El programa de IKEA.

Empecemos con lo más obvio: desde un punto de vista del márketing, la forma y presentación del programa económico de Podemos son una maravilla. Me encanta y lo digo en serio. A IKEA no creo que le haya hecho ninguna gracia y esta mañana Federico Jiménez Losantos ya estaba diciendo que iba a tirar las dos almohadas que tiene en casa y que hasta que no protesten por el plagio no les piensa comprar nada, pero la idea y la ejecución son brillantes. Os animo muy en serio a que le deis un vistazo aunque no sea más que por las fotos.

¡Si tan solo el contenido fuera tan bueno como el envoltorio..!

El programa me resulta, como es de esperar, a medio camino entre el ReinoCapture de Dios y Ningún Lugar(1) y el hecho de que esta gente tenga posibilidades de llegar a gobernar me resulta horripilante. El programa en si mismo no, en muchos aspectos tiene muchas cosas con las que estoy de acuerdo como puntos cardinales, como objetivos a los que aspirar. El problema es que esos objetivos no son alcanzables en cuatro años (ni en cuarenta) y mucho menos usando los medios que proponen en este programa, que creo que son contraproducentes para conseguir el objetivo deseado y se basan en datos y cálculos que harían enrojecer de vergüenza al Conde Draco.

Es de justicia decir, eso sí, que el hecho de que puedan llegar a gobernar me resulta muchísimo menos horripilante hoy que en 2014, cuando estaba pensando seriamente en emigrar. Y es que, desde sus inicios, Podemos se ha descafeinado a marchas forzadas, haciendo una Alfonso Guerra que no te menees. ¿Alguien se acuerda de que en el programa de 2014 llevaban la expropiación de las eléctricas? ¿La nacionalización de Telefónica? ¿La renta básica universal?(2) ¿El salario máximo? Aquellas barbaridades por las que fueron tan aplaudidos y jaleados ni están ni se las espera y eso, para mi, son buenas noticias. No son buenas noticias en si mismas, vamos, sigo pensando que si gobernaran mandarían el país a la mierda antes de darse por vencidos, como esa Syriza con la que tanto se identificaban antes y que ahora parece haber desaparecido de su cosmovisión(3); pero ahora al menos sería una mierda secfasga y añeja, no apestosa, fluida y recién puesta. Siguen dando miedo, pero dan muchísimo menos miedo que antes.

A menos que estén haciendo una Hitler, claro.

Pero a lo que vamos.

El programa es básicamente una reedición del de las generales de diciembre, lo cual no debería sorprendernos en lo más mínimo porque los de los otros partidos también lo son. Hay algunos cambios de calado, como el nuevo recorte al incremento del gasto (que pasa de 135.000 millones de euros en diciembre a “solo” 100.000 en junio) pero hay que bucear en la memoria económica para encontrarlos. Por cierto, lo de la memoria económica sigue siendo de risa, pero de risilla histérica de “oh, Dios, ¿dónde me meto?”. Resulta que con una subida generalizada (y brutal) de impuestos estos genios económicos esperan que la economía crezca al 3.5% anual. ¡Al 3.5! Vale, es una mejora respecto al disparate del 5% que calcularon en diciembre (el PIB no crece un 5% desde los tiempos de Aznar y cuando atábamos perros con longanizas en 2006 lo hacía al 4.2%) pero sigue siendo simplemente increíble, entre otras cosas porque el aumento de impuestos lo que hace es reducir el crecimiento del PIB y no aumentarlo(4). Sus previsiones de aumento de ingresos por aumento de la actividad económica no tienen base alguna, pero es que, además, incluso aunque se cumplieran ellos mismos reconocen que no habría dinero para pagarlo todo y que el déficit subiría hasta el 2.1% en 2019, el año en el que deberíamos llegar al equilibrio presupuestario según los acuerdos con Bruselas. ¿Entonces? ¿Qué planean? ¿Una salida del euro? ¿Un pulso a la griega? Porque ya sabemos como terminó aquello…

En fin, no quiero aburrir con las razones por las cuales no se puede ir a Venus en barco, entre otras cosas porque algunos de vosotros Captureya lo sabéis y otros sinceramente pensáis que eso lo pienso solo porque nadie lo ha conseguido nunca, así que voy a terminar mencionando el cambio que me llama más la atención: la inconcreción. El programa es mucho más general, mucho más parecido al de otros partidos que lo que es común en Podemos. En 2014 todo estaba lleno de promesas concretas, de actuaciones específicas; en 2016, aunque las hay también, son muchas menos. Supongo, aunque no puedo afirmarlo, que esto es porque la dirección de Podemos tiene que elegir entre tres males:

  1. Hacer promesas concretas con intención de cumplirlas. Eso les ata muchísimo las manos en términos de negociación postelectoral y, como saben que si quieren tocar cuero van a tener que ceder mucho y si quedan los segundos podrían llegar verdaderamente al gobierno, esto es mala idea.
  2. Hacer promesas concretas con la intención de incumplirlas si fuera necesario para llegar al poder. Esto es lo que haría el PSOE pero parece que no están dispuestos a ello, lo que les honra.
  3. Renunciar a los objetivos concretos y mesurables, al tan cacareado “contrato con la ciudadanía”, y hacer promesas lo suficientemente vagas como para que estén sujetas a interpretación. Esto no es precisamente ético, pero desde luego es muchísimo mejor que mentir descaradamente y a sabiendas.

Como la opción número tres les permite negociar sin perder la cara y es lo más astuto a largo plazo, siendo el partido que son y teniendo en cuenta que no tienen garantizada esa mesa de negociación… pues es la que han escogido. O eso creo yo. Chicos listos.

En resumen: reedición del programa de las anteriores generales con tijeretazos a las promesas concretas, a los gastos desaforados y a las justificaciones increíbles. En el buen camino pero con mucho por recorrer: si el programa de 2014 era Star Wars, el de 2015 es Independence Day y este es Contact: cada vez menos fantásticos y disparatados, probablemente por eso cada vez menos populares, cada vez más realistas… pero ciencia-ficción en cualquier caso.

Salud y evolución,

Arthegarn
(1) Utopía , de οὐ τόπος, “ningún lugar”
(2) Lo malo no es que llevaran una RBU en el programa, yo estoy convencido de que la RBU es una inevitabilidad histórica producto de la mecanización, la pregunta no es si vendrá o no sino cómo y cuándo. Lo malo es que la propuesta no tenía ni pies ni cabeza, con un cuando que era demasiado pronto y un cómo que, aunque en un primer momento fuera a repartir riqueza, a corto plazo la iba a destruir e iba a servir solo para repartir pobreza. Cito mucho a José Antonio hablando con gran sentido común en el discurso fundacional de la Falange sobre que la libertad no puede ser la panacea cuando el pueblo pasa hambre, pues lo mismo opino de la igualdad. Sacrificar el futuro por remedar el presente no es la solución. Los experimentos, con gaseosa.
(3) Empiezo a pensar que en Podemos está volviendo a hablar de Chávez y de Venezuela porque quedan en dirección contraria a Grecia. Insisto: chicos listos, como comunicadores no tienen precio.
(4) No me quiero poner demasiado técnico, pero en generar las medidas que favorecen la redistribución de la riqueza (como los impuestos, siempre que estén bien gestionados) desincentivan(luego van en contra) de la creación de riqueza y viceversa. Como al crecimiento del PIB le da lo mismo la justicia social porque mide la riqueza que se crea y no como se distribuye esos números son de risa. Salvo que crezcamos ahora pidiéndole prestado a nuestros hijos, claro, algo a lo que los gobiernos de izquierdas son aficionadísimos. Y ya estoy otra vez con lo de sacrificar el futuro y patapum y p’alante, pesadito que soy…

Presupuestos Madrid 2016: suum cuique tribuendi

Decía Ulpiano que la justicia consiste en dar a cada uno lo suyo. Pues bien, este artículo no le va a gustar a mucha gente, aviso. Porque resulta que ni los rojos van a arruinar Madrid gastando a manos llenas como quieren creer algunos, ni el equipo de Carmena está demostrando que otra economía es posible como dicen otros. Todo tiene una explicación simple y esta no es económica, es estrictamente política.

