya 22.500. Igual hasta se puede venir mi novio conmigo, que somos los dos mileuristas…

Bueno, pues tampoco. Si uno sigue leyendo hasta el artículo 17 se encuentra con algo llamado “límite máximo de ingresos de la unidad de convivencia (LIUC)”, o sea la suma de lo que ganan todos los que viven en el piso, y que resulta que como máximo es de tres veces el IPREM. En realidad:

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¿Y qué quiere decir este artículo, de redacción particularmente mala? Pues lo siguiente:

  • si en el piso vive una sola persona no puede ganar más de 11.294,64 € anuales,
  • si viven dos, 15.059,52 entre las dos,
  • si viven tres, 18.824,4 y
  •  si viven cuatro ya llegamos al límite de 22.589,28, 3 X IPREM.

Cuando se te pasa el mosqueo ves que el tema tiene su lógica. Una persona que gana 22.500 euros anuales no necesita una ayuda del Estado para irse a vivir sola (no, en Madrid tampoco) y desde luego mucho menos que una familia de cuatro personas con la misma renta. ¿Qué significa esto? Pues que esta es una ayuda de verdad para gente que de verdad tiene problemas para llegar a fin de mes y sobre todo para familias con hijos, especialmente monoparentales. No es el caramelito de café para todos del IRPF que sí que cubría esas rentas (y las superaba, porque era con base imponible hasta los 24.107).

Me da un poco de rabia porque esperaba que este plan contribuyera  ayudar a varios amigos míos que viven de alquiler y a los que una manita de estas características no les hubiera venido nada mal, pero una vez meditada la verdad es que la medida es buena, que ayuda a quien más lo necesita, y que por mucho que grite alguno por Twitter no va a producir un incremento en los precios de los alquileres igual a la cuantía de la ayuda ni un floreciente mercado negro de alquileres de habitaciones en pisos compartidos (mayor que el existente, al menos).

En cualquier caso, como me lo he tenido que empollar por razones de trabajo y he visto que como funciona en realidad no es como parecía que iba a funcionar, dedico mi hora de la comida a contaros como va en realidad. Hay otra serie de requisitos y particularidades (por ejemplo el alquiler del piso no puede superar los 600 euros mensuales aunque en Madrid, Barcelona y otras ciudades probablemente suba a 900 y hay casos en los que se pueden superar los tres IPREM, como familias numerosas o discapacitados) pero la cortapisa más importante que probablemente os encontréis sea esta que os he comentado y el chasco de que no toca será, probablemente, por esto.

Así que siento las malas noticias, camaradas. Eso sí, si alguien cree que puede tener acceso a estas ayudas y se lía al leer el BOE o quiere más ayuda yo, como siempre, encantado de echar una mano si puedo. Ya sabéis donde encontrarme.

Y no, no os voy a cobrar. Pro boooono.

Un saludo,

Arthegarn

Españoles: Ponzi ha muerto.

Ustedes, en la gran caja del presupuesto, pretenden que entre menos ingresos pero que por la parte de los gastos, porque siempre prometen que van a hacer más de todo, haya más gastos y cuando se abra la caja resulta que haya más dinero dentro de la caja.
– Felipe González. Estadista.

Esta sucesión de patadas a la gramática fue la frase que, en mi opinión, le dio la victoria a Felipe González sobre José María Aznar en el segundopsoe 1993 debate televisado de la democracia (1993) y, muy probablemente, en las elecciones. Más allá de las patadas la frase era genial. Demolía de una forma clara y visual el argumento del PP (de aquella época, ehem) de que la solución para el problema del paro era bajar los impuestos para crear empleo y no subirlos para dar más subsidios. Recuerdo que en aquel momento me indignó el desconocimiento de la economía que evidenciaba esa frase y que mi padre, que estaba viendo el debate conmigo y con mi madre (mi hermana Eva creo que estaba estudiando como siempre en aquella época), me dijo que no era que en el PSOE no supieran de economía sino que es que estaban mintiendo.

En cualquier caso la imagen era excelente. Es muchísimo más difícil explicar que bajar los impuestos hace que la gente tenga más dinero en el bolsillo y que eso estimula el consumo, lo que incrementa la demanda, lo que aumenta la producción, lo que crea empleo, lo que hace que más gente tenga más dinero en el bolsillo, lo que vuelve a estimular el consumo en un círculo virtuoso de crecimiento y que además como toda la actividad económica está gravada por aquí o por allá al final en realidad vas a recaudar más debido al crecimiento porque el 8% de 100.000 es más que el 10% de 50.000 y bla, bla, bla… que la imagen de la caja. La mentira podía ser y acabar demostrándose tan gorda que diez años después llegaría Zapatero a decir que bajar de impuestos es de izquierdas, pero es que la imagen de la caja… 201_oberta_4la imagen de la caja nos dio, creo yo, los últimos y efímeros dos años y medio de felipismo.

