Pensamiento rápido sobre la transversalidad de Podemos

Parece ser que, en la reunión mantenida ayer, Podemos ha cedido ante el PSOE y ha demostrado su talante negociador porque Pablo Iglesias ha renunciado a ser él, personalmente, el vicepresidente (porque a que la vicepresidencia sea de Podemos no han renunciado, ojo). No por aceptar reducir el déficit más deprisa de lo que quieren (por ellos aumentaría), ni por renunciar a parte del nivel confiscatorio redistributivo de su reforma fiscal, ni popabloiglesias-300316r aceptar volver al régimen laboral que dejó Zapatero en vez de al de Felipe González, ni por aceptar aumentar el gasto público en “solo” 60.000 millones de euros en vez de en 96.000 (¿Reducir el déficit, eh? Claro, claro). Por nada de eso. No, en lo que verdaderamente se nota la voluntad de compromiso de Podemos y su voluntad de evitar nuevas elecciones, el verdadero sacrificio vicario, es la renuncia de Pablo Iglesias a la Vicepresidencia, la cesión a esta ridícula e ilógica imposición de ciertos sectores oscuros y corporativos del PSOE. Esto es lo difícil, y no los recortes al programa.

Transversalidad y una mierda. Si esto no es culto al líder y concentración de un proyecto en una persona que baje Dios y lo vea. Pablo Iglesias es hasta tal punto la personificación antropomórfica de Podemos que, si tuviera la clase suficiente, EMPEZARÍA A HABLAR EN MAYÚSCULAS Y SU VOZ SERÍA EL SONIDO DE UNA POLVORIENTA LÁPIDA CAYENDO EN UNA FOSA EN PLENO INVIERNO.

Ah, y adelgazaría mucho. Y quien quiera entender, que entienda.

Diez pensamientos aleatorios sobre la dimisión de Esperanza Aguirre.

Como todos habréis leído, ya, Esperanza Aguirre ha anunciado su dimisión como Presidente del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. Según ella, lo hace debido a cierta información referente a la financiación ilegal del PP de Madrid a través de la trama Púnica y, en concreto, de Francisco Granados, a quien ella nombró Secretario General del partido y Consejero de Transportes primero, y de Presidencia después, de la Comunidad de Madrid.

Bien, pues pensamientos aleatorios…

  1. Da gusto que alguien asuma su responsabilidad política y dimita por haber escogido para un cargo de responsabilidad a quien luego se ha corrompido, sea en beneficio propio o del partido. Uno no es responsable legal de los delitos que comete alguien en quien confía o a quien ha colocado en un puesto desde el que ha podido cometer esos delitos, pero sí que demuestra un mal juicio y una escasa supervisión que deben saldarse con la puesta a disposición de su cargo ante el órgano pertinente. Bien por Espe.
  2. Claro que… uno no es responsable legal de los delitos que comete otro siempre que no los ordenara, sugiriera o encubriera. No está todavía demostrado que Granados se enriqueciera verdaderamente por la Púnica (ese sumario es complicadísimo y aun no hay hechos concretos imputados a Granados, solo sospechas) y todos conocéis mi afición por la presunción de inocencia, pero el asunto huele a cloaca cosa fina; y si parte del dinero de la Púnica fue al P.P. cabe preguntarse quién lo sabía, quien no lo sabía, y quién no lo quería saber
  3. ¿De verdad hace falta que parezca que parezca que el PP regional financió unas obras con dinero de la Púnica para que haya dimisiones? ¿No debería bastar con la mera existencia de la Púnica para producirlas, independientemente de a donde fuera el dinero? Esto es más grave, desde luego, y sugiere que la organización que presidía Esperanza Aguirre se lucró con comisiones y corruptelas, pero ¿no debería haberse producido esta dimisión en 2014 cuando saltó el asunto?
  4. Hay que hacer notar que Esperanza dimite exclusivamente como presidente del PP regional, que es uno de los cargos desde los que encumbró a Granados (del otro, Presidente de la Comunidad de Madrid, no puede dimitir ya). Mantiene sus puestos como concejal y portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid. O sea que asume su responsabilidad por un error concreto en un cargo concreto pero no se retira de la política -aun- ni se va a casa.
  5. Si uno se lo para a pensar un poco y hace memoria, la dimisión de ese cargo en realidad tiene poca trascendencia para la vida política de Aguirre. De hecho ella ya había «dimitido» en junio por los malos resultados obtenidos en las municipales, pidiendo a la dirección nacional un congreso lo antes posible y anunciando que no se presentaría (entre otras cosas porque, por como funciona el PP por dentro, es impensable que la presidenta del PP de Madrid fuera una concejala de la oposición en el Ayuntamiento cuando Cristina Cifuentes es la Presidenta de la Comunidad de Madrid; creedme que sé de qué hablo). En términos prácticos esta dimisión lo único que hace es adelantar unos meses su salida.
  6. En términos estéticos, en cambio, esta dimisión le viene muy bien para irse entre trompetas, dando un ejemplo de como hay que reaccionar ante la corrupción, incluso ante la presunta corrupción de un miembro de tu equipo incluso cuando tú estás limpia como una patena y bla bla bla (tengo la firme convicción, por cierto de que tanto Esperanza Aguirre como Mariano Rajoy están limpios como una patena y que si han hecho algo inmoral ha sido mirar hacia otro lado con el tema de la financiación, que para mi ya es bastant grave). Con el PP acosado por todas partes por escándalos de corrupción y sin hacer la renovación y limpieza a fondo que serían necesarias para evitar que les sigan creciendo los enanos, la marcha de la lideresa puede ser interpretada, y sin duda será presentada, como un indicio de que hay gente honrada en el PP dispuesta a asumir sus responsabilidades, incluso sus responsabilidades políticas y estéticas. Lo que le viene muy bien, insisto, ¿por qué desaparecer entre las sombras tras un congreso pudiendo hacerlo así, entre focos y aplausos y quizá soltando alguna satisfactoria puñalada?
  7. Son obvias las similitudes existentes entre el caso Granados y el caso Bárcenas. La dimisión de Esperanza Aguirre contrasta dolorosamente con la impasibilidad de Mariano Rajoy. En términos políticos internos esto incrementa aun más la presión sobre éste, quien tendría que haber dimitido de la presidencia del partido en 2013 cuando saltó el caso Bárcenas, para luego irse a su casa sin presentarse a la reelección como presidente del Gobierno. Admito que esto que digo es casi imposible a efectos prácticos por como funciona el PP por dentro (una vez más, créedme que sé de qué hablo), pero sí que debería haber puesto en marcha la sucesión en ese momento para llegar a 2015 con un candidato distinto ya en la presidencia del partido.
  8. Si hay una emoción que supere al desprecio que Mariano Rajoy produce en Esperanza Aguirre es el miedo que le produce Podemos. Y cuando digo miedo quiero decir miedo. Muchos de mis lectores sois podemitas y probablemente no entendais lo que quiero decir, o no os lo creáis, pero el odio y el desprecio que os hace sentir la mención de Esperanza Aguirre es superado con creces por el miedo que en ella, y en otros como ella, produce la idea de un gobierno de Podemos. La lideresa verdaderamente cree que con Podemos vendría el apocalipsis – y admito que yo no le ando muy a la zaga, pero bueno. Su oferta a Carmona de que fuera él alcalde de Madrid con apoyo del PP con tal de que no entrara Ahora Madrid era sincera, así que es concebible que esté intentando forzar la mano de Rajoy para que permita que gobierne el PSOE apoyado por Ciudadanos con la abstención del PP. Lo que sea con tal de alejar a Pablo Iglesias de la Moncloa, y quitar a Rajoy de en medio haría maravillas a ese respecto – con o sin nuevas elecciones.
  9. Y si con eso ella aparece como la más honrada del PP, pues mira que bien. Y si encima obliga a Mariano a irse a su casa con el rabo entre las piernas, pues miel sobre hojuelas.
  10. Con todo y con eso un político ha dimitido por un caso de corrupción, en fase de instrucción, que le afecta solo indirectamente y usando el argumento de la mujer del César. Así que dame pan y llámame tonto, o hágase el milagro, y hágalo el diablo. A ver si cunde.

