Precisiones legales y fiscales sobre el Asunto Monedero

(NOTA PRELIMINAR: Lo que sigue es la contestación a la respuesta en Facebook de alguien a quien, para respetar su intimidad(*) y atendiendo a su (posterior) petición expresa llamaremos don Andrés, a mi artículo del otro día que utilizaba el Asunto Monedero como excusa para reflexionar sobre la corrupción individual de los españoles, cómo esta se refleja en sus políticos y cómo no cambiaremos España hasta que no nos cambiemos a nosotros mismos)

Ante todo tengo que agradecer a mi ilustre contertulio todo el trabajo que se ha tomado. No es en absoluto habitual que uno de mis artículos sea contestado de forma razonada y con una extensión cuatro veces superior a la del artículo original, así que como poco eso quiere decir que le ha resultado interesante. Y me gusta que la gente encuentre mis artículos interesantes así que, D. Andrés (permíteme por favor que tutée a partir de ahora), muchas gracias. Mucho menos me gusta que insinúe que mi artículo es falaz, por supuesto, pero la contraargumentación está razonada y es lógica (hasta un punto al menos), algo que tanzanite-gem-large_infome gusta y que es en si mismo una gema por su rareza. Puede que sea un carbunclo en vez de un diamante, pero sigue siendo una gema. Así que intentaré contestarle, don Andrés, punto por punto y como merece.

Dice usted que mi artículo no pasa de la mera opinión y no aporta datos. Totalmente cierto: es un artículo de opinión y orgulloso de serlo.

Me pregunta usted si conozco la Ley de Sociedades. Sí, la conozco, 1/2010 en su texto refundido, pero no entiendo a qué viene la pregunta. También conozco el Código Civil y las Reglas de Adquisición y tienen más o menos lo mismo que ver con el tema que nos ocupa. Creo que lo que en realidad quiere usted preguntarme es si conozco la Ley del Impuesto de Sociedades (4/2004 respecto a los hechos que nos ocupan, hoy en día sustituida por la 27/2014) que también conozco. Esa, la 58/2003 General Tributaria y la 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, sobre la que me considero muy versado y sobre la que usted, al menos en lo que hace referencia a los artículos 17 y 18, o no tiene ni idea u oculta datos maliciosamente.

Me pregunta usted qué motiva mi conclusión de que lo que ha hecho Monedero es deshonesto. Me alegra que me haga esta pregunta porque me da la oportunidad de tragarme parte de mis palabras que me llevan picando desde ayer. Y es que, como liberal que soy, soy un firme defensor de la presunción de inocencia, no solo como criterio jurídico sino también como criterio ético; y no está probado más allá de toda duda razonable que Monedero haya sido deshonesto. Eso, hasta que hable un juez, solo lo sabe LogoAgenciaTributariaMonedero que es el único que está en su cabeza y sabe por qué hace las cosas. Es concebible, y no sería irrazonable, que haya tenido un pésimo asesor fiscal que le dijera que lo que hacía era legal. Es incluso concebible que se trate de un error honesto: las leyes fiscales son farragosas e incluso los expertos recurren con frecuencia a la consulta vinculante(1). Así pues no puedo afirmar así por las buenas que Monedero haya sido deshonesto, es injusto.

Lo que sí que puedo afirmar, y explicarle a usted porqué, es que tengo el absoluto convencimiento íntimo de que ha sido deshonesto. Lo opino fundamentalmente por dos razones: en relación al elemento subjetivo (“¿estaba Monedero defraudando a sabiendas o cometiendo un error honesto”?) a través de aplicación de los mecanismos formales habituales de compleción de información aplicables a estos casos (navaja de Ockham, principio qui bono, existencia de móvil, medio y oportunidad, etc.); y en relación al elemento objetivo (“¿hay verdaderamente irregularidad en lo que hizo?”) a través de mi conocimiento de la ley, que voy a intentar explicar de la forma más asequible posible.

En primer lugar, vamos a la relación de los hechos en si.

  • Año 2010: Juan Carlos Monedero (en adelante, “Monedero”) realiza diversos trabajos para Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, supuestamente en el marco del proyecto del SUCRE.
  • Septiembre de 2010: Monedero recibe su primer pago por estos trabajos (concretamente de Venezuela), y solicita el día 24 la salida de (al menos parte del) capital (unos 250.000 bolívares) del país y su conversión a euros (35.000).
  • 18 de octubre de 2013: Monedero constituye la sociedad(2) Caja de Resistencia Motiva 2 Producciones, S.L.U. (en adelante, “Monedero SL”), de la que es el único accionista.
  • 23 de octubre de 2013: Monedero se nombra a si mismo administrador único de Monedero SL y la sociedad empieza su actividad.
  • 31 de diciembre de 2013: Monedero SL cierra el año fiscal con unos ingresos de 425.150 euros, unos gastos de 59.707,35 (3) y un beneficio de 365.442,65

En otras palabras: Monedero realiza los trabajos unos tres años antes de que ni siquiera exista Monedero SL. Eso quiere decir que a quien contrataron los estados del ALBA fue a Monedero, no a Monedero SL, luego los ingresos que se deriven de esos contratos, independientemente de cuándo se materialicen, son de Monedero y no de Monedero SL. El hecho de que de repente aparezcan en las cuentas de Monedero SL solo puede obedecer al fraude(4) y a que Monedero intentara que ingresos que le eran propios y de su patrimonio aparecieran como de la sociedad.