Y es tan buena, tan buena, tan buena, porque en la inmensa mayor parte de los casos es verdad. Si tú tienes una caja y metes más de lo que sacas cuando la abras verás que cada vez hay más y si sacas más de lo que metes verás que cada vez hay menos hasta que no quede nada. Esto es cierto con el dinero, con las canicas, con los calcetines y, yendo a lo que voy, con las cotizaciones sociales.

La “caja” o “hucha” de las pensiones, creada por cierto por el “pérfido” gobierno Aznar, nació porque lo que la gente (y no toda) está empezando a atisbar ahora, a saber que el sistema de pensiones es insostenible; en realidad era evidente desde el siglo pasado. Al igual que el Faraón aconsejado por José el Estado ha aprovechado los siete años de vacas gordas (en este caso once) en los que había muchos más ingresos por cotizaciones sociales que gastos para guardar el excedente y poder tirar de él para mitigar el golpe cuando llegaran los años de vacas flacas. No para evitarlo, ojo, porque es inevitable, sino para mitigarlo. El problema es que los años de vacas flacas 201_oberta_4han llegado en forma de crisis galopante muchísimo antes de lo que se esperaba y la caja, que de acuerdo a las previsiones con las que se constituyó debería estar engordando ahora que los babyboomers estamos en edad de cotizar y no de cobrar, está casi vacía. El gobierno del PP se ha fundido el Fondo de Garantía de la Seguridad Social (lo que hay dentro de la caja) durante la crisis casi por completo. Y no ha sido por particular mal hacer, ojo, sino porque junto con el previsto incremento de gastos debido al aumento del número de jubilados la situación laboral de la última década ha supuesto no solo dejar de ingresar miles de millones porque los supuestos cotizantes no encontraban trabajo ni debajo de una piedra, sino encima un aumento del gasto para pagar el paro (y luego subsidios) precisamente a esa misma gente. O sea, que quien se esperaba que contribuyera a la hucha en realidad estaba sacando dinero de ella y, las cosas como son, tampoco se podía haber hecho otra cosa.

Y esto es así: para mantener el equilibrio presupuestario las pensiones deberían haber bajadodiseno_46163 aproximadamente un 12% en estos años. Y digo bajado, en términos nominales, no simplemente no haberse ajustado a la inflación que encima ha sido negativa varios años. Dada la situación en la que estábamos, con muchas familias dependiendo precisamente de la pensión del padre o del abuelo como único ingreso regular, esa medida simplemente era impensable incluso para los malvados neoliberales de dientes afilados de Rajoy & co. Así que la caja, en la cada vez entraba menos y de la que cada vez salía más, se fue vaciando. Como en el ejemplo de Felipe González. Como era de esperar.

Y en esas estamos. No Hay Dinero y menos que va a haber. Personalmente espero y opino que la salida de la crisis significará la vuelta al ahorro y que la caja de las pensiones vuelva a llenarse; pero este fenómeno que estamos viviendo ahora lo vamos a volver a experimentar, y mucho peor, en la década de los 40. Espero que de aquí a allá los gobiernos que vengan vayan ajustando las expectativas de la gente poco a poco a lo que va a ocurrir,1465804901_315464_1465810705_album_normal revalorizando las pensiones por debajo del IPC y congelando o recortando las pensiones máximas pero si no lo hacen, si intentan mantener el sistema y las expectativas tal y como están ahora como se pide a lo largo de todo el arco parlamentario (no son solo los de Podemos los que exigen la actualización de las pensiones, también hay voces incluso dentro del propio PP que piden lo mismo) cuando el sistema colapse vamos a tener una yayorevolución que ríete del conflicto generacional ese del que tanto le gusta hablar a mi querido Mithur, entre otras cosas porque la masa de votantes mayores de 60 (o sea, jubilados o en un tris) superará a la de menores, algo que ahora no ocurre ni de cerca. Y como Tampoco Habrá Dinero cuando se pose el polvo y se abran las cajas fuertes y se vean las telarañas estaremos peor, mucho peor, que cuando empezamos.