Supongo que todos habréis visto los titulares al respecto, por todos el de Expansión: “Aprobado el primer presupuesto de Ahora Madrid con una subida del 26% en gasto social(1). Personalmente me he desayunado con el muro de mi querido amigo Accolon, que en temas de propaganda proto-podemita es diariamente la mejor revista de prensa de España y que además detalla alguna de las partidas que se ven más incrementadas.

Viendo esos números caben dos reacciones instintivas: pensar que el gobierno de Ana Botella era una panda de incompetentes o una banda de ladrones y que por comparación el de Carmena está compuesta de genios económicos tan revolucionarios como solidarios, o que te de un breve escalofrío y te preguntes cuánto te van a subir los impuestos para pagar todo eso. Bien, pues ni lo uno ni lo otro.

Los presupuestos de Carmena para 2016 suben, en efecto, los impuestos (fundamentalmente el IBI, que aumenta un 2.4% su recaudación)(2) y las tasas (basuras, por ejemplo)(3) pero en total los presupuestos aumentan 104 millones, una cantidad a todas luces insuficiente para esta batería solidaria de gastos corrientes que requiere algo menos de 650 millones. ¿De dónde sale, entonces, el dinero? ¿Es que, como acostumbraba a hacer el PSOE, va a endeudarse en otros 500 millones para darle panem et circensis a la gente y tenerla contenta y captada clientelarmente para que les voten una y otra vez porque temen (con razón) que si llegan otros al poder se les acabará el chollo? ¿Y que paguen los que vengan después? Pues no, tampoco. Ahora Madrid va a tirar por la calle de en medio y en vez de pedir créditos se va a limitar a no devolver los que ya tiene concedidos.

Puntualicemos. Esto no quiere decir que el Ayuntamiento vaya a incumplir sus obligaciones, por supuesto,(4), simplemente que no los va a devolver tan pronto como podría. Lo que ocurre es que los presupuestos de los últimos tres años han sido muy austeros y el Ayuntamiento ha tenido superávit (ha ingresado más de lo que ha gastado) y que ese superávit se ha dedicado íntegramente a la amortización anticipada de la deuda. Es decir, a pagar deuda que “todavía no tocaba pagar” para evitar que siguiera generando intereses que, a la larga, hacen más costosas las inversiones; dentro todo ello de los planes generales del Estado de reducción de deuda del Estado y, en concreto en el caso de Madrid, en ejecución del Plan de Reducción de Deuda aprobado en 2013 por Ana Botella. Esa forma de gobernar ha supuesto una reducción de la deuda de dos mil millones de euros en dos años (sept 2013 a sept 2015) y que Madrid se halle a cierre de 2015 en condiciones de alcanzar los objetivos del plan simplemente pagando los vencimientos que tocan, sin más amortizaciones anticipadas. O sea, que ya no hace falta seguir apretándose el cinturón como lo hemos venido haciendo y podemos aflojar un poco.

Y esto no os lo creáis porque lo digo yo. Ponedme en duda. Id, por ejemplo, a la propia página del Ayuntamiento de Madrid en la que explican los presupuestos y en la que leemos:

Así que de ahí sale el dinero. Es, fundamentalmente, dinero que Madrid estaba dedicando a un esfuerzo para sanear sus cuentas y que ahora va a dedicar a “otra cosa”. Lo cual nos puede parecer bien o mal en función de nuestro criterio político y económico: algunos pueden pensar que lo que hay que hacer es pensar en el futuro y reducir la deuda todo lo posible y lo más deprisa posible; otros pueden pensar que hay mucha gente que lo pasa muy mal y que es imperativo incrementar el gasto social y que haciendo esto lo hacemos y sin endeudarnos ya que es simplemente redistribuir a qué dedicamos el dinero que tenemos y ¿sabéis qué? ambas posturas son legítimas y la actuación del Estado (del Ayuntamiento en este caso) será una u otra en función de a quién hayan votado los ciudadanos como gobernantes. Yo puedo pensar personalmente que el Ayuntamiento debería seguir amortizando deuda anticipadamente, pero lo que no voy a discutir es que lo que hace Ahora Madrid es legítimo y que no es descabellado como dicen algunos. Son criterios económicos distintos y, si hablamos de criterios políticos, creo que el PP de Madrid tiene poca autoridad moral para criticar que no se amortice anticipadamente una deuda contraída casi en su integridad por el ínclito Gallardonothep.

Pero sí que quiero dejaros con dos reflexiones:

  1. Este incremento de gasto social que va a hacer Ahora Madrid solo se puede hacer porque los tres últimos años del PP han sido tan austeros que han dejado al Ayuntamiento en la posición de poder hacerlo. En estos años difíciles se ha pagado tanto anticipadamente que desde aquí, simplemente con pagar las letras que nos tocan, cumplimos el objetivo. Hablando en planta: han sido las medidas austeras e impopulares del PP son las que han permitido que en 2016 tengamos 538 millones que “dedicar a otra cosa”. A Ahora Madrid le ha tocado la lotería al coger el Ayuntamiento cuando lo ha cogido, pudiendo presentarse ante el público como los genios que suben el gasto social sin incrementar los impuestos ni pedir nuevos créditos cuando la realidad es que solo pueden hacerlo por lo que, en términos financieros, ha ahorrado el gobierno de la desdichada Ana Botella, que perfectamente podría haber dedicado más a gasto social y menos a amortización de deuda pero prefirió tragarse íntegramente el sapo y acrecentar todavía más su impopularidad (y es que a la pobre mujer nunca se le ha perdonado ser mujer… de quien es).

  2. Los gloriosos titulares que aparecieron hace dos semanas sobre la fantástica gestión de Carmena al frente del Ayuntamiento, y la propaganda que desde Podemos se hizo del asunto como ejemplo de la buena gestión del equipo de Ahora Madrid se demuestra de una hipocresía absoluta. Como ya dije en su momento, ese ahorro es el producto de la mera ejecución de unos presupuestos que había diseñado el PP: el equipo de Ahora Madrid no ha hecho nada más que moverse en esa línea (tampoco podía hacer otra cosa) así que la responsabilidad, y el mérito o demérito de los resultados de 2015 recae sobre el equipo que elaboró esos presupuestos. Y ahora, cuando ellos pueden diseñar su propio presupuesto para hacer su propia política, el que hacen no tiene nada que ver con el anterior cuyos méritos trataron de apuntarse. Es estar a la que salta como una hiena, aprovechar el rédito de lo que han trabajado otros como si lo hubieras hecho tú y sabiendo además que cuando te toque a ti no vas a hacer lo mismo. Estos presupuestos demuestran que la reducción de la deuda del Ayuntamiento no es una de las prioridades de este equipo, y si bien no es criticable el preferir dedicar el dinero a gasto social en vez de a reducir la deuda sí lo es, y mucho, intentar apuntarse el tanto.

Estos presupuestos con este incremento del gasto social son un cambio de voluntad política del Ayuntamiento, desde luego, pero también son posibles gracias a la buena y tremendamente impopular e incomprendida gestión del PP. Y si Ahora Madrid ha tenido suerte de coger el Ayuntamiento cuando lo ha cogido, pues mira que bien y qué suerte han tenido. Podrán aprovecharse de la popularidad que les van a dar unas medidas que pueden aplicar ahora gracias a las medidas impopulares de otros y ¿qué le vas a hacer? Así es la vida y así es la política y así de miope es la gente. Eso no me parece (demasiado) mal. Pero que hace tres semanas estuvieran vanagloriándose de una gestión económica que no era más que la ejecución de unos planes que no eran suyos y cuya línea, cuando han tenido la oportunidad de hacer los suyos, propios, han decidido no seguir, me parece de juzgado de guardia. Efectivo, sí; pero populista y manipulador a más no poder.

Y termino recordando: en este follón, a los madrileños, nos metió Alberto Ruiz Gallardón. No olvidéis, pese a todo lo que he dicho, que un equipo del PP estaba sacándonos un lío en el que nos metió otro equipo del PP. Que en este tema hay para dar y tomar.