Este hecho es fraudulento por sí solo. Independientemente de si hubiera pagado más o menos impuestos, firmar un contrato como Monedero y prestar unos servicios, y tres años después decir que el dinero tiene su origen en servicios prestados por Monedero SL que no existía en aquel momento es fraude. Punto. Fraude y de la naturaleza tonta, porque te van a pillar sí o sí(5). downloadAsí que lo siento, pero tu argumento de que Monedero no ha cobrado él sino que ha cobrado la sociedad no se sostiene, es eso precisamente lo que ha intentado aparentar y en eso consiste precisamente el fraude

Me dice usted que si Monedero fuera pícaro hubiera creado la empresa fuera de España, y yo le pregunto, ¿por qué? ¿dónde? A menos que la hubiera creado en las Islas del Canal o semejante para ocultar más seriamente la procedencia de los fondos, claro, pero como Monedero no es tonto(6) sabe que el mero hecho de que le asocien con una empresa así es suficiente para destruir toda su credibilidad y la de Podemos así que no lo hace. Porque es lo suficientemente pícaro para saber que no le conviene.

Me va usted a tener que perdonar que no entre en las siguientes disquisiciones que hace, que no tienen nada que ver con mi artículo ni con el fraude en cuestión (así que entiendo que no lo están respondiendo sino que son simples obiter dicta para que quien pase los lea) como el objeto de la sociedad, su número de empleados (¡no hay nada de malo en que no tenga empleados!), eso que dice de que “factura a través de una asociación que cumple a posteriori con su cometido”, que directamente no entiendo (¡pero si los trabajos por los que cobra ya estaban realizados!), etc. Como verá es que ya es bastante largo esto por si solo. Porque ahora “vamos con los numeritos”, como dice usted, y que en mi humilde opinión son erróneos de cabo a rabo,

En primer lugar, Monedero SL no tiene ninguna razón por la que destinar sus resultados a dividendos. Si, como sugiere usted, Monedero SL se va a dedicar a financiar La Tuerka o cualesquiera otras actividades audiovisuales cercanas a Podemos, lo inteligente (lo que recomendaría cualquier asesor fiscal que se haya terminado la carrera) es aplicar el resultado (por ejemplo) a reserva voluntaria, pasarlo al año 2014 sin pagar un céntimo más y dedicar ese saldo positivo a los gastos que genere La Tuerka en 2014, que sin duda es lo que pensaba hacer. Hacer el circuito que usted sugiere (primero pagar Sociedades y luego destinar el beneficio a dividendos, sobre los que Monedero tendría que pagar encima IRPF) es la forma más estúpida que se me ocurre de tributar por esas ganancias. Como ya hemos establecido que Monedero no es tonto, dudo muchísimo que sea lo que tenía pensado.

En segundo lugar, y perdone usted mi franqueza, cuando hace la segunda parte de las cuentas se explica como el culo(7) y siento decirlo pero es que es cierto: me ha llevado casi una hora entender lo que quería decir. No hay una “tributación por dividendos” como la que 1421959926_442257_1421960560_noticia_grandedescribe, lo que existe es una retención del IRPF (que es del 21%, no del 27%) y luego un pago del impuesto que se hará al tipo que corresponda en función de la renta total del sujeto gravado(8) y que no conocemos porque no conocemos el resto de los ingresos de Monedero en 2014. No podemos aventurar su tipo medio de IRPF.

En tercer lugar lo de que se puede aplicar la deducción por rendimientos irregulares lo dice usted (ni siquiera lo dice Getsha como podrá comprobar más abajo). No confunda usted que la Gehtsa diga que Monedero podría recuperar hasta 150.000 euros con que esto efectivamente se vaya a producir. En primer lugar, Monedero realiza esos trabajos en 2010 y empieza a cobrar por ellos en 2010 así que las ganancias no tienen un periodo de generación superior a dos años (de hecho el mismo artículo de El Economista que cita usted dice que Gestha “indicó que (…) parece como si todo el informe se habría generado en el año”). Pero es que, además, en el momento en que esas ganancias se repiten en el tiempo (en el caso que nos ocupa dos veces en cinco años) pierden el carácter de irregulares, y Monedero hizo varios trabajos de la misma índole a varios estados por los que cobró varias facturas; así que no aplica. La identidad de función es el criterio que aplica en este caso y las facturas de las que estamos hablando son facturas por servicios de consultoría y asesoría, labor que el mismo monedero dice que lleva años realizando. No aplica. De lo contrario yo como abogado podría aplicarme esa reducción a casi todas mis facturas diciendo que, aunque mi función sea la asesoría legal, es que no todos los años cobro 425.000 euros por el mismo caso; o que es que este caso y aquel son únicos porque uno es el divorcio de Manolita Pérez y José Jiménez y otro es la quiebra de Farrucos SA y nunca voy a tener otros iguales.

Así que lo siento, pero no. Sus cuentas no tienen ni pies ni cabeza. A lo mejor para agarrarse a un clavo ardiendo le sirven, pero no tienen ni pies ni cabeza. Ah, y lo de que Monedero no trabaje a jornada completa en Venezuela no tiene absolutamente nada que ver con el 18 LIRPF.

Y eso es todo, al final me ha quedado más corto de lo que esperaba. Espero haber sido breve, resuelto sus dudas, contestado a sus preguntas y que, como dice usted, no se haya ofendido nadie (en mi caso, ni Montoro).