Y eso es todo.

Ah, no, se me olvidaba, ¡Mariano, vete a casa! ¡Por tu padre, vete a casa, anda! ¡Sé bueno! ¡Mira que Elvira dice que te hace papas con mojo coma ti te gustan..!

Arthegarn.

Apunte rápido sobre el diputado Rodríguez y sus rastas.

Yo no creo, como he leído por ahí, que estas cosas debieran estar prohibidas. Antes bien me alegro de que se permitan: la ley es la ley y no debe meterse en como nos vestimos o nos dejamos de vestir. Es el decoro y la personalidad de cada uno la que debe decidir eso, no la ley. Puede haber unas normas orientativas sobre el vestir en el Congreso de los Diputados (que las hay) pero deben ser solo eso: orientativas. En la vida civil uno se viste, y se peina, como le da la gana.

Dicho esto, y pese a que yo no me vestiría como su señoría ni haciendo una mudanza, le he estado dando vueltas al asunto y creo que hay algunos escenarios en los que puedo comprender que lo haga. Podemos está lleno de gente que cree (en mi opinión equivocadamente) que el Sistema está íntegra y genuinamente corrompido y quizá uno de ellos sea el diputado Rodríguez. Si eso es así, los trajes, las corbatas, las formalidades y las «maneras» no son más que un símbolo de esa corrupción y plegarse a esas formas es plegarse en parte al sistema corrupto que se desprecia. Puede que su señoría deteste la corrupción y deshonestidad que percibe en el Parlamento (sin duda la causa de esa cara perenne de asco y desprecio infinito digna de las peores leyendas sobre Esperanza Aguirre) o en la clase alta, en definitiva en la famosa «casta» (para él representada en el traje y la corbata), de tal manera que quiera abjurar de ellas en fondo y forma. Puede que por ello se haya vestido y peinado así, dolosamente anticonvencional y en ese caso me parecería comprensible y aceptable que lo hiciera ya que no se trataría de una falta de respeto a la Cámara sino de una reivindicación de lo que debería ser y volver a ser, lejos de en lo que se ha convertido.

También es posible, por supuesto, que simplemente buscara una (otra) portada (que ha conseguido). Pero, incluso si fuera así, como lo que hace es legal debe ser permitido y debemos pensarnos dos veces el desprecio antes de hablar de prohibirlo. Pensemos que otros ven igual de mal que esas rastas y esa camiseta el que dos hombres se den la mano y a esos les exigimos que se guarden sus opiniones donde les quepan, así que quizá debiéramos buscar sitio para las nuestras.

Yo, que llevo corbata desde los 19 años y que no me vestiría así ni en un juego de rol en vivo, al menos, lo hago.