Felices fiestas,

Arthegarn_________________

(1) Muy en su línea, Libre Mercado titula “Ahora Madrid sube impuestos por 168 millones en sus primeros presupuestos”(2) Esto no quiere decir que todos los madrileños vayan a pagar más IBI que en 2015, está repartido de tal manera que los ciudadanos paguen menos por su casa pero los empresarios paguen más por los inmuebles de uso comercial, sobre todo a las grandes superficies, y el fin de la reducción a edificios históricos destinados a uso comercial o de negocios como el hotel Ritz, el edificio de Telefónica o mi oficina. Está bastante bien contado aquí, en el apartado “Los perjudicados del IBI” si os interesa).
(3) una vez más, esto no quiere decir que se la suba a los ciudadanos: se la sube a las empresas, fundamentalmente a las industriales.
(4) Bueno, eso de “por supuesto” es muy relativo, todos sabemos que Ahora Madrid apoya firmemente el derecho de la gente a incumplir sus obligaciones con sus acreedores (porque paralizar la ejecución de un desahucio ordenado por un juez no es más que eso), pero parece que de momento solo para las personas físicas.

Sucesiones, sí; patrimonio, no.

Una de las mayores aberraciones que produce la economía de mercado es lo que yo llamo una fortuna autosostenida. Admito no tener una definición exacta de cómo de grande tiene que ser una fortuna para que sea autosostenida, pero, para que entendais el concepto: hablo de esas fortunas tan vastas que, simplemente poniéndolas a plazo fijo en el banco más seguro concebible, dan unos intereses que superan lo que puedes gastar. Son fortunas con las que no tienes que hacer nada, no tienes que moverlas ni invertirlas ni poner tu dinero a trabajar y a producir y a activar el sistema, basta con no hacer nada para seguir ganando al mes más de lo que un ciudadano normal gana en toda la vida, vivir mejor que un rey y que aun así tu patrimonio aumente.

Dicho esto, es cierto que opino que hay que permitirle a uno que se haga rico. Sea trabajando o sea por pura suerte y siempre dentro de lo que marca la ley, la gente tiene que tener la libertad de organizar su vida, su trabajo y sus bienes como le de la gana. Si uno quiere trabajar diez horas al día desde que tiene diez años para hacerse apestosamente rico, que lo haga; y si otro quiere trabajar menos y disfrutar más de su familia, del arte, la cultura, la espiritualidad, el sexo o el fondo de cada botella de cerveza, que lo haga también. Pero en este caso estamos hablando de una persona que es por definición activa y trabajadora, alguien que contribuye al mercado; no de un ente pasivo que vive de las rentas.

Es por esto por lo que estoy en contra del impuesto sobre el patrimonio. Cuando uno trabaja y hace dinero paga una parte de ese dinero que gana en impuestos; cuando ahorra ese dinero en vez de gastarlo y lo invierte (por ejemplo en bolsa) y gana más dinero también paga impuestos. Todo lo que entra en tu patrimonio, venga de donde venga, paga impuestos. Así pues, si uno ya ha pagado dinero cuando ganó el dinero, ¿por qué debería volver a pagar otro impuesto distinto simplemente por ahorrar, por no gastarlo? Es como si, en la fábula de la cigarra y la hormiga, la hormiga le diera a la cigarra una parte de la comida que lleva al hormiguero y luego, cuando ha acumulado una cantidad de comida en concreto, le sigue dando una parte de la comida que lleva al hormiguero pero le da además una parte de la que tiene almacenada, ¡solo porque resulta que la tiene!

Ser rico, en si mismo, no es malo. En realidad, ser rico es bueno. Muy bueno, y esa es la razón por la que todo el mundo quiere ser rico (aunque solo unos pocos quieran hacerse ricos, que eso implica mucho trabajo y muchos sacrificios). El hecho de que una persona tenga muchos bienes no es justificación para que el que no los tiene le quite parte de ellos. Ya expliqué hace años que a Robin Hood le pagamos todos, pero es que además no es cierto que Robin Hood robara a los ricos para dárselo a los pobres, Robin Hood lo que hacía era recuperar los impuestos injustos y pagados de más por el pobre pueblo inglés y devolvérselo a los esquilmados contribuyentes. Si Robin Hood era algo era un anarcoliberal, no un comunista. Pero divago, lo que quiero decir es que si uno adquiere sus bienes legalmente, es injusto que el Estado le penalice por ahorrarlos en vez de gastarlos. Impuesto sobre el patrimonio, no.

Ahora, ¿qué pasa cuando uno tiene tanto éxito como para generar una fortuna autosostenida? Bien, yo creo que se le debe dejar acumularla, tanto por un asunto de justicia como por el bien del mercado, pero que lo que no se debe permitir es que esa riqueza que bajo una dirección ha sido activa y se ha concentrado en generar más riqueza se convierta meramente en la base de capital sobre la que personas ociosas viven ricamente de los réditos. En otras palabras: lo que tú has trabajado y ganado tiene que ser tuyo para que hagas con ello lo que quieras, ahorrarlo, invertirlo, gastarlo o malgastarlo. Pero he dicho tuyo, no de nadie más y particularmente no de tus descendientes.

Creo firmemente que uno tiene derecho a la fortuna que se labre en su vida, pero no creo que tenga derecho a la de sus padres y es por ello que estoy a favor del impuesto de sucesiones. A decir verdad en realidad estoy en contra del concepto de herencia patrimonial en si mismo, pero sé que proponer un cambio legislativo en el que a la muerte de alguien heredara sus bienes el Estado (y que los bienes de los muertos financien las necesidades de los vivos) es pedirle a la sociedad algo para lo que no está preparada. Pero para un fuerte impuesto de sucesiones sí que lo está. Y es que además es justo: cuando heredas, adquieres la propiedad de algo que no era tuyo y que no has hecho nada para ganarte. Te toca como una lotería, simplemente por ser hijo de quien eres; es un incremento patrimonial neto, son cosas que ganas, vas a ser más rico de lo que eras antes así que el Estado está totalmente justificado a la hora de cobrarte un impuesto por ese incremento patrimonial. Te lo cobra por el dinero que ganas honradamente con el sudor de tu frente, así que ¿cómo no te va a cobrar por el que no te has trabajado?

El contraargumento más habitual a esto que acabo de exponer es que cuando un progenitor trabaja y gana dinero no lo hace solo por si mismo sino que lo hace por la unidad familiar, por si y por su descendencia, y que por tanto no es justo que se le penalice cuando quiere transmitir sus bienes a su descendencia. Bien, no estoy de acuerdo. Quien gana el dinero es quien lo produce, quien tiene incremento patrimonial es quien lo trabaja, y eso es una persona física, no un ente nebuloso como “la familia”. La familia es sin duda un ente social, me atrevería a decir que crucial, pero la familia no es propietaria de nada ni tiene derecho a nada. Sus componentes, que son personas, sí que tienen derechos, pero “la familia” en su conjunto no.

Pero es que además la idea del “derecho a la herencia” es perniciosa en si misma. Los progenitores, como educadores, deben formar a sus vástagos para que se ganen la vida por si mismos, no para que sigan siendo niños a los que se mantiene toda la vida, del tipo que vive de sus padres hasta poder vivir de sus hijos y que no puede esperar a que se mueran aquellos para echarle mano a la herencia. Lo mejor que les puedes dar a tus hijas es educación, formación, ejemplo y si acaso un empujón para ponerles en marcha y que se ganen la vida, pero no la vida resuelta. Resolverles la vida es negarles la oportunidad de que lo hagan ellos como lo hiciste tú. Y, si desde el punto de vista del causante lo de resolverle la vida a tus hijos me parece negativo, desde el punto de vista del heredero la verdad es que me da incluso asco. Me da asco porque bajo la idea de que el Estado no te puede cobrar por la herencia de tu madre subyace la idea de que los bienes de tu padre son tuyos por derecho, y no lo son. Son de tu madre. Y tú puedes tener una expectativa legítima de no verte más perjudicado por la muerte de tu madre que por el mismo hecho de la muerte de tu madre que ya bastante tiene, pero de ahí a pensar que te tiene que beneficiar patrimonialmente, pues mira, no.