Salud y evolución,

Arthegarn___________
(*) Porque, no se confunda usted, yo tengo todo el derecho del mundo de citarle a usted por su nombre y sus dos apellidos cuando estoy hablando de lo que usted, públicamente y usando su nombre y sus dos apellidos, ha rebuznado escrito, encima en contestación a mi artículo anterior. Con o sin su permiso. Se llama libertad de información; ni siquiera tengo que acogerme a la libertad de expresión. Lo que pasa es que, católico o no, no estoy enteramente desprovisto de caridad.
(1) La Consulta Vinculante es algo así como irte a Hacienda y preguntarle “Oye, Hacienda, en este caso y considerando este artículo, ¿qué tengo que hacer? ¡Y ojito con la respuesta que lo que me digas lo voy a hacer y a seguir haciendo y luego no te puedes desdecir ni multarme ni nada de eso!”
(2) Sociedad, estimado don Andrés, no asociación. Con todo respeto, tiene narices que se pregunte usted si el autor del artículo conoce la Ley de Sociedades y luego no sepa diferenciar una asociación de una sociedad. Cuando yo era estudiante por ese tipo de cosas te mandaban a septiembre en Mercantil I con un capón. Y como no soy nada dado a los argumenta ad personam me limito a decirle esto en una nota a pie de página en vez de dedicarle un párrafo bien sarcástico que es lo que me pide el cuerpo; pero decírselo te lo digo.
(3) Como nueva nota al pie, conviene recordar que todo este follón empezó por la acusación de la prensa (ABC) de no tener las cuentas de la sociedad claras porque no ha justificado estos gastos que, de hecho, en su inmensa mayoría están declarados pero no se han hecho efectivos (es decir, Monedero SL le debe a alguien, no sabemos quién, 57.190 euros –el 95.78% de los gastos de la empresa- que nunca han salido de tesorería).
(4) O a una negligencia tan grave que está penada de forma objetiva.
(5) No me voy a meter en la sutileza, aun más clarificadora, del llamado criterio de devengo y que dice que los gastos en ingresos de una sociedad se computan en el ejercicio en el que se devengan y no en el ejercicio en el que se materializan (i.e. en el que se cobran). Si yo realizo unos trabajos en 2010 y emito unas facturas en 2010 esos ingresos se computan fiscalmente en 2010 aunque no los cobre hasta 2013 o aunque no los cobre en mi vida. Es un criterio con el que no estoy personalmente de acuerdo y que hace que los empresarios españoles, particularmente PYMES y autónomos, tengan que adelantar el IVA (y otros impuestos) al Estado en vez de actuar como verdaderos recaudadores indirectos y entregar al estado el impuesto cuando el deudor se lo da efectivamente a ellos y no cuando se genera la deuda; pero es el que hay y es el que hay que seguir. Por cierto, las facturas en cuestión no llevan IVA y es correcto que no lleven IVA ya que se refieren a servicios prestados fuera de territorio IVA.
(6) Lo de que Monedero no sea tonto, que lo digo en serio, es otra de las razones que me lleva a creer que todo esto es un fraude y no un mero error bienintencionado.
(7) O no tiene usted ni idea de lo que dice, claro, pero voy a suponer que es que eran las dos y pico de la mañana y estaba usted cansado. Presunción de inocencia y tal…
(8) Por cierto, es gravado con uve, no grabado con be; a menos que le intente grabar en la frente con un cincel y un martillo “no cometeré fraude fiscal” o algo semejante, lo que le advierto de que es un delito grave, grabe o no grabe. Y al (2) me remito.

La vida de Monederillo de España y de sus fortunas y adversidades

Y, ahora en serio, ¿qué esperabais? ¿Que el equipo directivo de Podemos fuera a ser puro como la Virgen María? ¿Que nunca fueran a haberse pringado? ¿Que estuvieran por encima de la tentación y la corrupción? ¿Que fueran mejores que vosotros? Porque yo, lo siento, pero ni lo esperaba ni lo espero.

La cúpula de Podemos, si es que se puede hablar de cúpula, no es tan diferente a la cúpula de otros grandes partidos. En cualquier país los políticos salen del Pueblo y son un reflejo distorsionado del Pueblo . En su imagen pública intentan parecerse todo lo posible a lo que ellos creen que sus votantes querrían ser: los conservadores se ponen corbata para ir a misa y a los toros, los progresistas se ponen corbata lo mínimo posible y critican a los conservadores por ir a misa y a los toros; los liberales van de élite intelectual y de triunfadores profesionales, los socialdemócratas van de gente moderadamente enriquecida que se preocupa por las condiciones de vida de sus conciudadanos más desfavorecidos; etc. Pero más allá de esta imagen, en su fuero interno, los políticos no son tan diferentes de sus votantes de cómo son sus votantes y conciudadanos en la intimidad, entre otras cosas: pícaros, fanfarrones e hipócritas.

Pícaros ante todo. Hace ya quinientos años que esta faceta nuestra adquirió tal importancia como para merecer un género novelesco por si mismo que, bien interpretado, nos dice mucho de nosotros mismos. En España, ser un pícaro no es inmoral. Siempre y cuando robes con ingenio y una sonrisa a quien tiene más y no hace lo bastante el-jarro-de-vino-ilustración-de-maurice-leloirpor cuidar lo suyo el latrocinio se recibe con simpatía. Es signo de inteligencia y creatividad, no de inmoralidad o deshonestidad. El pícaro es laudado y celebrado, se admira de él su capacidad para aprovecharse de las circunstancias que le rodean sin importar si tiene derecho a hacerlo o si lo que hace está bien. Y tan imbricada en el subconsciente colectivo de los españoles está esa idea que hoy en día se entiende que quien puede aprovecharse y no lo hace es porque es un tonto, no porque sea bueno y honrado. Así, el empresario menudea al trabajador su salario, el trabajador se escaquea de su puesto todo lo que puede; el ciudadano obsequia al funcionario que agiliza su trámite y el funcionario espera ser obsequiado y, por supuesto, todo el mundo, todo el que sabe al menos, defrauda en sus impuestos.