Entre gobiernos que no quieren asumir el coste político de no subir las pensiones y oposiciones que prometen la Arcadia feliz (no us penseu que això no passa també a la resta d’Espanya) nos espera una buena. Es primordial informar a la gente, que todo el mundo sepa el futuro inevitable (pero inevitable como la muerte, ¿eh?) que nos espera y que aprenda a aceptarlo y a prepararse para él (como con la muerte). Vivir solo con la pensión del Estado, 1465804901_315464_1465810705_album_normalparticularmente si no tienes vivienda en propiedad, va a ser duro y difícil. Sí, peor que ahora. Y para la clase media que haya cotizado más y espere mantener un cierto nivel de ingresos la bajada de las pensiones máximas y el probable cambio en el sistema de cálculo de la cuantía va a suponer un ajuste dolorosísimo.

¿Quierre esto decir que hay que privatizar las pensiones? No, no estoy diciendo eso. De hecho eso sería una mala idea porque está bastante demostrado que la gente, dejada a su libre albedrío, no ahorra lo suficiente para el futuro y porque además es preciso que el Estado se ocupe de garantizar un mínimo a sus ciudadanos (y a eso vamos, al mínimo). Lo que quiero decir es que el sistema tiene que cambiar. Hay que aceptar cuanto antes que el nivel adquisitivo de los pensionistas no se va a mantener y hay que decirlo claramente para que mi generación y las que vienen detrás hagan sus planes de contingencia. Y si no, si se va a intentar mantenerlo a toda costa, hay que buscar fuentes adicionales de ingresos que honestamente no sé de dónde van a salir, y que probablemente lo que hagan sea agravar el problema porque al subir los impuestos que hace que la gente tenga menos dinero en el bolsillo y que consuma menos y que baje la demanda y que cierren las empresas y… Bueno, eso que os lo he contado antes pero al revés.

Así no os dejéis comer el coco por Pepés ni por Podemos: esto peta y no hay más que hablar. Españoles: Ponzi ha muerto. Así que ahorrad, ahorrad ya y recordad que comprar vuestra vivienda es una forma de ahorrar. Abríos un plan de pensiones si podéis. Y si no podéis poneos a tener hijos como si fuerais del Opus porque van a ser ellos los que mantengan lo que quede del sistema de pensiones (los hijos, digo, no los del Opus) y cuando reviente va a ser a lo único a lo mucha gente se va a poder agarrar.

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Así que, por terminar con una nota tan positiva como interesada… ¡A follar! ¡A follar! ¡Que lo bueno se va a acabar!*

Arthegarn_______________

*Interesadas por Facebook, Twitter, o correo electrónico a arthegarn@arthegarn.com. También disponible en Tinder y Fetlife.  Arthegarn viene presentado en su propia caja y provisto de condones y plan de pensiones.

Si yo fuera un rojo de salón…

Si yo fuera un revolucionario de izquierdas de salón, así en plan Pablo Iglesias, vendería mi mensaje explicando:

  1. a la clase media donde está en relación al sueldo mediano (porque creen que es el suyo),
  2. a la clase trabajadora de ingresos medianos dónde están en relación la clase media (porque creen que son clase media),
  3. a la clase trabajadora de ingresos moda dónde están en relación a todos los demás (porque *también* creen que son clase media) y
  4. a todo el mundo qué es el principio de Pareto, que Pareto es paretizable, y que en realidad no tienen nada que perder porque la revolución, lo de las horcas y las antorchas y todo eso, no va con ellos sino con (por ejemplo) el 0.032% de la población que controla el 32% de los recursos.

Todo ello, a ser posible, bien vestido, sentado en un sillón y con aspecto tranquilo, inofensivo y papanoelesco como Daniel C Dennett. Si fuera capaz de hablar de política sin declamar mi querido Accolon de Moley sería el portavoz perfecto de mi partido.

Menos mal que soy socioliberal…

El hombre-emousions.

“Demagogia: f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.”

NOTA PRELIMINAR: Lo que sigue es una respuesta a la entrada de Nosotros Salamos Cartago, uno de los blogs de Eduardo Marqués, titulada El Emocionalismo como Enfermedad Personal y Política que deberíais leer antes de esto so pena de perderos por que digo lo que digo (y un buen artículo, también).

No estoy de acuerdo, mi querido Eduardo, con tu aproximación a la ideología como un fenómeno fundamentalmente justificativo del Weltanschauung. Opino que la gente de convicciones semejantes respecto a lo que es bueno y a los mejores medios para obtenerlo se juntan por interés común y de ahí nacen los grupos de presión. Cuando esos grupos de presión han de definirse frente a terceros codifican las coincidencias que han llevado a sus miembros a unirse y de esas codificaciones nacen las ideologías, las etiquetas identitarias, que posteriormente son adaptadas por gente básicamente inmadura que busca su propia definición y que, en algunos casos,12688124_1113954151972807_2862395595279908863_n pueden hacer de la etiqueta la personalidad, de la forma el fondo. Desde luego pueden, en algunos casos, justificar y racionalizar a posteriori nuestra cosmovisión personal, pero yo no diría que son ante todo una herramienta para ello.