Por todo esto estoy a favor, muy a favor, del impuesto de sucesiones. De un impuesto de sucesiones escalado y progresivo, semejante al IRPF en los tramos, que haga que cuando una persona humilde con una casa de 50.000 euros y un coche de hace diez años muere sus herederos puedan repartírselo así sin más, pero que cuando muera la Duquesa de Alba sus herederos tengan que pagar al Estado un 40 o un 45% del fortunón que van a heredar y que no han hecho absolutamente nada para ganarse. Y si no quieren pagar el impuesto, no hay ningún problema, que renuncien a la integridad de la herencia y que vivan la vida con lo que su esfuerzo y trabajo les den, como todo hijo de vecino. Ah, que no, ¿verdad? Si es que, lo mires como lo mires, heredar es un negocio y como negocio merece un impuesto.

Un impuesto así reduciría en pocas generaciones las fortunas autosostenidas a algo anecdótico, reduciría la tan cacareada desigualdad de forma brutal (particularmente la desigualdad de clase), acabaría con la idea del diletante de clase alta y permitiría que el Estado en su conjunto y todos sus ciudadanos se beneficiaran de la socialización de las ganancias de la vida de algunos de sus más ilustres y exitosos ciudadanos. Como ya he dicho antes, que los muertos paguen los impuestos de los vivos. Lo llevo defendiendo más de una década.

“Un momento, un momento” pensaréis algunos. ¿Qué hace Arthegarn defendiendo una idea tan redistributiva, progresista hasta decir revolucionaria y (¿me atreveré a decirlo?) de izquierdas como esta? Pues ya veis, así soy yo y así pienso y he pensado desde hace años. Y, por lo que leo, así piensa también más o menos esa nueva derecha de pijos disfrazados y recambios del PP que es Ciudadanos. Cosas veredes.

Un saludo,

Arthegarn

Las cosas van mejor, pero no van bien y desde luego no TAN bien

Desde mediados del mes pasado vengo asistiendo aterrorizado al totalmente injustificado subidón del IBEX. Ya, ya sé que no soy economista y que soy un simple aficionado, pero es que esto tiene que pegar un petardazo y me preocupa mucho que tarde en hacerlo, porque cuanto más subamos más dura será la caída.

El año empezó bien, con subidas alegres y razonables y luego nos tiramos cosa de un mes tonteando con los 11.000 puntos, que si subo, que si bajo, que los paso, que si los pierdo; algo que, por otro lado, estuvimos haciendo la mayor parte del año pasado. Cuando empecé a aficionarme a esto, a finales de 2013, consideraba que cerrar 2014 en 12.000 era posible un buen resultado, pero 2014 y leer mucho más me demostró que la barrera estaba en torno a los 11.000-11.100 puntos y que era necesario que (i) la economía mejorarara, y (ii) la situación política y social se estabilizara, aun más de lo que yo pensaba para volver a atraer tanta inversión. Que las cosas iban mejorando, sí, pero que quedaba mucho paño que cortar, y así seguimos hasta marzo.

El 9 de marzo el Banco Central Europeo empezó a inyectar dinero en el sistema utilizando un sistema llamado de expansión cuantitativa, consistente  muy básicamente en la compra de deuda. de todo tipo Eso se lo esperaba todo el mundo  y los efectos, aunque positivos, fueron moderados (se dice que le mercado ya había descontado el efecto). No obstante, el 19 de marzo la Reserva Federal estadounidense anunció, contra todo pronóstico, que no subía los tipos de interés y la reacción no se hizo esperar: el IBEX subió de golpe casi 300 puntos, hizo añicos la barrera de los 11.100 y desde entonces está subiendo como un globo sin control: Cinco Días hablaba el domingo de alcanzar los 12.500 puntos, algo que yo consideraba dificilísimo este año, y el hecho es que hoy hemos roto la barrera de los 11.800 y vamos a por los 11.900 situándonos en máximos de cinco años (en pleno Plan E – periodo de entrecrisis).

El problema es que esta subida no se debe a que las empresas que cotizan en el IBEX estén teniendo mejores resultados y sean por tanto más atractivas o mejores inversiones, que es por lo que debería subir la bolsa. Se debe a que estas dos medidas combinadas hacen que sea muy barato pedir préstamos tanto a estadounidenses como a europeos, lo que inunda los mercados de dinero que, como siempre, produce inflación. La particularidad es que en este caso lo que está subiendo no son los precios de los productos de consumo sino los precios de los productos de inversión; en el caso que nos ocupa, la bolsa, en la que todo el mundo está comprando de forma especulativa, simplemente porque tienen dinero y algo hay que hacer con él y la bolsa está subiendo así que vamos a meterlo ahí; de hecho como si la bolsa sigue así puede subir un 8% este año y los intereses están al 1%, voy a pedir un crédito, lo meto en bolsa y a fin de año me llevo un 7% limpio. En otras palabras: se está creando una burbuja a marchas forzadas igualita, igualita, que la de los productos estructurados: la gente compra una caja sin mirar qué hay dentro porque todo el mundo la quiere y la puede vender más cara en unos días.

Sin una mejora sustancial del tejido industrial y del clima político-social que tenemos en España, estos valores del IBEX son castillos sobre nubes – o sobre QEs. Y, oye, yo encantado que mi inversión lleva mucho tiempo ahí y sube como la espuma, pero en algún momento alguien se va a preguntar qué rayos hay en la caja que compra; o las medidas extraordinarias de la FED y del BCE desaparecerán y con ellas el crédito barato y la bolsa se dará un batacazo de padre y muy señor mío. Porque los brokers, esa gente tan sutil y sofisticada, actuan como una manada de borregos con ciertas cosas: ahora todos compran a la vez porque la cosa sube pero cuando llegue el momento todos venderán a la vez y, dado que es un principio básico que la bolsa sube en escalera y baja en ascensor, las caídas van a ser fuertes y rápidas y van a dar lugar al pánico y a la venta especulativa del tipo “no sé que hay en esta caja pero seguro que es mierda porque no la quiere nadie”. Conclusión: las empresas sufrirán y la recuperación y la estabilidad españolas se pueden poner en grave peligro. Por no hablar de mis ahorros.

Odio las burbujas. Por lo menos esta vez veo como se hincha esta, pero…

Precisiones legales y fiscales sobre el Asunto Monedero

(NOTA PRELIMINAR: Lo que sigue es la contestación a la respuesta en Facebook de alguien a quien, para respetar su intimidad(*) y atendiendo a su (posterior) petición expresa llamaremos don Andrés, a mi artículo del otro día que utilizaba el Asunto Monedero como excusa para reflexionar sobre la corrupción individual de los españoles, cómo esta se refleja en sus políticos y cómo no cambiaremos España hasta que no nos cambiemos a nosotros mismos)

Ante todo tengo que agradecer a mi ilustre contertulio todo el trabajo que se ha tomado. No es en absoluto habitual que uno de mis artículos sea contestado de forma razonada y con una extensión cuatro veces superior a la del artículo original, así que como poco eso quiere decir que le ha resultado interesante. Y me gusta que la gente encuentre mis artículos interesantes así que, D. Andrés (permíteme por favor que tutée a partir de ahora), muchas gracias. Mucho menos me gusta que insinúe que mi artículo es falaz, por supuesto, pero la contraargumentación está razonada y es lógica (hasta un punto al menos), algo que tanzanite-gem-large_infome gusta y que es en si mismo una gema por su rareza. Puede que sea un carbunclo en vez de un diamante, pero sigue siendo una gema. Así que intentaré contestarle, don Andrés, punto por punto y como merece.

Dice usted que mi artículo no pasa de la mera opinión y no aporta datos. Totalmente cierto: es un artículo de opinión y orgulloso de serlo.

Me pregunta usted si conozco la Ley de Sociedades. Sí, la conozco, 1/2010 en su texto refundido, pero no entiendo a qué viene la pregunta. También conozco el Código Civil y las Reglas de Adquisición y tienen más o menos lo mismo que ver con el tema que nos ocupa. Creo que lo que en realidad quiere usted preguntarme es si conozco la Ley del Impuesto de Sociedades (4/2004 respecto a los hechos que nos ocupan, hoy en día sustituida por la 27/2014) que también conozco. Esa, la 58/2003 General Tributaria y la 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, sobre la que me considero muy versado y sobre la que usted, al menos en lo que hace referencia a los artículos 17 y 18, o no tiene ni idea u oculta datos maliciosamente.