Oigo ruido de sables entre mis lectores; quiero recordaros (e informar a quien no lo sepa) de que he sido asesor tributario hasta el año pasado que dejó de compensarme. He hecho vuestras rentas, particularmente las de algunos de los que claman al cielo con mayor indignación por la corrupción de Bárcenas o Monedero, y sé positivamente que vuestra historia tampoco soportaría un escrutinio semejante. En España quien no defrauda es tonto, quien exige el IVA en sus facturas es imbécil, quien no dice que su primo de 25 años vive con él de alquilado es bobo y quien no se descuenta los cafés del desayuno como gastos de explotación es que no tiene una PYME para poder hacerlo. Por no hablar de quien se queda en paro y se tira los primeros seis meses rascándose la barriga y sin buscar trabajo porque le quedan otros 18 de prestación y “se lo ha ganado”, quien tiene una gastroenteritis que no le deja salir de la cama un lunes sí y otro también o quienes pactan –trabajador y empresario- dar solo de alta a aquel a jornada parcial aunque trabaje la completa porque así tiene los mismos servicios pagando menos seguridad social “y el resto nos lo repartimos”. Y así, con escasísimas excepciones, así es el Pueblo español, así es España y así son sus políticos.

No es en España la honradez y los principios lo que detienen al ciudadano a la hora de ir a evadir impuestos; es exclusivamente el miedo a que te pillen. Lo que ha hecho Monedero, que es desde luego fraude y deshonesto, no es diferente a lo que la inmensaimages mayor parte de los españoles haría en su lugar. ¿Intentar no declarar unos ingresos a ver si Hacienda no se da cuenta y luego, cuando se da cuenta, crear una sociedad pantalla para pagar por ellos Sociedades en vez de IRPF y ahorrarse así casi el 75% mientras se actúa “según la letra de la ley” (que no es cierto, pero bueno)? El pan nuestro de cada día. La inmensa mayor parte de vosotros lo habría hecho y ninguno hubiera denunciado a su primo si se hubiera enterado de que lo hacía, probablemente le hubierais dado una palmadita en la espalda y felicitado por su ingenio. Y así son las cosas y os he hecho la renta. La única diferencia es que Monedero, como a todos los demás políticos, está debajo de un microscopio fiscal tremendamente incómodo, un microscopio que no tenía forma de esperarse hace unos años cuando montó todo esto y que, de haberse esperado, le hubiera evitado la situación en la que se encuentra. No porque fuera más honesto, sino porque esperaría que le miraran con lupa y que, por tanto, le acabaran pillando. Pero su actitud como privatus, siendo reprensible, no me parece distinta de la de la mayoría de la que ahora se rasgan las vestiduras para criticarle.

Lo que me lleva a los otros dos pecados del español de los que hablaba antes. Primero la fanfarronería que nos lleva a afirmar en según qué círculos que somos honestos como espejos e indignarnos cuando nos ponen uno delante; luego la soberbia que lleva a otros a pensar, incluso sinceramente, que ellos nunca hubieran cometido el error y por último la hipocresía de la inmensa mayoría al montar un circo de este asunto cuando afecta a un personaje público, pero permitirlo e incluso alentarlo cuando se produce en su círculo íntimo o en su propio monedero.

Los políticos, lo digo por experiencia, no son distintos a los ciudadanos. Estadísticamente se demuestra que son menos tendentes a la corrupción y al fraude fiscal que sus votantes, pero tengo mis serias dudas de que eso sea así porque son más honestos y no porque se saben sometidos al mencionado microscopio y valoran las posibilidades de que les pillen con las manos en la masa de otra forma. Lo he dicho varias veces y lo voy a repetir: la única forma de salir de la crisis, de cambiar España y de empezar a vivir en el país y la comunidad en la que nos gustaría vivir, es cambiarnos a nosotros mismos. Es comportarnos nosotros, individualmente, de forma irreprochable; y al mismo tiempo afear y denunciar al corrupto aunque seaCurso-urgente-de-política-para-gente-decente nuestro primo el listillo. Todo lo demás es seguir aplicando el doble rasero, el exigir el cumplimiento de las normas cuando se aplican a los demás pero creer que nosotros estamos moral y éticamente justificados para saltárnoslas.

No va a llegar ningún mesías incorrupto a salvar España porque no queda nadie realmente incorrupto en España. Dejad de pensar en cómo deberían ser las cosas y pensad en como son. Los líderes de un movimiento grassroot en España, aunque el movimiento sea básicamente honesto, lo van a tener muy difícil para aguantar el tipo de análisis al que otros se llevan sometiendo desde los veinte años. A mi no me sorprende lo de Monedero, ni me sorprenderán más cosas cuando salgan, y la verdad es que si fuera a votar a Podemos no afectaría en nada a mi decisión de hacerlo. Porque si la idea es “hay que echar a estos como sea”, en el “como sea” va implícito “aunque los míos no sean perfectos”. Si el fin es suficientemente noble, si Monedero pide perdón y se arrepiente (ya ha pagado lo que debía que es más de lo que hacen otros) quizá compense taparse un poco la nariz al meter la papeleta en la urna. Porque, aunque ya no ilusione tanto como cuando cabalgaban en el blanco unicornio de la pureza y la incorruptibilidad, ese que han debido comprar de saldo al juez Garzón, si de verdad crees en la Casta y esas cosas la pregunta no es si tu gente tiene mierda sino si tiene menos que los demás.

Así que por esto es por lo que yo, que soy realista y pragmático, si fuera votante de Podemos no me desilusionaría ante este asunto y seguiría yendo a votarles. Claro que soy realista y pragmático y por eso no voto a Podemos, pero esa es otra historia para ser contada en otra ocasión.