Presupuestos Madrid 2016: suum cuique tribuendi

Decía Ulpiano que la justicia consiste en dar a cada uno lo suyo. Pues bien, este artículo no le va a gustar a mucha gente, aviso. Porque resulta que ni los rojos van a arruinar Madrid gastando a manos llenas como quieren creer algunos, ni el equipo de Carmena está demostrando que otra economía es posible como dicen otros. Todo tiene una explicación simple y esta no es económica, es estrictamente política.

Supongo que todos habréis visto los titulares al respecto, por todos el de Expansión: «Aprobado el primer presupuesto de Ahora Madrid con una subida del 26% en gasto social«(1). Personalmente me he desayunado con el muro de mi querido amigo Accolon, que en temas de propaganda proto-podemita es diariamente la mejor revista de prensa de España y que además detalla alguna de las partidas que se ven más incrementadas.

Viendo esos números caben dos reacciones instintivas: pensar que el gobierno de Ana Botella era una panda de incompetentes o una banda de ladrones y que por comparación el de Carmena está compuesta de genios económicos tan revolucionarios como solidarios, o que te de un breve escalofrío y te preguntes cuánto te van a subir los impuestos para pagar todo eso. Bien, pues ni lo uno ni lo otro.

Los presupuestos de Carmena para 2016 suben, en efecto, los impuestos (fundamentalmente el IBI, que aumenta un 2.4% su recaudación)(2) y las tasas (basuras, por ejemplo)(3) pero en total los presupuestos aumentan 104 millones, una cantidad a todas luces insuficiente para esta batería solidaria de gastos corrientes que requiere algo menos de 650 millones. ¿De dónde sale, entonces, el dinero? ¿Es que, como acostumbraba a hacer el PSOE, va a endeudarse en otros 500 millones para darle panem et circensis a la gente y tenerla contenta y captada clientelarmente para que les voten una y otra vez porque temen (con razón) que si llegan otros al poder se les acabará el chollo? ¿Y que paguen los que vengan después? Pues no, tampoco. Ahora Madrid va a tirar por la calle de en medio y en vez de pedir créditos se va a limitar a no devolver los que ya tiene concedidos.

Puntualicemos. Esto no quiere decir que el Ayuntamiento vaya a incumplir sus obligaciones, por supuesto,(4), simplemente que no los va a devolver tan pronto como podría. Lo que ocurre es que los presupuestos de los últimos tres años han sido muy austeros y el Ayuntamiento ha tenido superávit (ha ingresado más de lo que ha gastado) y que ese superávit se ha dedicado íntegramente a la amortización anticipada de la deuda. Es decir, a pagar deuda que «todavía no tocaba pagar» para evitar que siguiera generando intereses que, a la larga, hacen más costosas las inversiones; dentro todo ello de los planes generales del Estado de reducción de deuda del Estado y, en concreto en el caso de Madrid, en ejecución del Plan de Reducción de Deuda aprobado en 2013 por Ana Botella. Esa forma de gobernar ha supuesto una reducción de la deuda de dos mil millones de euros en dos años (sept 2013 a sept 2015) y que Madrid se halle a cierre de 2015 en condiciones de alcanzar los objetivos del plan simplemente pagando los vencimientos que tocan, sin más amortizaciones anticipadas. O sea, que ya no hace falta seguir apretándose el cinturón como lo hemos venido haciendo y podemos aflojar un poco.

Y esto no os lo creáis porque lo digo yo. Ponedme en duda. Id, por ejemplo, a la propia página del Ayuntamiento de Madrid en la que explican los presupuestos y en la que leemos:

Así que de ahí sale el dinero. Es, fundamentalmente, dinero que Madrid estaba dedicando a un esfuerzo para sanear sus cuentas y que ahora va a dedicar a «otra cosa». Lo cual nos puede parecer bien o mal en función de nuestro criterio político y económico: algunos pueden pensar que lo que hay que hacer es pensar en el futuro y reducir la deuda todo lo posible y lo más deprisa posible; otros pueden pensar que hay mucha gente que lo pasa muy mal y que es imperativo incrementar el gasto social y que haciendo esto lo hacemos y sin endeudarnos ya que es simplemente redistribuir a qué dedicamos el dinero que tenemos y ¿sabéis qué? ambas posturas son legítimas y la actuación del Estado (del Ayuntamiento en este caso) será una u otra en función de a quién hayan votado los ciudadanos como gobernantes. Yo puedo pensar personalmente que el Ayuntamiento debería seguir amortizando deuda anticipadamente, pero lo que no voy a discutir es que lo que hace Ahora Madrid es legítimo y que no es descabellado como dicen algunos. Son criterios económicos distintos y, si hablamos de criterios políticos, creo que el PP de Madrid tiene poca autoridad moral para criticar que no se amortice anticipadamente una deuda contraída casi en su integridad por el ínclito Gallardonothep.

Pero sí que quiero dejaros con dos reflexiones:

  1. Este incremento de gasto social que va a hacer Ahora Madrid solo se puede hacer porque los tres últimos años del PP han sido tan austeros que han dejado al Ayuntamiento en la posición de poder hacerlo. En estos años difíciles se ha pagado tanto anticipadamente que desde aquí, simplemente con pagar las letras que nos tocan, cumplimos el objetivo. Hablando en planta: han sido las medidas austeras e impopulares del PP son las que han permitido que en 2016 tengamos 538 millones que «dedicar a otra cosa». A Ahora Madrid le ha tocado la lotería al coger el Ayuntamiento cuando lo ha cogido, pudiendo presentarse ante el público como los genios que suben el gasto social sin incrementar los impuestos ni pedir nuevos créditos cuando la realidad es que solo pueden hacerlo por lo que, en términos financieros, ha ahorrado el gobierno de la desdichada Ana Botella, que perfectamente podría haber dedicado más a gasto social y menos a amortización de deuda pero prefirió tragarse íntegramente el sapo y acrecentar todavía más su impopularidad (y es que a la pobre mujer nunca se le ha perdonado ser mujer… de quien es).