Me pregunta usted qué motiva mi conclusión de que lo que ha hecho Monedero es deshonesto. Me alegra que me haga esta pregunta porque me da la oportunidad de tragarme parte de mis palabras que me llevan picando desde ayer. Y es que, como liberal que soy, soy un firme defensor de la presunción de inocencia, no solo como criterio jurídico sino también como criterio ético; y no está probado más allá de toda duda razonable que Monedero haya sido deshonesto. Eso, hasta que hable un juez, solo lo sabe LogoAgenciaTributariaMonedero que es el único que está en su cabeza y sabe por qué hace las cosas. Es concebible, y no sería irrazonable, que haya tenido un pésimo asesor fiscal que le dijera que lo que hacía era legal. Es incluso concebible que se trate de un error honesto: las leyes fiscales son farragosas e incluso los expertos recurren con frecuencia a la consulta vinculante(1). Así pues no puedo afirmar así por las buenas que Monedero haya sido deshonesto, es injusto.

Lo que sí que puedo afirmar, y explicarle a usted porqué, es que tengo el absoluto convencimiento íntimo de que ha sido deshonesto. Lo opino fundamentalmente por dos razones: en relación al elemento subjetivo (“¿estaba Monedero defraudando a sabiendas o cometiendo un error honesto”?) a través de aplicación de los mecanismos formales habituales de compleción de información aplicables a estos casos (navaja de Ockham, principio qui bono, existencia de móvil, medio y oportunidad, etc.); y en relación al elemento objetivo (“¿hay verdaderamente irregularidad en lo que hizo?”) a través de mi conocimiento de la ley, que voy a intentar explicar de la forma más asequible posible.

En primer lugar, vamos a la relación de los hechos en si.

  • Año 2010: Juan Carlos Monedero (en adelante, “Monedero”) realiza diversos trabajos para Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, supuestamente en el marco del proyecto del SUCRE.
  • Septiembre de 2010: Monedero recibe su primer pago por estos trabajos (concretamente de Venezuela), y solicita el día 24 la salida de (al menos parte del) capital (unos 250.000 bolívares) del país y su conversión a euros (35.000).
  • 18 de octubre de 2013: Monedero constituye la sociedad(2) Caja de Resistencia Motiva 2 Producciones, S.L.U. (en adelante, “Monedero SL”), de la que es el único accionista.
  • 23 de octubre de 2013: Monedero se nombra a si mismo administrador único de Monedero SL y la sociedad empieza su actividad.
  • 31 de diciembre de 2013: Monedero SL cierra el año fiscal con unos ingresos de 425.150 euros, unos gastos de 59.707,35 (3) y un beneficio de 365.442,65

En otras palabras: Monedero realiza los trabajos unos tres años antes de que ni siquiera exista Monedero SL. Eso quiere decir que a quien contrataron los estados del ALBA fue a Monedero, no a Monedero SL, luego los ingresos que se deriven de esos contratos, independientemente de cuándo se materialicen, son de Monedero y no de Monedero SL. El hecho de que de repente aparezcan en las cuentas de Monedero SL solo puede obedecer al fraude(4) y a que Monedero intentara que ingresos que le eran propios y de su patrimonio aparecieran como de la sociedad.

Este hecho es fraudulento por sí solo. Independientemente de si hubiera pagado más o menos impuestos, firmar un contrato como Monedero y prestar unos servicios, y tres años después decir que el dinero tiene su origen en servicios prestados por Monedero SL que no existía en aquel momento es fraude. Punto. Fraude y de la naturaleza tonta, porque te van a pillar sí o sí(5). downloadAsí que lo siento, pero tu argumento de que Monedero no ha cobrado él sino que ha cobrado la sociedad no se sostiene, es eso precisamente lo que ha intentado aparentar y en eso consiste precisamente el fraude

Me dice usted que si Monedero fuera pícaro hubiera creado la empresa fuera de España, y yo le pregunto, ¿por qué? ¿dónde? A menos que la hubiera creado en las Islas del Canal o semejante para ocultar más seriamente la procedencia de los fondos, claro, pero como Monedero no es tonto(6) sabe que el mero hecho de que le asocien con una empresa así es suficiente para destruir toda su credibilidad y la de Podemos así que no lo hace. Porque es lo suficientemente pícaro para saber que no le conviene.

Me va usted a tener que perdonar que no entre en las siguientes disquisiciones que hace, que no tienen nada que ver con mi artículo ni con el fraude en cuestión (así que entiendo que no lo están respondiendo sino que son simples obiter dicta para que quien pase los lea) como el objeto de la sociedad, su número de empleados (¡no hay nada de malo en que no tenga empleados!), eso que dice de que “factura a través de una asociación que cumple a posteriori con su cometido”, que directamente no entiendo (¡pero si los trabajos por los que cobra ya estaban realizados!), etc. Como verá es que ya es bastante largo esto por si solo. Porque ahora “vamos con los numeritos”, como dice usted, y que en mi humilde opinión son erróneos de cabo a rabo,

En primer lugar, Monedero SL no tiene ninguna razón por la que destinar sus resultados a dividendos. Si, como sugiere usted, Monedero SL se va a dedicar a financiar La Tuerka o cualesquiera otras actividades audiovisuales cercanas a Podemos, lo inteligente (lo que recomendaría cualquier asesor fiscal que se haya terminado la carrera) es aplicar el resultado (por ejemplo) a reserva voluntaria, pasarlo al año 2014 sin pagar un céntimo más y dedicar ese saldo positivo a los gastos que genere La Tuerka en 2014, que sin duda es lo que pensaba hacer. Hacer el circuito que usted sugiere (primero pagar Sociedades y luego destinar el beneficio a dividendos, sobre los que Monedero tendría que pagar encima IRPF) es la forma más estúpida que se me ocurre de tributar por esas ganancias. Como ya hemos establecido que Monedero no es tonto, dudo muchísimo que sea lo que tenía pensado.

En segundo lugar, y perdone usted mi franqueza, cuando hace la segunda parte de las cuentas se explica como el culo(7) y siento decirlo pero es que es cierto: me ha llevado casi una hora entender lo que quería decir. No hay una “tributación por dividendos” como la que 1421959926_442257_1421960560_noticia_grandedescribe, lo que existe es una retención del IRPF (que es del 21%, no del 27%) y luego un pago del impuesto que se hará al tipo que corresponda en función de la renta total del sujeto gravado(8) y que no conocemos porque no conocemos el resto de los ingresos de Monedero en 2014. No podemos aventurar su tipo medio de IRPF.

En tercer lugar lo de que se puede aplicar la deducción por rendimientos irregulares lo dice usted (ni siquiera lo dice Getsha como podrá comprobar más abajo). No confunda usted que la Gehtsa diga que Monedero podría recuperar hasta 150.000 euros con que esto efectivamente se vaya a producir. En primer lugar, Monedero realiza esos trabajos en 2010 y empieza a cobrar por ellos en 2010 así que las ganancias no tienen un periodo de generación superior a dos años (de hecho el mismo artículo de El Economista que cita usted dice que Gestha “indicó que (…) parece como si todo el informe se habría generado en el año”). Pero es que, además, en el momento en que esas ganancias se repiten en el tiempo (en el caso que nos ocupa dos veces en cinco años) pierden el carácter de irregulares, y Monedero hizo varios trabajos de la misma índole a varios estados por los que cobró varias facturas; así que no aplica. La identidad de función es el criterio que aplica en este caso y las facturas de las que estamos hablando son facturas por servicios de consultoría y asesoría, labor que el mismo monedero dice que lleva años realizando. No aplica. De lo contrario yo como abogado podría aplicarme esa reducción a casi todas mis facturas diciendo que, aunque mi función sea la asesoría legal, es que no todos los años cobro 425.000 euros por el mismo caso; o que es que este caso y aquel son únicos porque uno es el divorcio de Manolita Pérez y José Jiménez y otro es la quiebra de Farrucos SA y nunca voy a tener otros iguales.

Así que lo siento, pero no. Sus cuentas no tienen ni pies ni cabeza. A lo mejor para agarrarse a un clavo ardiendo le sirven, pero no tienen ni pies ni cabeza. Ah, y lo de que Monedero no trabaje a jornada completa en Venezuela no tiene absolutamente nada que ver con el 18 LIRPF.