Luego me da la impresión de que presentas como ejemplos de extremismo de ciertas ideologías lo que no son tales, sino simplemente la caracterización burda y maniquea de las mismas que hacen quienes se oponen a ellas. La extrema izquierda no bebe de la envidia y los celos más de lo que lo hace la socialdemocracia, por ejemplo. Son las corrientes populistas, basadas en la demagogia, las que se comportan como describes, y estas no tienen por qué ser extremistas. Trump, por ejemplo, es un populista de libro pero yo no lo definiría como un extremista de nada (más que de aprovecharse de la estulticia del americano moda, vamos).

Ortega me parece metido con calzador, aunque sí que me parezca relevante como verás luego. Su distinción entre la masa y la élite no tiene nada que ver con la industrialización (más allá del origen de las aglomeraciones) y el auge de los totalitarismos que predijo estaba basado en el acceso al poder político de una masa que ya no se cree masa y que denuncia y renuncia a las élites que son mejores que ella. Y tampoco estoy de acuerdo en que el hombre-masa(1) hallara refugio en los números, lo que pasa es que las ideologías que sacudieron el mundo en ese momento, fascismo y comunismo básicamente, eran colectivistas y proclamaban la realización a través de la sumisión y la pertenencia al jose-ortega-y-gasset_54405058922_54374916805_576_694grupo mientras que las que imperan ahora son todo lo contrario. El hombre-emousions (me declaro fan) que acertadamente describes no sería así más que el hombre-masa individualista y con Internet, el hombre-masa 2.0

Muy de acuerdo en la falta de autocrítica, de autodisciplina del hombre emousions y su conexión con la inmadurez (“que no ha podido digerir bien su adolescencia”) emocional e intelectual. Quizá, no obstante, te falte ver los paralelismos entre el ascenso del hombre-masa y del hombre-emousions cada uno en su tiempo. Yo es que creo que el hombre-emousions no es más que la vertiente individualista del hombre-masa. Hace cien años las masas se rebelaron y acabaron emplazadas en movimientos colectivistas, pero lo hicieron basándose en un sentimiento de autoengrandecimiento mediante la sumisión y la dilución que no tiene en su base grandes diferencias con el que experimenta el hombre-emousions (quien, por cierto, en realidad también busca identificarse hasta casi diluirse en un… un grupo de homogéneos radicales libres, o algo). Básicamente es el mismo fenómeno producido en momentos con diferentes ideologías dominantes. Tal y como yo lo veo es el empoderamiento arrogante del hombre-masa, en su faceta colectivista o emousions, lo que trae el populismo, y el elitómetro de Mithur acaba de estallar en este momento.

El problema de todo esto es que, en efecto, parte de las razones reales de los problemas que enumeras tienen verdaderamente12688124_1113954151972807_2862395595279908863_n que ver con los sentimientos, emociones y, sobre todo, las percepciones de la realidad que dan lugar a los anteriores. Y en el mundo de las emociones la discusión racional es muy, muy difícil, por eso es tan mala la política, y los movimientos políticos, basados en emociones. Llevan de la discusión racional al enfrentamiento emocional y de ahí muy poco bueno puede salir. Ah, y te falta añadir que hay sentimientos más “legítimos” que otros. Fundamental, oiga.

En conclusión, ¿qué quieres que te diga? Que podemos estar más o menos en desacuerdo en los detalles pero que estoy con usted, Doctor: el mal sigue siendo la inmadurez del Pueblo. No su empoderamiento, su inmadurez. En eso hemos superado a Ortega, al menos.

Un abrazo,

Arthegarn_________________

(1) Pido disculpas a la lectora feminista por el uso reiterativo de “hombre-masa” y “hombre-emousions” en este escrito sin usar nunca sus equivalentes femeninos. En mi descargo, estoy copiando la terminología de Ortega, que no se distinguía precisamente por ser un gran feminista (aunque tenía sus momentos) y, aunque consideré contraponer la “mujer-emousions” al “hombre-masa” me decanté por dejarlo así porque tampoco creo que le hubiera hecho ningún favor ni a las mujeres ni al feminismo, la verdad. Pero igual alguien se ofende y, ya se sabe, en este emousion-world que vivimos…