  2. Los gloriosos titulares que aparecieron hace dos semanas sobre la fantástica gestión de Carmena al frente del Ayuntamiento, y la propaganda que desde Podemos se hizo del asunto como ejemplo de la buena gestión del equipo de Ahora Madrid se demuestra de una hipocresía absoluta. Como ya dije en su momento, ese ahorro es el producto de la mera ejecución de unos presupuestos que había diseñado el PP: el equipo de Ahora Madrid no ha hecho nada más que moverse en esa línea (tampoco podía hacer otra cosa) así que la responsabilidad, y el mérito o demérito de los resultados de 2015 recae sobre el equipo que elaboró esos presupuestos. Y ahora, cuando ellos pueden diseñar su propio presupuesto para hacer su propia política, el que hacen no tiene nada que ver con el anterior cuyos méritos trataron de apuntarse. Es estar a la que salta como una hiena, aprovechar el rédito de lo que han trabajado otros como si lo hubieras hecho tú y sabiendo además que cuando te toque a ti no vas a hacer lo mismo. Estos presupuestos demuestran que la reducción de la deuda del Ayuntamiento no es una de las prioridades de este equipo, y si bien no es criticable el preferir dedicar el dinero a gasto social en vez de a reducir la deuda sí lo es, y mucho, intentar apuntarse el tanto.

Estos presupuestos con este incremento del gasto social son un cambio de voluntad política del Ayuntamiento, desde luego, pero también son posibles gracias a la buena y tremendamente impopular e incomprendida gestión del PP. Y si Ahora Madrid ha tenido suerte de coger el Ayuntamiento cuando lo ha cogido, pues mira que bien y qué suerte han tenido. Podrán aprovecharse de la popularidad que les van a dar unas medidas que pueden aplicar ahora gracias a las medidas impopulares de otros y ¿qué le vas a hacer? Así es la vida y así es la política y así de miope es la gente. Eso no me parece (demasiado) mal. Pero que hace tres semanas estuvieran vanagloriándose de una gestión económica que no era más que la ejecución de unos planes que no eran suyos y cuya línea, cuando han tenido la oportunidad de hacer los suyos, propios, han decidido no seguir, me parece de juzgado de guardia. Efectivo, sí; pero populista y manipulador a más no poder.

Y termino recordando: en este follón, a los madrileños, nos metió Alberto Ruiz Gallardón. No olvidéis, pese a todo lo que he dicho, que un equipo del PP estaba sacándonos un lío en el que nos metió otro equipo del PP. Que en este tema hay para dar y tomar.

Felices fiestas,

Arthegarn_________________

(1) Muy en su línea, Libre Mercado titula «Ahora Madrid sube impuestos por 168 millones en sus primeros presupuestos»(2) Esto no quiere decir que todos los madrileños vayan a pagar más IBI que en 2015, está repartido de tal manera que los ciudadanos paguen menos por su casa pero los empresarios paguen más por los inmuebles de uso comercial, sobre todo a las grandes superficies, y el fin de la reducción a edificios históricos destinados a uso comercial o de negocios como el hotel Ritz, el edificio de Telefónica o mi oficina. Está bastante bien contado aquí, en el apartado «Los perjudicados del IBI» si os interesa).
(3) una vez más, esto no quiere decir que se la suba a los ciudadanos: se la sube a las empresas, fundamentalmente a las industriales.
(4) Bueno, eso de «por supuesto» es muy relativo, todos sabemos que Ahora Madrid apoya firmemente el derecho de la gente a incumplir sus obligaciones con sus acreedores (porque paralizar la ejecución de un desahucio ordenado por un juez no es más que eso), pero parece que de momento solo para las personas físicas.

Sucesiones, sí; patrimonio, no.

Una de las mayores aberraciones que produce la economía de mercado es lo que yo llamo una fortuna autosostenida. Admito no tener una definición exacta de cómo de grande tiene que ser una fortuna para que sea autosostenida, pero, para que entendais el concepto: hablo de esas fortunas tan vastas que, simplemente poniéndolas a plazo fijo en el banco más seguro concebible, dan unos intereses que superan lo que puedes gastar. Son fortunas con las que no tienes que hacer nada, no tienes que moverlas ni invertirlas ni poner tu dinero a trabajar y a producir y a activar el sistema, basta con no hacer nada para seguir ganando al mes más de lo que un ciudadano normal gana en toda la vida, vivir mejor que un rey y que aun así tu patrimonio aumente.

Dicho esto, es cierto que opino que hay que permitirle a uno que se haga rico. Sea trabajando o sea por pura suerte y siempre dentro de lo que marca la ley, la gente tiene que tener la libertad de organizar su vida, su trabajo y sus bienes como le de la gana. Si uno quiere trabajar diez horas al día desde que tiene diez años para hacerse apestosamente rico, que lo haga; y si otro quiere trabajar menos y disfrutar más de su familia, del arte, la cultura, la espiritualidad, el sexo o el fondo de cada botella de cerveza, que lo haga también. Pero en este caso estamos hablando de una persona que es por definición activa y trabajadora, alguien que contribuye al mercado; no de un ente pasivo que vive de las rentas.