Y eso es todo, al final me ha quedado más corto de lo que esperaba. Espero haber sido breve, resuelto sus dudas, contestado a sus preguntas y que, como dice usted, no se haya ofendido nadie (en mi caso, ni Montoro).

Salud y evolución,

Arthegarn___________
(*) Porque, no se confunda usted, yo tengo todo el derecho del mundo de citarle a usted por su nombre y sus dos apellidos cuando estoy hablando de lo que usted, públicamente y usando su nombre y sus dos apellidos, ha rebuznado escrito, encima en contestación a mi artículo anterior. Con o sin su permiso. Se llama libertad de información; ni siquiera tengo que acogerme a la libertad de expresión. Lo que pasa es que, católico o no, no estoy enteramente desprovisto de caridad.
(1) La Consulta Vinculante es algo así como irte a Hacienda y preguntarle “Oye, Hacienda, en este caso y considerando este artículo, ¿qué tengo que hacer? ¡Y ojito con la respuesta que lo que me digas lo voy a hacer y a seguir haciendo y luego no te puedes desdecir ni multarme ni nada de eso!”
(2) Sociedad, estimado don Andrés, no asociación. Con todo respeto, tiene narices que se pregunte usted si el autor del artículo conoce la Ley de Sociedades y luego no sepa diferenciar una asociación de una sociedad. Cuando yo era estudiante por ese tipo de cosas te mandaban a septiembre en Mercantil I con un capón. Y como no soy nada dado a los argumenta ad personam me limito a decirle esto en una nota a pie de página en vez de dedicarle un párrafo bien sarcástico que es lo que me pide el cuerpo; pero decírselo te lo digo.
(3) Como nueva nota al pie, conviene recordar que todo este follón empezó por la acusación de la prensa (ABC) de no tener las cuentas de la sociedad claras porque no ha justificado estos gastos que, de hecho, en su inmensa mayoría están declarados pero no se han hecho efectivos (es decir, Monedero SL le debe a alguien, no sabemos quién, 57.190 euros –el 95.78% de los gastos de la empresa- que nunca han salido de tesorería).
(4) O a una negligencia tan grave que está penada de forma objetiva.
(5) No me voy a meter en la sutileza, aun más clarificadora, del llamado criterio de devengo y que dice que los gastos en ingresos de una sociedad se computan en el ejercicio en el que se devengan y no en el ejercicio en el que se materializan (i.e. en el que se cobran). Si yo realizo unos trabajos en 2010 y emito unas facturas en 2010 esos ingresos se computan fiscalmente en 2010 aunque no los cobre hasta 2013 o aunque no los cobre en mi vida. Es un criterio con el que no estoy personalmente de acuerdo y que hace que los empresarios españoles, particularmente PYMES y autónomos, tengan que adelantar el IVA (y otros impuestos) al Estado en vez de actuar como verdaderos recaudadores indirectos y entregar al estado el impuesto cuando el deudor se lo da efectivamente a ellos y no cuando se genera la deuda; pero es el que hay y es el que hay que seguir. Por cierto, las facturas en cuestión no llevan IVA y es correcto que no lleven IVA ya que se refieren a servicios prestados fuera de territorio IVA.
(6) Lo de que Monedero no sea tonto, que lo digo en serio, es otra de las razones que me lleva a creer que todo esto es un fraude y no un mero error bienintencionado.
(7) O no tiene usted ni idea de lo que dice, claro, pero voy a suponer que es que eran las dos y pico de la mañana y estaba usted cansado. Presunción de inocencia y tal…
(8) Por cierto, es gravado con uve, no grabado con be; a menos que le intente grabar en la frente con un cincel y un martillo “no cometeré fraude fiscal” o algo semejante, lo que le advierto de que es un delito grave, grabe o no grabe. Y al (2) me remito.

El loco.

Más allá del natural y loable deseo de ayudar al prójimo, consolar al que sufre, alimentar al hambriento y abrigar al que pasa frío; más allá del compartir lo que se tiene, más allá de la empatía e incluso de la reprobación a quien se porta de forma avara y miserable existe un espacio tan maniqueo como miope en el que moran Robin Hood y sus alegres compañeros, en el que es bueno robar a los ricos para dárselo a los pobres y en el que la acumulación de riqueza es cuando menos sospechosa y totalmente ilegítima más allá de un umbral. En ese lugar se confunden posesión y propiedad, quien tiene algo lo hace suyo y quien lo suelta lo pierde. Todo el que tiene poco, sin importar el origen de esta escasez, tiene derecho a apoderarse de las posesiones de quien tiene mucho, sin importar el origen de esta abundancia. En ese lugar el pobre es bueno y no merece serlo, el rico es malo tampoco merece serlo y todo es así de simple. Y no hay más que hablar.

El mundo real, por supuesto, no es así; pero eso parece importar muy poco a quienes viven en ese lugar. Repiten ideas como la nacionalización de todas las viviendas propiedad de la banca y su utilización para crear una red de alquiler social para los necesitados sin darse cuenta de que ejecutar semejante medida nos llevaría a un colapso financiero y una crisis inimaginablemente peor que la que estamos viviendo ahora. Y cuando alguien mejor informado y capaz de ver más lejos intenta, no sacarles de su error, ya que el objetivo de estas acciones es solucionar un problema inmediato y ese objetivo se cumple, sino hacerles ver las consecuencias a largo plazo de sus propuestas, hacen oídos sordos a esa información cuando no toman esas proverbiales gafas contra la miopía y las estampan con fuerza contra el suelo porque, simplemente, no quieren saber. Quieren seguir viviendo en su ordenado universo de buenos y malos en el que nadie es mejor que nadie y en el que, por lo tanto, si alguien tiene más que otro no puede merecerlo.

Las consecuencias de esta visión, o más bien falta de visión, del mundo, son apabullantes. En primer lugar, el desconocimiento del mundo que les rodea lleva a esta gente a cometer errores de la misma forma que lo haría un ciego. Toman decisiones basadas en información incompleta que, precisamente por esto, suelen ser erróneas lo que les lleva a tener que sufrir las consecuencias de esos errores. Debido a su incapacidad, sea voluntaria o forzosa, de percibir las consecuencias a medio o largo plazo de una acción, no son capaces de planificar para el futuro, ni entienden el afrontar el sacrificio que supone la inversión ya que los eventuales beneficios de esa inversión están demasiado lejos para ser vistos, son demasiado teóricos para ser tenidos en cuenta. En su ansia por solucionar el problema inmediato del hoy hipotecan sin darse cuenta el mañana y cuando el mañana se convierte en hoy y los problemas son mayores no ven su responsabilidad en la situación sino solo el hecho de que tienen menos que ayer. Juegan al ajedrez de la vida jugada a jugada, considerando solo la posición de las fichas en el tablero en cada turno y, cuando llega el jaque, son incapaces de entender de donde ha salido y llegan a la conclusión de que el adversario ha tenido que hacer trampa.

Hay tantos ejemplos en la España de hoy en día de esto que describo que enumerarlos sería inútil. Al último mem de Facebook que he mencionado se suman los que quieren subir el techo de deuda mientras reclaman el derecho a no pagarla, los que entregan viviendas públicas a los que se manifiestan ante su sede quitándosela a quienes no se manifiestan pero llevaban meses esperando y los que abogan por nacionalizar el contenido de los graneros para repartirlo al pueblo hambriento sin escuchar a quienes dicen que ese grano es la simiente de la próxima cosecha hacer eso condena a toda la sociedad a la muerte en unos meses.

Y yo estoy cansado, tan cansado de ir haciendo gafas para verlas pisoteadas que lo máximo a lo que puedo llegar ya es a escribir esta nota manifestando mi tristeza. Porque me preocupo por mi prójimo mucho más de lo que debiera, y ver como conscientemente se ponen sus orejeras y repiten sus mantras y salmodias me entristece. Porque sé como acaba todo y no es nada bonito.

Allá vosotros, qué queréis que os diga. Yo ya no tengo más fuerzas para intentar explicaros la estrategia en el ajedrez y por qué comerse ese peón es mala idea aunque esté desprotegido. Haced lo que queráis. Jugad a las damas. Pero por mucho que creáis que estáis jugando a las damas, esto es ajedrez. Y así son las reglas.

