Ala, qué triste.

Bien, el viernes fui al estreno de Alatriste.

Es la mayor decepción desde que vi Superman IV.

  • La película no cuenta una historia: es una sucesión de pinceladas brochazos más o menos aleatorios mostrando escenas costumbristas de la España del Siglo de Oro. Yo fui a ver una peli de aventuras, no un capítulo de dos horas y media largas de Historia de España.
  • E    s                    m    u                     l     e     n     t     a.
  • Carece de ritmo narrativo alguno.
  • Carece de estructura exposición-nudo-conclusión.
  • Carece de hilazón. Los cuadros apenas tienen que ver entre sí. Hace un momento estabas en Madrid y al segundo siguiente estás diez años después en Rocroi  no tienes ni idea de como han llegado los personajes ahí.
  • Es aburrida.
  • Viggo Mortensen se tira toda la película hablando entre dientes y no consigue dar a Alatriste un aspecto patibulario.
  • Comparada con las voces de los otros actores, la de Viggo Mortensen carece de timbre y profundidad, lo que le resta credibilidad al personaje (por no hablar de que, si bien y sin duda se quita el acento porteño, estás oyendo hablar a El Brujo…).
  • No consigues identificarte ni con Alatriste ni con Iñigo.
  • Angélica de Alquezar ya no es pálida y rubia, ahora es morena zaína. Elena Anaya no ha entendido ni una palabra de la serpiente que es Angélica y la interpreta como si fuera una niña enamorada que juega al exín castillos
  • Su padre pasa de ser una serpiente peligrosa a ser una rata cobarde, que no es lo mismo.
  • El inquisidor Bocanegra pasa de ser un ente misterioso, poderoso y amenazante a un cura travestido y que intenta intimidar con su voz de pito (supongo que para hacer más creible la “intimidante” voz de pito de Alatriste).
  • Eduardo Noriega coge el papel de Guadalmedina y lo hace trizas. No ha entendido ni las cejas del personaje.
  • Unax Ugalde hace una actuación rarísima. Parece que tenga la misma adoración y timidez ante Viggo Mortensen que Iñigo ante Alatriste, pero incomprensiblemente no es capaz de sacarle partido al tema
  • Quevedo no es que lleve la espada de adorno, es que ni siquiera dice “No queda sino batirnos”
  • Malatesta no dice ni una sola vez “tirurí-tu-tu”
  • El montaje es tan malo, tan malo, que el propio Diaz Yanes dijo que era “una mierda”.

Como únicos puntos fuertes:

  • La fotografía, sobre todo de interiores cuando se ponen a hacer de Velázquez.
  • Javier Cámara, salvo en la última escena. Está claro que no se cree a ese Conde-Duque. El resto de la película lo hace todavía mejor que Gurruchaga en El Rey Pasmado.
  • Ariadna Gil, perfecta.
  • La ambientación y los cuidadísimos detalles (por ejemplo, la esgrima)
  • El primer asalto de la batalla de Rocroi

Absolutamente decepcionante, de verdad. Tras verla, opino que deberían modificar el cartel de la película más o menos como sugiero a la izquierda. Es el tipo de película que sólo se puede ir a ver por una razón: despellejarla con conocimiento de causa. Recomiendo llevar café a la sala si cometéis el error. Puñetera manía de los cineastas españoles de hacer “arte” en vez de películas ¿por qué no pueden convertir un libro de aventuras en una película de aventuras? ¡Si es que es de cajón! ¡Esta idea se la dejas a Santiago Segura y te sale un blockbuster garantizado!

En fin, lo dicho. Ala, qué triste.

Arthegarn

Como siempre, debate en paralelo en Opus Nigrum