Es por esto por lo que estoy en contra del impuesto sobre el patrimonio. Cuando uno trabaja y hace dinero paga una parte de ese dinero que gana en impuestos; cuando ahorra ese dinero en vez de gastarlo y lo invierte (por ejemplo en bolsa) y gana más dinero también paga impuestos. Todo lo que entra en tu patrimonio, venga de donde venga, paga impuestos. Así pues, si uno ya ha pagado dinero cuando ganó el dinero, ¿por qué debería volver a pagar otro impuesto distinto simplemente por ahorrar, por no gastarlo? Es como si, en la fábula de la cigarra y la hormiga, la hormiga le diera a la cigarra una parte de la comida que lleva al hormiguero y luego, cuando ha acumulado una cantidad de comida en concreto, le sigue dando una parte de la comida que lleva al hormiguero pero le da además una parte de la que tiene almacenada, ¡solo porque resulta que la tiene!

Ser rico, en si mismo, no es malo. En realidad, ser rico es bueno. Muy bueno, y esa es la razón por la que todo el mundo quiere ser rico (aunque solo unos pocos quieran hacerse ricos, que eso implica mucho trabajo y muchos sacrificios). El hecho de que una persona tenga muchos bienes no es justificación para que el que no los tiene le quite parte de ellos. Ya expliqué hace años que a Robin Hood le pagamos todos, pero es que además no es cierto que Robin Hood robara a los ricos para dárselo a los pobres, Robin Hood lo que hacía era recuperar los impuestos injustos y pagados de más por el pobre pueblo inglés y devolvérselo a los esquilmados contribuyentes. Si Robin Hood era algo era un anarcoliberal, no un comunista. Pero divago, lo que quiero decir es que si uno adquiere sus bienes legalmente, es injusto que el Estado le penalice por ahorrarlos en vez de gastarlos. Impuesto sobre el patrimonio, no.

Ahora, ¿qué pasa cuando uno tiene tanto éxito como para generar una fortuna autosostenida? Bien, yo creo que se le debe dejar acumularla, tanto por un asunto de justicia como por el bien del mercado, pero que lo que no se debe permitir es que esa riqueza que bajo una dirección ha sido activa y se ha concentrado en generar más riqueza se convierta meramente en la base de capital sobre la que personas ociosas viven ricamente de los réditos. En otras palabras: lo que tú has trabajado y ganado tiene que ser tuyo para que hagas con ello lo que quieras, ahorrarlo, invertirlo, gastarlo o malgastarlo. Pero he dicho tuyo, no de nadie más y particularmente no de tus descendientes.

Creo firmemente que uno tiene derecho a la fortuna que se labre en su vida, pero no creo que tenga derecho a la de sus padres y es por ello que estoy a favor del impuesto de sucesiones. A decir verdad en realidad estoy en contra del concepto de herencia patrimonial en si mismo, pero sé que proponer un cambio legislativo en el que a la muerte de alguien heredara sus bienes el Estado (y que los bienes de los muertos financien las necesidades de los vivos) es pedirle a la sociedad algo para lo que no está preparada. Pero para un fuerte impuesto de sucesiones sí que lo está. Y es que además es justo: cuando heredas, adquieres la propiedad de algo que no era tuyo y que no has hecho nada para ganarte. Te toca como una lotería, simplemente por ser hijo de quien eres; es un incremento patrimonial neto, son cosas que ganas, vas a ser más rico de lo que eras antes así que el Estado está totalmente justificado a la hora de cobrarte un impuesto por ese incremento patrimonial. Te lo cobra por el dinero que ganas honradamente con el sudor de tu frente, así que ¿cómo no te va a cobrar por el que no te has trabajado?

El contraargumento más habitual a esto que acabo de exponer es que cuando un progenitor trabaja y gana dinero no lo hace solo por si mismo sino que lo hace por la unidad familiar, por si y por su descendencia, y que por tanto no es justo que se le penalice cuando quiere transmitir sus bienes a su descendencia. Bien, no estoy de acuerdo. Quien gana el dinero es quien lo produce, quien tiene incremento patrimonial es quien lo trabaja, y eso es una persona física, no un ente nebuloso como “la familia”. La familia es sin duda un ente social, me atrevería a decir que crucial, pero la familia no es propietaria de nada ni tiene derecho a nada. Sus componentes, que son personas, sí que tienen derechos, pero “la familia” en su conjunto no.

Pero es que además la idea del “derecho a la herencia” es perniciosa en si misma. Los progenitores, como educadores, deben formar a sus vástagos para que se ganen la vida por si mismos, no para que sigan siendo niños a los que se mantiene toda la vida, del tipo que vive de sus padres hasta poder vivir de sus hijos y que no puede esperar a que se mueran aquellos para echarle mano a la herencia. Lo mejor que les puedes dar a tus hijas es educación, formación, ejemplo y si acaso un empujón para ponerles en marcha y que se ganen la vida, pero no la vida resuelta. Resolverles la vida es negarles la oportunidad de que lo hagan ellos como lo hiciste tú. Y, si desde el punto de vista del causante lo de resolverle la vida a tus hijos me parece negativo, desde el punto de vista del heredero la verdad es que me da incluso asco. Me da asco porque bajo la idea de que el Estado no te puede cobrar por la herencia de tu madre subyace la idea de que los bienes de tu padre son tuyos por derecho, y no lo son. Son de tu madre. Y tú puedes tener una expectativa legítima de no verte más perjudicado por la muerte de tu madre que por el mismo hecho de la muerte de tu madre que ya bastante tiene, pero de ahí a pensar que te tiene que beneficiar patrimonialmente, pues mira, no.