Un saludo,

A.

 

Apuntes sobre economía, demagogia y la crisis que no caben ya en Facebook

El texto que sigue es una respuesta a mi querido amigo Von Lugger a sus comentarios en el marco de una discusión en Facebook que empezó por comentar que la prima de riesgo había bajado de 250. Recomiendo leer antes la discusión, que es relativamente corta y enmarca este texto que reproduzco proque contiene ideas que creo que pueden ser de interés general.

“A ver, por puntos.

1.- Todo esto ha empezado por tu uso del término “libertades sociales”, que no existe, y que como no existe no se puede recortar. Existen los derechos sociales y existen las libertades públicas, que son dos cosas que no tienen nada que ver entre sí y que, como existen, sí se pueden recortar, pero no las “libertades sociales” así que tengo toda la razón al decir que no se pueden recortar. Llamemos a las cosas por su nombre.

2.- Dicho esto, por supuesto que tanto las libertades públicas como los derechos sociales se pueden recortar.

3.- Recortar la inversión en derechos sociales no es recortar los derechos sociales, es recortar la inversión en derechos sociales. Recortar los derechos sociales sería, por ejemplo, quitar de la Constitución el derecho a la vivienda digna. Una vez más, llamemos a las cosas por su nombre, que es lo que ha motivado esto.

4.- Por otro lado no entiendes la regulación de los derechos en la Constitución en absoluto. La Constitución tiene dos tipos de derechos: los derechos fundamentales (a la vida, a la integridad física, a la propiedad privada, etc.) que son exigibles al Estado, y los llamados “derechos sociales” que simplemente son criterios orientadores de la política del Estado. Es decir, el Estado debe orientar sus políticas para que todos los ciudadanos puedan tener una vivienda digna, pero eso no quiere decir que los ciudadanos tengan derecho a una vivinda digna, ni a un trabajo, ni a nada de eso. Me puedes decir que el Estado no tiene mucho éxito llegando a esos objetivos y podemos discutirlo, pero es fundamental que entiendas que el ciudadano español NO TIENE dercho al trabajo, ni a la vivienda, ni a nada semejante. El Estado no tiene el deber de proporcionar esos bienes y servicios.

Imagina que nos juntamos cuatro y nos compramos un coche. Primero, llegamos al acuerdo de cuándo va a poder usar el coche cada uno y luego decidimos que la verdad es que nos gustaría que el coche fuera negro en vez de rojo y que, en la medida de lo posible, vamos a intentar ir pintándolo de negro. Si a mi me toca usar el coche los martes tengo derecho a usar el coche los martes y puedo exigirle a quien lo tenga que me lo dé (eso serían los derechos fundamentales). A lo que no tengo derecho es a exigirle a nadie que pinte el coche de negro porque el acuerdo no es ese, y no tiene nada de “ruin” no poder exigírselo, ni es nadie ruin por negarse a hacer lo que no le corresponde. No hace falta empollarse la CE (basta leérsela una vez) para darse cuenta de que los derechos fundamentales están todos bajo el título “de los derechos fundamentales y las libertades públicas” y los sociales bajo el perfectamente aclarador título “de los principios rectores de la política social y económica“.

5.- Vamos con los “servicios de mierda” que ofrece el Estado. Esto tiene tres vertientes y voy a intentar explicarme con el ejemplo de la sanidad (pero es perfectamente aplicable a la justicia o a lo que quieras).

  • Primera: la relatividad. Todo es una mierda, o todo es maravilloso, dependiendo de con qué lo compares. Si comparas la asistencia sanitaria pública básica con la clínica Rúber, es una mierda; si la comparas con la asistencia sanitaria pública básica calidaden Estados Unidos (o en Reino Unido, y si quieres hablamos del Congo a ver qué es un “servicio de mierda” en términos absolutos y objetivos) es una puta maravilla. El problema, y que lo digan los emigrantes, es que en España la gente no sabe lo que tiene con la sanidad pública (por ejemplo) porque solo sabe sacarle pegas y compararse con quien tiene más.
  • Segunda, la profesional: ni el Estado, ni nadie en absoluto, puede dar a todo el mundo lo mejor, porque está en el propio significado del término “mejor”. “Mejor” es un término comparativo. Si asignamos el calificativo (por ejemplo) de “mejor profesional” al top 10% de los profesionales en su sector, eso quiere decir que los “mejores profesionales” solo van a poder atender al 10% del mercado. Como vivimos en una sociedad libre, ese 10% de “mejores profesionales” puede atender a quien quiere y va a atender a quien le pague más, o sea al 10% de la población que le ofrezca más, pero lo importante es que: (i) es IMPOSIBLE que los mejores profesionales (el 10%) atiendan a TODO el mercado (el 100%) y aunque fuera posible se podría hacer un ránking de mejor atención que ya incluiría otros factores (que se yo, proximidad del hospital al domicilio) y que una vez más diría que unos reciben “mejor” asistencia que otros. Lo mejor y lo peor van a existir siempre y eso es parte de la naturaleza de la vida, y lo mejor es siempre más caro, más costoso, que lo peor, porque está en mayor demanda. Eso es simplemente así.
  • Por último, y esto es muy importante, quien califica el servicio que no es el mejor de “servicio de mierda” eres tú, no la realidad. Si decimos que los mejores son el 10% de arriba los peores deberían ser el 10% de abajo, no todos los demás, que es como los tratas al definirles como “servicio de mierda”. Y esto se aplica a todo: profesionales, equipos, instalaciones, etc. Insisto, vete a Reino Unido, o a Estados Unidos, o al Congo y vuelve a hablarme de servicios de mierda.

Y, oye, si encuentras un país en el que los mejores atienden a todos, avísame. Yo, de momento, vivo en un mundo en el que las matemáticas funcionan y semejante cosa es imposible.

6.- No te permito decirte que “esto está en la constitución para eliminar las desigualdades por renta” porque no es cierto. La CE habla de corregir las desigualdades, no de eliminarlas, porque eliminarlas es imposible.. Y, desde luego, lo que no son los servicios públicos es: “tú tienes pasta, contrata a quien te de la gana, tú no tienes pasta, no te preocupes que el estado te da el mismo servicio o mejor”. No has entendido nada. El Estado lo que tiende es a garantizar unos mínimos, y es todo lo que puede hacer, garantizar unos mínimos. Páratelo a pensar, por el amor de Dios. Si la asistencia sanitaria (sigo con el mismo ejemplo) pública y universal tiene el nivel P (de Pública), absolutamente todo el mundo va a poder obtener gratis el Nivel P (en realidad no es gratis, lo pagan con sus impuestos, pero a efectos de este análisis se considera gratis porque no tiene cargo adicional). Eso quiere decir que si voluntariamente inviertes una cantidad adicional para mejorar tu atención sanitaria en X hasta el nivel R (de Rúber) (porque no vas a gastar más para obtener P, que ya lo tienes gratis),R es mejor que P y el Estado no pude ofrecer R porque lo máximo que llega es a P. Y si por casualidad consiguiera ofrecer R, entonces yo pagando mi cantidad adicional tendría R+X que seguiría siendo mejor. Lo que estás diciendo no es solo que no esté en la Constitución, es que es imposible. Im-po-si-ble.

7.- No estoy de acuerdo PARA NADA en tu análisis de la crisis. Desde luego, en un mundo global, decir que la crisis que tenemos en España es únicamente causada por (no “causa de”, como dices) problemas internos es un error, pero decir que ha sido causada por influencias exteriores es (i) no entender nada y (ii) lo que es peor, como no entiendes nada, arriesgarte a volver a cometer los mismos errores en el futuro. La burbuja inmobiliaria española y su subsiguiente crisis ha sido cosa nuestra; la crisis de crédito ha sido cosa nuestra y la crisis de deuda lleva siendo cosa nuestra desde que Felipe González empezó a emitir deuda para pagar gastos corrientes, algo que yo recuerdo criticar como suicida con pelo en la cabeza y la cara llena de granos.

8.- No me voy a meter en lo que han hecho “este Gobierno y el anterior” para paliar la crisis porque, si lo que antecede ya es largo y pesado (intento que no lo sea), explicar lo que hace (y lo que puede hacer) el Gobierno con todo esto es como treinta veces peor. Si quieres un día, con unas cervezas y un montón de papel y boli.