Salud y evolución,

Arthegarn

Un liberal en la asamblea revolucionaria, popular y autogestionada de Sol y ni rastro del Rey Arturo

Cualquiera que leyera mi último artículo, Un Brindis por Sol, pensaría que en España el Pueblo, no una facción ideológica, sino el Pueblo, se estaba finalmente moviendo para alcanzar, entre todos, un nuevo acuerdo, más justo, directo y representativo, que reformara el sistema y la democracia. Por desgracia, nada podría estar más lejos de la realidad.

El jueves pasado, poco después de escribir ese artículo, pasé por casa, me cambié y me fui a Sol a ver en qué podía ayudar. Mi sorpresa fue grande al encontrarme que todos los carteles con soflamas izquierdistas, anarquistas y anticapitalistas que adornaban el campamento en mi última visita seguían allí… y que se habían reproducido. Me sorprendió porque, dado el carácter apartidista de los Cuatro Puntos(1), esperaba que el campamento se hubiera contagiado de la nueva ola de sentido común. Mi sentido arácnido empezó a zumbar, pero lo tranquilicé razonando que, al fin y al cabo, todo el mundo tiene derecho a la libertad de expresión, que era lógico pensar que muchos de los individuos de la acampada siguieran manteniendo sus ideas y downloadpor tanto expresándolas y que ,incluso si no fuera así, quizá retirar todo aquello planteara más problemas de los que yo pensaba. Así que me di una vuelta para olfatear el ambiente, que olía a amapola, óxido, sangre y rubí: todo diverso pero todo rojo. Mosqueado, pero no desanimado, me acerqué al punto de información.

Allí pregunté directamente de qué iba todo esto y qué era lo que se quería conseguir. Tres personas distintas hablaron conmigo, pasándose la patata caliente los unos a los otros, pero sin concretar lo que yo quería. Uno me explicó el origen (básicamente económico) de la “indignación” de los “indignados” y me remitió al manifiesto original de Democracia Real Ya (y me dio una copia en papel); otro me habló vagamente de que era un movimiento popular y asambleario (fue la primera vez que oí la palabra “asambleario”, pero no sería la última) que intentaba hacer un mundo más justo en el que las personas no fueran tratadas en función del dinero que tenían, etc., todo ello regado con palabras como “popular”, “igualitario” y “garantizar”; el tercero ya resultó más concreto y me estuvo contando diversas medidas de los 38 puntos del segundo manifiesto(2) de Democracia Real Ya. Cuando le comenté que esas propuestas ya las conocía, pero que era mi entendimiento que se había dado “marcha atrás” al respecto y que se había recortado a los Cuatro Puntos me contestó que eso no podía ser así: “es posible que alguna de las asambleas haya dicho que para hacer algunos de los cambios que queremos haya que contar con gente de fuera del movimiento y que para eso haya que decir cosas en las que estemos de acuerdo con ellos o ellos con nosotros, pero eso no es que demos marcha atrás: lo que queremos es esto, y ni un paso atrás.”

Fue un bofetón a mis esperanzas, pero no cejé. Pensé que, al fin y al cabo, yo también quería conseguir más cosas que las que figuran en los Cuatro Puntos, así que lo verdaderamente importante no era lo que el 15-M o la gente que lo componía quería obtener además de desarrollar los Cuatro Puntos, sino el hecho de que querían, al menos en parte, lo mismo que yo, y que podríamos trabajar juntos para conseguir ese subconjunto intersección. En un momento comenté que era abogado y acabé, sin entender muy bien por qué, en la Comisión de Legal(3). Allí intenté hablar de leguleyo a leguleyo, esperando obtener respuestas más exactas y menos grandilocuentes a mis problemas, pero lo único que saqué en claro era que los Cuatro Puntos no eran, como yo pensaba, un consenso de mínimos: eran una propuesta de trabajo que había salido de una de las comisiones asambleas, la de Política a Corto Plazo, pero que tenía que ser refrendada por la Asamblea General (“y, entre nosotros, ni de coña, vamos, menudos vendidos”). Segundo bofetón a mis ilusiones, y nuevo recordatorio de aquello que digo yo siempre de “nunca creas que el deseo de informar de un periodista supera a su deseo de vender periódicos” (si uno lee cuidadosamente el artículo de El Mundo, por ejemplo, o el de El País se da cuenta de que en realidad no había tal consenso de mínimos, pero el titular vendía más así…).

Aun así, saqué otra cosa en claro: la gente con la que yo quería hablar, los que tenían (en mi humilde opinión) el sentido común y la visión política suficiente como para que del 15-M pudieran salir los cambios de sistema que España necesita tan desesperadamente, eran los de la Asamblea de Política a Corto Plazo. Me acerqué de nuevo a Información donde vi que se reunían en Cortylandia, pero me avisaron de que hoy precisamente no se reunían. No obstante vi que en cinco minutos empezaba la Asamblea de Política a Largo Plazo en la cercana plaza de Pontejos, así que me lié la manta a la cabeza y me acerqué allá, como siempre a escuchar lo que se decía y, esta vez, a participar con mis opiniones.

Quitando otro tipo vestido de negro debía ser el mayor de los cuarenta allí reunidos. Con media hora de retraso o algo así el compañero de las rastas que creo que se llama Arturo(4) tomó el altavoz y nos estuvo explicando las normas de la asamblea, al tiempo que pedía voluntarios para tomar acta, llevar cuenta de los turnos de palabra, etc. Como nadie se ofrecía para nada me pudo la educación católica aquella de la que hablaba Vieja Bruja cierta vez y me ofrecí a levantar acta para romper el hielo (y funcionó, en seguida salieron todos los demás). Esto lo digo porque ahora, cuando comente lo que se discutió en esa asamblea, quiero dejar claro que no es solo que anduviera yo por allí mirando el facebook y poniendo la oreja de vez en cuando, estaba levantando acta y prestando toda mi atención a lo que se decía. Así que, aquellos de vosotros que seáis moderados y leáis estos artículos para tener información de primera mano(5), agarraos, que vienen curvas.