Por todo esto estoy a favor, muy a favor, del impuesto de sucesiones. De un impuesto de sucesiones escalado y progresivo, semejante al IRPF en los tramos, que haga que cuando una persona humilde con una casa de 50.000 euros y un coche de hace diez años muere sus herederos puedan repartírselo así sin más, pero que cuando muera la Duquesa de Alba sus herederos tengan que pagar al Estado un 40 o un 45% del fortunón que van a heredar y que no han hecho absolutamente nada para ganarse. Y si no quieren pagar el impuesto, no hay ningún problema, que renuncien a la integridad de la herencia y que vivan la vida con lo que su esfuerzo y trabajo les den, como todo hijo de vecino. Ah, que no, ¿verdad? Si es que, lo mires como lo mires, heredar es un negocio y como negocio merece un impuesto.

Un impuesto así reduciría en pocas generaciones las fortunas autosostenidas a algo anecdótico, reduciría la tan cacareada desigualdad de forma brutal (particularmente la desigualdad de clase), acabaría con la idea del diletante de clase alta y permitiría que el Estado en su conjunto y todos sus ciudadanos se beneficiaran de la socialización de las ganancias de la vida de algunos de sus más ilustres y exitosos ciudadanos. Como ya he dicho antes, que los muertos paguen los impuestos de los vivos. Lo llevo defendiendo más de una década.

“Un momento, un momento” pensaréis algunos. ¿Qué hace Arthegarn defendiendo una idea tan redistributiva, progresista hasta decir revolucionaria y (¿me atreveré a decirlo?) de izquierdas como esta? Pues ya veis, así soy yo y así pienso y he pensado desde hace años. Y, por lo que leo, así piensa también más o menos esa nueva derecha de pijos disfrazados y recambios del PP que es Ciudadanos. Cosas veredes.

Un saludo,

Arthegarn

Las cosas van mejor, pero no van bien y desde luego no TAN bien

Desde mediados del mes pasado vengo asistiendo aterrorizado al totalmente injustificado subidón del IBEX. Ya, ya sé que no soy economista y que soy un simple aficionado, pero es que esto tiene que pegar un petardazo y me preocupa mucho que tarde en hacerlo, porque cuanto más subamos más dura será la caída.

El año empezó bien, con subidas alegres y razonables y luego nos tiramos cosa de un mes tonteando con los 11.000 puntos, que si subo, que si bajo, que los paso, que si los pierdo; algo que, por otro lado, estuvimos haciendo la mayor parte del año pasado. Cuando empecé a aficionarme a esto, a finales de 2013, consideraba que cerrar 2014 en 12.000 era posible un buen resultado, pero 2014 y leer mucho más me demostró que la barrera estaba en torno a los 11.000-11.100 puntos y que era necesario que (i) la economía mejorarara, y (ii) la situación política y social se estabilizara, aun más de lo que yo pensaba para volver a atraer tanta inversión. Que las cosas iban mejorando, sí, pero que quedaba mucho paño que cortar, y así seguimos hasta marzo.

El 9 de marzo el Banco Central Europeo empezó a inyectar dinero en el sistema utilizando un sistema llamado de expansión cuantitativa, consistente  muy básicamente en la compra de deuda. de todo tipo Eso se lo esperaba todo el mundo  y los efectos, aunque positivos, fueron moderados (se dice que le mercado ya había descontado el efecto). No obstante, el 19 de marzo la Reserva Federal estadounidense anunció, contra todo pronóstico, que no subía los tipos de interés y la reacción no se hizo esperar: el IBEX subió de golpe casi 300 puntos, hizo añicos la barrera de los 11.100 y desde entonces está subiendo como un globo sin control: Cinco Días hablaba el domingo de alcanzar los 12.500 puntos, algo que yo consideraba dificilísimo este año, y el hecho es que hoy hemos roto la barrera de los 11.800 y vamos a por los 11.900 situándonos en máximos de cinco años (en pleno Plan E – periodo de entrecrisis).

El problema es que esta subida no se debe a que las empresas que cotizan en el IBEX estén teniendo mejores resultados y sean por tanto más atractivas o mejores inversiones, que es por lo que debería subir la bolsa. Se debe a que estas dos medidas combinadas hacen que sea muy barato pedir préstamos tanto a estadounidenses como a europeos, lo que inunda los mercados de dinero que, como siempre, produce inflación. La particularidad es que en este caso lo que está subiendo no son los precios de los productos de consumo sino los precios de los productos de inversión; en el caso que nos ocupa, la bolsa, en la que todo el mundo está comprando de forma especulativa, simplemente porque tienen dinero y algo hay que hacer con él y la bolsa está subiendo así que vamos a meterlo ahí; de hecho como si la bolsa sigue así puede subir un 8% este año y los intereses están al 1%, voy a pedir un crédito, lo meto en bolsa y a fin de año me llevo un 7% limpio. En otras palabras: se está creando una burbuja a marchas forzadas igualita, igualita, que la de los productos estructurados: la gente compra una caja sin mirar qué hay dentro porque todo el mundo la quiere y la puede vender más cara en unos días.