9.- La democracia no tiene nada que ver con que haya ricos y menos ricos y clase media y pobres y menos pobres. La democracia tiene que ver con que el voto del rico pesa lo mismo que el del pobre. Y confundes “tener un nivel de vida por encima de los demás” con “estar por encima de los demás”. Los ricos tienen lo primero, pero no lo segundo. Para luchar contra la crisis se están aplicando políticas REALISTAS, que parten de la realidad, y parte de esa realidad es que con más dinero pagas mejores médicos y mejores abogados y mejor jamón. Lo que pasa es que el Gobierno ya no tiene dinero para gastarse en propaganda (en realidad nunca lo tuvo, pero bueno, emisión de bonos a diez años y arreglado) para distraer a la gente del hecho de que no tienen el mismo nivel de vida que los ricos (desengáñate: nunca lo han tenido) y ahora esa diferencia se ve con más intensidad. Para un montón de gente, que se ha tirado años gastando como si fuera rica pensando una mezcla entre “ya lo pagaré” y “las cosas siempre van a ir así de bien”, darse cuenta de repente de que no son ricos en realidad y de que esas diferencias existen y siempre existieron es un mazazo. Pero no te engañes: esas diferencias de nivel de vida siempre estuvieron ahí y siempre estarán ahí. Negar esa realidad es vivir de espaldas al mundo y, por tanto, gobernar con los ojos cerrados. Así nos ha ido las últimas dos legislaturas, por supuesto, y de aquellos polvos…

10.- ¿Quieres que todos seamos iguales dejando a un lado los bienes materiales? Entonces ¿de qué te quejas? ¿O es que de verdad no te das cuenta de que todo de lo que hablas – la atención sanitaria, la asistencia jurídica, la enseñanza – son bienes materiales? Aclárate, amigo mío.

11.- En primer lugar, como abogado, soy realista, y ser realista me lleva a afirmar ciertos hechos como “el todo es mayor que la parte”, “la pe con la a pa” y “hay una vida de ricos y otra de pobres”. En segundo lugar, yo bogo -y abogo- porque el que la haga la pague, pero eso no me lleva a cerrar los ojos ante el hecho de que el que la hace con dinero puede pagarse a un abogado mejor que el que la hace y no lo tiene, y que ese abogado tan bueno tiene muchas más probabilidades de conseguir que el que la ha hecho se vaya de rositas por un tecnicismo de la instrucción. El hecho de que vea que el Emperador está desnudo y que afirme que el Emperador está desnudo no quiere decir que me parezca bien que esté desnudo, pero es que muchos viven (no sé si usar la segunda persona ahora) en los mundos de Yupi en los que el Emperador está vestido. La forma de solucionar eso es cambiando el sistema (nuestro rematadamente estúpido y garantista sistema procesal) para que esas imperfecciones técnicas no se produzcan pero ¡hey! en cuanto se intenta hacer tenemos a los de siempre diciendo –con razón- que se están recortando derechos a la gente.

12.- No te engañes. A las personas se las trata igual. La buena persona trata a todos igual de bien, y la mala persona trata a todos igual de mal. Es al dinero, y a lo que el dinero puede comprar en forma tanto de premios como de represalias si te pasas un pelo, lo que marca la difrencia y a lo que se trata bien.

13.- La segunda persona de “si no quieres trabajar todo lo que hay que trabajar para hacerte rico” es impersonal. No hablaba directamente contigo sino con Manolete (“¿si no sabes torear p’a qué te metes?”).

14.-Antes de hablar de quien tiene según yo, la “culpa” de la burbuja, con tu frase punto a punto. En primer lugar, partes de la base de que es una estafa. Yo no creo que fuera una estafa. Puedo entender que determinados compradores se sientan estafados, pero no fue una estafa. Fue un mal negocio que llegó a ser en ciertos casos un pésimo negocio o un negocio ruinoso. Simplemente. Para que sea una estafa hace falta un estafador, y en este caso lo siento pero no lo ha habido. Si yo sé que tengo un piso que no vale lo que pido por él intento venderlo, desde luego, pero lo que no hago es darle un montón de dinero a alguien que no me lo va a devolver para que me lo compre por lo que sé que no vale porque es de naturaleza imbécil: me quedaré al final sin piso, sin dinero, y con un papelito que dice que me deben equis pero que no vale para nada. Que es exactamente lo que ha pasado a buena parte del sector bancario, sobre todo el peor gestionado, de España. Por otro lado, el banco a ti no te vendía el piso: era la inmobiliaria quien te lo vendía así que si te engañara alguien sería la inmobiliaria, no el banco. En tercer lugar, cuando un banco cree que alguien no va a poder devolver un préstamo, NO PRESTA, por el amor de Dios ¿O es que te crees que son tontos? ¿Tú le prestas dinero a quien no te lo va a poder devolver? Entonces, ¿qué te hace pensar que profesionales del sector lo hacen? ¿Qué rayos van a ganar prestando dinero a gente que no lo va a poder devolver? ¡Eso se llama “perder dinero” maldita sea! ¿De verdad crees que los bancos iban a perder dinero? No, simplemente estaban (algunos) tan equivocados respecto a la burbuja como los consumidores.

(Luego empiezas a mezclar churras con merinas y cuando ibas a hablar de la vivienda te vas al desgobierno de las Cajas de Ahorro, la acumulación de deuda, la socialización de las pérdidas y hasta las preferentes, jardines obiter dicta en los que no me voy a meter que bastante largo es esto ya. Y yo no me río ni de los engañados con las preferentes ni de los que compraron un piso en la cresta de la burbuja. Lo siento por ellos, y lo siento mucho por ellos, pero se acabó. Como hormiga puedo sentir mucho que la cigarra pase frío y hambre, pero veo perfectamente qué es lo que le ha llevado a esa situación y, desde luego, veo perfectamente que, aunque a mi se me pueda mover el corazón y ayudar a la pobre cigarra que se ha metido sola en el follón, ella no tiene derecho a exigirme que la alimente. Claro que el Estado ya se ocupa de meterme la mano en el bolsillo en forma de impuestos para hacerlo, pero en fin.)

15.- Por último, dices que “los grandes ganadores de todo esto han sido esos “ricos” que tanto se lo han currado según tú, sobornando al político de turno a cambio de un trozo del pastel”. No entiendes nada. De esto no ha habido ganadores. TODO EL MUNDO pierde dinero. Esta situación no conviene a nadie y es por ello por lo que se ponen medios para detectar las burbujas y, en la medida de lo posible, prevenirlas. Dices que quien ha ganado dinero con la vivienda en los últimos 20 años han sido las constructoras, y yo te contesto (i) que sí, todas esas constructoras que ahora han quebrado y (ii) que te olvidas del otro gran beneficiado: la INMENSA cantidad de particulares que al inicio de la burbuja ya tenían su casa comprada, todos los que compraron su casa de 50 metros en Vallecas en el año 2000 por 64.000 euros y ven que ahora, con bajada de precios y todo, vale 110.000 y que, muy probablemente, no hayan quebrado como las constructoras de las que hablas. Desengáñate: no buscas beneficiados por la construcción en los últimos 20 años: buscas culpables a los que lapidar. Porque si buscaras beneficiados muy probablemente te bastara con mirar a alguno de tus vecinos.

Por enésima vez, y esto dedicado ya a mis lectores en general: por mucho que las busquéis, no hay manos negras detrás de esta crisis, no hay ninguna malévola y demoniaca mente privilegiada que lo vio venir todo y decidió crear una burbuja económica para estafar al Pueblo y hacer a los pobres más pobres y a los ricos más ricos, no hay Club de Bilderberg que valga, ni hay Spectra ni hay James Bond. Todo es muchísimo más complejo y, aunque sea tentador asignarle una narrativa simple que lo explique, a ser posible con buenos y malos, ni Dios creó el mundo en siete días ni los bancos os han robado. Estáis bajo el mismo y naturalísimo instinto que os hace darle una patada al hardware cuando se estropea el software, y va a solucionar (y a ayudar a evitar que vuelva a pasar) exactamente lo mismo que patear el ordenador. Nada. Y probablemente lo empeore.

Un cordial saludo,

Arthegarn