Lo primero que voy a hacer es transcribir el orden del día de, insisto, la asamblea de Política a Largo Plazo (en adelante, “PLP”) (que yo, en mi ignorancia suponía que trataría de objetivos a largo plazo y líneas orientadoras, pero no):

  1. Okupación(6) de viviendas vacías.
  2. Expropiación de bienes inmuebles y posterior socialización.
  3. Federación de consejos municipales.
  4. Autogestión de todas las empresas y asambleas en los centros de trabajo.

Este orden del día, como comprenderéis, hizo que se me cayera el alma a los pies. Si hasta ahora mis conversaciones en la acampada habían sido desilusionantes, este orden del día me demostraba más allá de toda duda que el sentido común y el realismo brillaban por su ausencia en el movimiento 15-M (en otras palabras, que cuando asomaban la nariz se les veía muchísimo). Pero lo peor estaba por llegar.

Antes de empezar a tratar el orden del día se discutieron una serie de cuestiones preliminares (lectura del acta anterior, etc.), la principal de las cuales fue, precisamente, los Cuatro Puntos. Me gustaría tener el acta que levanté, que fue muy exacta y recogía cada intervención y, en ciertos casos, frases exactas, pero dejé allí el original y tengo que confiar en mi memoria… Las primeras intervenciones fueron todas tanto de enfado como de absoluta repulsa. Enfado por la repercusión mediática que habían tenido, enfado porque “la gente se va a creer que esto es lo que no es”, enfado porque se percibía una diferencia de trato entre Política a Corto Plazo y Política a Largo Plazo, cristalizado (entre otros) en el hecho de que las actas de PLP no subían a la web ni tenían esa repercusión. Repulsa porque esos cuatro puntos “no es que sean descafeinados, es que no dicen nada”, porque no reflejaban los objetivos ni la voluntad ni el espíritu del movimiento 15-M, porque eran “contrarrevolucionarios” (sic.), porque legitimaban “a los políticos frente a las asambleas populares”, etc. Al poco de empezar el debate pedí la palabra, y a medida que avanzaba el debate me iba quedando claro, EN REALIDAD , qué es y qué quiere la gente de la acampada de Sol.

En primer lugar reclaman la instauración del régimen asambleario: una autoridad (por decirlo de alguna manera) alternativa al Estado basada en las asambleas. Ojo que digo “alternativa”, no “suplementaria”. Algunos proponían la legitimidad asamblearia como complementaria de la del Estado, pero la mayoría opina que la única legitimidad es la asamblearia. El Estado es, pues, ilegítimo, y debe ser sustituido por el régimen asambleario.

El régimen asambleario, a su vez, tiene las características básicas de horizontalidad y soberanía. La horizontalidad quiere decir que se elimina la distinción entre gobernante y gobernado; la soberanía, consecuencia directa de la horizontalidad, quiere decir al mismo tiempo que (i) las decisiones de una asamblea no pueden ser revisadas o revocadas por cualquier tipo de órgano y (ii) cada asamblea particular no está vinculada por nada que rechace. Esto puede parecer un poco confuso así que trataré de explicarme: el régimen asambleario horizontal no permite la existencia de una estructura vertical de revisión y convalidación en el que, por ejemplo, las decisiones los consensos de la asamblea de PLP tengan que ser refrendados por la Asamblea General de la acampada. Ahora bien. Eso no quiere decir que los consensos estén escritos en piedra una vez tomados, por supuesto: una asamblea puede revisar los consensos de una asamblea anterior y cambiar de idea, lo que quiere decir es que no hay una estructura horizontal de tipo convencional, todo el poder está en la base.

Esta horizontalidad termina, obviamente, con el sistema representativo. Son los ciudadanos quienes toman todas las decisiones de forma directa en vez de elegir un representante que decide por ellos. En otras palabras: se trata de eliminar el sistema democrático tal y como lo conocemos en implantar otro básicamente plebiscitario en el que no existe la diferenciación entre gobernante y gobernado y en el que, precisamente por eso, no es necesaria la división de poderes (fundamentalmente porque los “poderes” no existen: la única legitimidad y autoridad emana de la asamblea).

El otro gran punto es la superación del capitalismo. No se habló tanto de esto como del régimen asambleario, pero la idea es la socialización de los medios de producción para cubrir las necesidades básicas, así como de cualquier otro bien ya existente pero distinto de un medio de producción (vivienda, etc.) necesario para cubrir esas necesidades básicas. Estas socializaciones se decidirían y llevarían a cabo en y por las asambleas, que además gestionarían los centros de trabajo y toda actividad productiva, económica y comercial.

No voy a dar mi opinión sobre estas ideas, al menos no aquí. Pero creo que es importante que es importante, por no decir imprescindible, que el ciudadano de a pie sepa de verdad de qué se habla en la Acampada de Sol y de verdad cuáles son sus objetivos. Muchos puede que creáis que es difícil de creer, algunos incluso estuvisteis en las manifestaciones de bárbaros de los días 19, 20 y 21 defendiendo un voto responsable y/o un cambio de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General y/o del modelo de Estado, penséis que “habéis estado allí” y que “sabéis de qué va esto”. No pienso discutir, me voy a limitar a remitiros a las actas de las asambleas, no solo de PLP sino también de Corto Plazo (los “sensatos” que propusieron los Cuatro Puntos), para que leáis, en sus propias palabras, qué se discute y aprueba en Sol. Y, dicho esto, vuelvo al relato.