Sin una mejora sustancial del tejido industrial y del clima político-social que tenemos en España, estos valores del IBEX son castillos sobre nubes – o sobre QEs. Y, oye, yo encantado que mi inversión lleva mucho tiempo ahí y sube como la espuma, pero en algún momento alguien se va a preguntar qué rayos hay en la caja que compra; o las medidas extraordinarias de la FED y del BCE desaparecerán y con ellas el crédito barato y la bolsa se dará un batacazo de padre y muy señor mío. Porque los brokers, esa gente tan sutil y sofisticada, actuan como una manada de borregos con ciertas cosas: ahora todos compran a la vez porque la cosa sube pero cuando llegue el momento todos venderán a la vez y, dado que es un principio básico que la bolsa sube en escalera y baja en ascensor, las caídas van a ser fuertes y rápidas y van a dar lugar al pánico y a la venta especulativa del tipo «no sé que hay en esta caja pero seguro que es mierda porque no la quiere nadie». Conclusión: las empresas sufrirán y la recuperación y la estabilidad españolas se pueden poner en grave peligro. Por no hablar de mis ahorros.

Odio las burbujas. Por lo menos esta vez veo como se hincha esta, pero…

Precisiones legales y fiscales sobre el Asunto Monedero

(NOTA PRELIMINAR: Lo que sigue es la contestación a la respuesta en Facebook de alguien a quien, para respetar su intimidad(*) y atendiendo a su (posterior) petición expresa llamaremos don Andrés, a mi artículo del otro día que utilizaba el Asunto Monedero como excusa para reflexionar sobre la corrupción individual de los españoles, cómo esta se refleja en sus políticos y cómo no cambiaremos España hasta que no nos cambiemos a nosotros mismos)

Ante todo tengo que agradecer a mi ilustre contertulio todo el trabajo que se ha tomado. No es en absoluto habitual que uno de mis artículos sea contestado de forma razonada y con una extensión cuatro veces superior a la del artículo original, así que como poco eso quiere decir que le ha resultado interesante. Y me gusta que la gente encuentre mis artículos interesantes así que, D. Andrés (permíteme por favor que tutée a partir de ahora), muchas gracias. Mucho menos me gusta que insinúe que mi artículo es falaz, por supuesto, pero la contraargumentación está razonada y es lógica (hasta un punto al menos), algo que tanzanite-gem-large_infome gusta y que es en si mismo una gema por su rareza. Puede que sea un carbunclo en vez de un diamante, pero sigue siendo una gema. Así que intentaré contestarle, don Andrés, punto por punto y como merece.

Dice usted que mi artículo no pasa de la mera opinión y no aporta datos. Totalmente cierto: es un artículo de opinión y orgulloso de serlo.

Me pregunta usted si conozco la Ley de Sociedades. Sí, la conozco, 1/2010 en su texto refundido, pero no entiendo a qué viene la pregunta. También conozco el Código Civil y las Reglas de Adquisición y tienen más o menos lo mismo que ver con el tema que nos ocupa. Creo que lo que en realidad quiere usted preguntarme es si conozco la Ley del Impuesto de Sociedades (4/2004 respecto a los hechos que nos ocupan, hoy en día sustituida por la 27/2014) que también conozco. Esa, la 58/2003 General Tributaria y la 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, sobre la que me considero muy versado y sobre la que usted, al menos en lo que hace referencia a los artículos 17 y 18, o no tiene ni idea u oculta datos maliciosamente.

Me pregunta usted qué motiva mi conclusión de que lo que ha hecho Monedero es deshonesto. Me alegra que me haga esta pregunta porque me da la oportunidad de tragarme parte de mis palabras que me llevan picando desde ayer. Y es que, como liberal que soy, soy un firme defensor de la presunción de inocencia, no solo como criterio jurídico sino también como criterio ético; y no está probado más allá de toda duda razonable que Monedero haya sido deshonesto. Eso, hasta que hable un juez, solo lo sabe LogoAgenciaTributariaMonedero que es el único que está en su cabeza y sabe por qué hace las cosas. Es concebible, y no sería irrazonable, que haya tenido un pésimo asesor fiscal que le dijera que lo que hacía era legal. Es incluso concebible que se trate de un error honesto: las leyes fiscales son farragosas e incluso los expertos recurren con frecuencia a la consulta vinculante(1). Así pues no puedo afirmar así por las buenas que Monedero haya sido deshonesto, es injusto.

Lo que sí que puedo afirmar, y explicarle a usted porqué, es que tengo el absoluto convencimiento íntimo de que ha sido deshonesto. Lo opino fundamentalmente por dos razones: en relación al elemento subjetivo (“¿estaba Monedero defraudando a sabiendas o cometiendo un error honesto”?) a través de aplicación de los mecanismos formales habituales de compleción de información aplicables a estos casos (navaja de Ockham, principio qui bono, existencia de móvil, medio y oportunidad, etc.); y en relación al elemento objetivo (“¿hay verdaderamente irregularidad en lo que hizo?”) a través de mi conocimiento de la ley, que voy a intentar explicar de la forma más asequible posible.

En primer lugar, vamos a la relación de los hechos en si.