A pesar de que a la vista de lo que se estaba hablando era totalmente inútil y de haberme dado cuenta de que había estado radicalmente equivocado respecto a lo que se intentaba en Sol, cuando llegó mi turno de palabra traté de defender los Cuatro Puntos. Dije que yo estaba aquí por ellos, que sin ellos no estaría hablando en aquella asamblea así que algo bueno tenían, que tener; dije que tenían la virtud de aunar los esfuerzos de mucha gente, que cambiar el sistema era muy difícil y que se necesitaba el apoyo de muchísima gente, que era necesario buscar algo en lo que todos, izquierdas, derechas, reformistas, revolucionarios y conservadores, pudiéramos estar de acuerdo; dije que uno de mis defectos es que yo era muy práctico y que, si bien veía posible, aunque no fácil, cambiar el sistema democrático para convertirlo en uno más justo, cuanto más coyunturales y específicas fueran las metas que se fijaran menos apoyo tendrían y que opinaba que era mucho mejor conseguir los Cuatro Puntos, aunque fueran relativamente modestos(6), que querer un cambio radical y no obtener absolutamente nada; que podíamos avanzar todos juntos o quedarnos quietos por separado y que los Cuatro Puntos ofrecían avance y unidad… Y me quedé solo, claro.

Citando del acta de esa asamblea tal y como está en tomalaplaza.net (y que no recoge mi intervención)

  • CONSENSO: NO APOYO A LOS “CUATRO PUNTOS”
  • CONSENSO: INSTALAR EL RÉGIMEN ASAMBLEARIO, SUPERAR EL CAPITALISMO, FORTALECER LAS ASAMBLEAS POPULARES

No fueron los únicos consensos que se alcanzaron, por supuesto. Por ejemplo, recuerdo que se decidió que el medio asambleario era un fin en si mismo, algo tan contradictorio como totalitario ¿Dónde quedó Protágoras, dóndedownload Kant, dónde el hombre como medida de todas las cosas, dónde el ser humano como fin en sí mismo? Recuerdo a dos o tres diciendo que lo que se pretende no es cambio, sino revolución total. Recuerdo a una chica diciendo que todas estas cosas ya había un partido que las defendía, Izquierda Anticapitalista(7).

Recuerdo también que en un momento determinado determinado alguien comentó que la diferencia entre PLP y PLC no era en realidad el plazo, sino el calado de las propuestas que iban a salir de cada asamblea. En ese momento pensé “bueno, a lo mejor lo que pasa es que me he metido en la asamblea de los sonaos, la verdad es que no me extraña que no os suban las actas a la página porque hay portadas de Intereconomía de aquí al año que viene”…

En fin, no quisiera alargarme más, porque esto ya me ha quedado lo bastante largo. La discusión del primer punto del orden del día, que vino después, también fue sonada, pero os remito una vez más al acta que, insisto, está en internet. en su propìa página. De hecho, os insto a que, antes de darle al próximo “Me gusta” apoyando el movimiento 15-M o de los indignados o de lo que sea, antes de retwittear la última consigna y antes de echaros a la calle para ir corriendo a la Puerta del Sol o a la Plaza de Cataluña o a donde sea para evitar el desalojo(8), os leáis con cuidado las actas de las asambleas. Para que sepaís, con absoluta certeza, a qué le estáis prestando vuestro apoyo. Y si estáis de acuerdo con lo que proponen, bendito sea vuestro apoyo siempre que se manifieste de forma pacífica, pero que quede constancia de que, en mi humilde opinión:

  • El 15-M no es es un movimiento moderado ni intenta serlo, es un movimiento extremista.
  • El 15-M no es un movimiento reformista que intente cambiar las leyes o la Constitución, es un movimiento revolucionario que intenta edificar un nuevo modelo de sociedad con bases completamente distintas.
  • El 15-M no es un movimiento apartidista, es un movimiento claramente de izquierda y, me atrevería decir, de extrema izquierda.
  • El 15-M no es un movimiento democrático, a menos que se entienda la democracia de forma tan amplia como Alfonso Guerra entendía España cuando dijo aquello de que cuando acabara con ella no la iba a conocer “ni la madre que la parió”. Es un movimiento asambleario, plebiscitario, libertario o como lo queráis llamar, pero eso no es democracia; no todo sistema de consenso mayoritario es democracia. La democracia consiste en que el pueblo (demos) elija al gobierno (krátos) y este movimiento lo que intenta es eliminar el gobierno y mezclar todos los poderes. Mucho pueblo, sí, no lo niego, pero cero gobierno.

Y esas es la verdad, o al menos mi opinión con los datos que tengo. Supongo que desilusionará a más de uno, pero es lo que tiene informarse, que desengaña. Ahora, por estas que con cruces que, conmigo, una y no más. Ahora ya sé de qué va esto, al menos hasta que vuelva a ver si sigue igual.

Salud y evolución,

Arthegarn_____________________

(1) Para quien no esté siguiendo toda la serie de artículos: El jueves 23 la prensa publicó que la gente de Sol había llegado a un acuerdo de mínimos, de clara tendencia inclusiva, que eliminaba las propuestas más “izquierdosas” de política socioeconómica y se centraba en la reforma del Sistema. Esas propuestas, a las que me refiero en este artículo como “Los Cuatro Puntos”, eran: (i) reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y de proporcionalidad real y con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana, (ii) lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política, (iii) separación efectiva de los poderes públicos y (iv) creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política. Cuatro propuestas centradas, inclusivas, que opino que son buenas y que, de haberse mantenido, podrían haber aglutinado en torno a este movimiento a una parte muy, muy importante de los españoles, incluyendo casi sin excepción a todos aquellos que Ortega y Gasset hubiera llamado élite. Por supuesto, no fue así…
(2) Este “segundo manifiesto” en realidad son las “propuestas” de Democracia Real Ya y se publicaron el domingo pasado. Hablé de ellas brevemente en
Porque les necesitamos. Donde sea.
(3) Al parecer, por cierto, al comisión de Legal se enfrenta exactamente al mismo problema que los departamentos legales de las grandes empresas. La gente viene preguntando algo del estilo de “¿qué pasa si hacemos esto?”, Legal contesta algo del estilo de “que os pueden poner una multa” y lo que el que ha preguntado va diciendo es que “Legal ha dicho que no podemos hacerlo”. No, Legal os ha advertido de las consecuencias, pero no ha tomado una decisión, la decisión es vuestra. Como en todas partes, los abogados del 15-M tienen una cierta reputación dentro del movimiento de ser los que le dicen que no a todo y los que le pagan pegas a todo, pero no es así.
(4) Permítaseme la figura retórica, aclarando en aras de la veracidad de la información que creo recordar que no se llamaba Arturo sino Salva. Ahora, las rastas las tenía, y la barba desaliñada y el pañuelo palestino también.
(5) Técnicamente de segunda…
(6) A mi no me parecen modestos en absoluto, por cierto.
(7) En el momento no le di importancia, pero luego Sir Accolon me estuvo contando como está viviendo él el asunto y me lo volvía pensar. Es interesante que le deis una vuelta a la página vosotros mismos: lo que no ha podido hacer IU ni UPyD ni nadie en absoluto lo están haciendo estos.

Un brindis por Sol

Me alegra sobremanera ver que el sentido común parece que está volviendo a Sol.

Un movimiento que empezó como apolítico (técnicamente apartidista, diría HK), buscando la regeneración democrática, pidiendo una democracia más directa y representativa y una mayor responsabilidad de los políticos ante los ciudadanos había derivado, como apuntaba en mi último artículo, en un movimiento claramente de izquierdas. Era una pena porque la idea original era algo que todos, las derechas, las izquierdas, los del centro y los de la periferia, podíamos (y, en mi caso, queríamos) apoyar. Pero de ahí se pasó de alguna manera ( y al manifiesto de Democracia Real Ya me remito) a pedir cosas como la reducción del gasto militar, la reforma de la ley hipotecaria, u otras tremendamente concretas de política económico-social. En otras palabras, se ha dejó de pedir un acercamiento entre Gobierno y gobernados y se pasó a pedir eso mismo (así, de rondón, en los últimos subpuntos del penúltimo punto) y usar más de la mitad del manifiesto para decirle al Gobierno como debe gobernar, todo ello mientras en twitter se decía que aquello era un #consensodeminimos.

Me río yo del consenso de mínimos Aquello no era un acuerdo de mínimos, los mínimos eran la regeneración democrática y la responsabilidad de los representantes. Todo lo demás no eran mínimos, eran añadidos y que habían sido tantos que ya casi no dejaban ver el objetivo inicial. A mayor abundamiento, todos esos añadidos (o una gran parte) eran “de izquierdas”. Hablar así es una simplificación, desde luego, pero el hecho es que se convirtió una buena idea con dos o tres buenas propuestas que todos podíamos apoyar en un paquete cerrado de 38 medidas que yo, que soy “de derechas” (soy liberal, así que por desgracia en este país y para mucha gente soy “de derechas” como si fuera conservador, por ejemplo) no podía apoyar, porque creo que, aplicadas todas, traerían más mal que bien. Así que, desgraciadamente, todos esos añadidos hicieron que retirara mi apoyo (tal como era) al manifiesto, porque no me representaban no eran en lo que yo creo. Y supongo que conmigo perdieron el apoyo de un buen número de votantes del centro-derecha liberal, quizá incluso de la derecha, que veían con buenos ojos un cambio de sistema que hiciera madurar España. Una pena, porque sin el Partido Popular (y una buena parte del PSOE) es totalmente imposible cambiar nada en este país…

Pero, afortunadamente, parece que esto ha cambiado. No sé si es que se han dado cuenta de que haciendo propuestas partidistas no pueden cambiar el Estado porque alienan a gente que de otra forma apoyaría las propuestas base, si se han caído del guindo, les ha venido a ver Dios o qué, pero según El Mundo, ayer se llegó al acuerdo de plantear únicamente cuatro reivindicaciones, a saber:

  • Reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y de proporcionalidad real y con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana.
  • Lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política.
  • Separación efectiva de los poderes públicos.
  • Creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política.

Y yo estoy de lo más contento. Así, sí. Estas son medidas con las que estoy de acuerdo, esto es lo que hay que hacer para regenerar España y su sistema, para acabar con esta especie de “libertad vigilada” que se dio en 1978 al Pueblo y pasar a tener un sistema democrático y representativo, como el que tienen en los países verdaderamente democráticos de occidente. Estos cuatro puntos no son ni de derechas ni de izquierdas, proponen reformas estructurales con las que yo creo que todos estamos de acuerdo y son asumibles por todo el espectro político (de votantes, claro, los políticos habrá que verlo). Y, aunque se dé (desde mi punto de vista) demasiada importancia al tema de la corrupción y no suficiente a la reorganización estatal, me da igual porque el control de la corrupción no es que ea precisamente nada malo.

Así que me voy a pasar esta tarde por allí a ver en qué puedo ayudar. Porque esto sí es lo mío, esto sí que merece la pena, esto sí que puede salir bien y solo puede traer buenas cosas. Y merece mi apoyo. Y probablemente, a poco que lo pienses, el tuyo.

¡Olé!