  • Año 2010: Juan Carlos Monedero (en adelante, “Monedero”) realiza diversos trabajos para Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, supuestamente en el marco del proyecto del SUCRE.
  • Septiembre de 2010: Monedero recibe su primer pago por estos trabajos (concretamente de Venezuela), y solicita el día 24 la salida de (al menos parte del) capital (unos 250.000 bolívares) del país y su conversión a euros (35.000).
  • 18 de octubre de 2013: Monedero constituye la sociedad(2) Caja de Resistencia Motiva 2 Producciones, S.L.U. (en adelante, “Monedero SL”), de la que es el único accionista.
  • 23 de octubre de 2013: Monedero se nombra a si mismo administrador único de Monedero SL y la sociedad empieza su actividad.
  • 31 de diciembre de 2013: Monedero SL cierra el año fiscal con unos ingresos de 425.150 euros, unos gastos de 59.707,35 (3) y un beneficio de 365.442,65

En otras palabras: Monedero realiza los trabajos unos tres años antes de que ni siquiera exista Monedero SL. Eso quiere decir que a quien contrataron los estados del ALBA fue a Monedero, no a Monedero SL, luego los ingresos que se deriven de esos contratos, independientemente de cuándo se materialicen, son de Monedero y no de Monedero SL. El hecho de que de repente aparezcan en las cuentas de Monedero SL solo puede obedecer al fraude(4) y a que Monedero intentara que ingresos que le eran propios y de su patrimonio aparecieran como de la sociedad.

Este hecho es fraudulento por sí solo. Independientemente de si hubiera pagado más o menos impuestos, firmar un contrato como Monedero y prestar unos servicios, y tres años después decir que el dinero tiene su origen en servicios prestados por Monedero SL que no existía en aquel momento es fraude. Punto. Fraude y de la naturaleza tonta, porque te van a pillar sí o sí(5). downloadAsí que lo siento, pero tu argumento de que Monedero no ha cobrado él sino que ha cobrado la sociedad no se sostiene, es eso precisamente lo que ha intentado aparentar y en eso consiste precisamente el fraude

Me dice usted que si Monedero fuera pícaro hubiera creado la empresa fuera de España, y yo le pregunto, ¿por qué? ¿dónde? A menos que la hubiera creado en las Islas del Canal o semejante para ocultar más seriamente la procedencia de los fondos, claro, pero como Monedero no es tonto(6) sabe que el mero hecho de que le asocien con una empresa así es suficiente para destruir toda su credibilidad y la de Podemos así que no lo hace. Porque es lo suficientemente pícaro para saber que no le conviene.

Me va usted a tener que perdonar que no entre en las siguientes disquisiciones que hace, que no tienen nada que ver con mi artículo ni con el fraude en cuestión (así que entiendo que no lo están respondiendo sino que son simples obiter dicta para que quien pase los lea) como el objeto de la sociedad, su número de empleados (¡no hay nada de malo en que no tenga empleados!), eso que dice de que “factura a través de una asociación que cumple a posteriori con su cometido”, que directamente no entiendo (¡pero si los trabajos por los que cobra ya estaban realizados!), etc. Como verá es que ya es bastante largo esto por si solo. Porque ahora «vamos con los numeritos», como dice usted, y que en mi humilde opinión son erróneos de cabo a rabo,

En primer lugar, Monedero SL no tiene ninguna razón por la que destinar sus resultados a dividendos. Si, como sugiere usted, Monedero SL se va a dedicar a financiar La Tuerka o cualesquiera otras actividades audiovisuales cercanas a Podemos, lo inteligente (lo que recomendaría cualquier asesor fiscal que se haya terminado la carrera) es aplicar el resultado (por ejemplo) a reserva voluntaria, pasarlo al año 2014 sin pagar un céntimo más y dedicar ese saldo positivo a los gastos que genere La Tuerka en 2014, que sin duda es lo que pensaba hacer. Hacer el circuito que usted sugiere (primero pagar Sociedades y luego destinar el beneficio a dividendos, sobre los que Monedero tendría que pagar encima IRPF) es la forma más estúpida que se me ocurre de tributar por esas ganancias. Como ya hemos establecido que Monedero no es tonto, dudo muchísimo que sea lo que tenía pensado.

En segundo lugar, y perdone usted mi franqueza, cuando hace la segunda parte de las cuentas se explica como el culo(7) y siento decirlo pero es que es cierto: me ha llevado casi una hora entender lo que quería decir. No hay una “tributación por dividendos” como la que 1421959926_442257_1421960560_noticia_grandedescribe, lo que existe es una retención del IRPF (que es del 21%, no del 27%) y luego un pago del impuesto que se hará al tipo que corresponda en función de la renta total del sujeto gravado(8) y que no conocemos porque no conocemos el resto de los ingresos de Monedero en 2014. No podemos aventurar su tipo medio de IRPF.

En tercer lugar lo de que se puede aplicar la deducción por rendimientos irregulares lo dice usted (ni siquiera lo dice Getsha como podrá comprobar más abajo). No confunda usted que la Gehtsa diga que Monedero podría recuperar hasta 150.000 euros con que esto efectivamente se vaya a producir. En primer lugar, Monedero realiza esos trabajos en 2010 y empieza a cobrar por ellos en 2010 así que las ganancias no tienen un periodo de generación superior a dos años (de hecho el mismo artículo de El Economista que cita usted dice que Gestha “indicó que (…) parece como si todo el informe se habría generado en el año”). Pero es que, además, en el momento en que esas ganancias se repiten en el tiempo (en el caso que nos ocupa dos veces en cinco años) pierden el carácter de irregulares, y Monedero hizo varios trabajos de la misma índole a varios estados por los que cobró varias facturas; así que no aplica. La identidad de función es el criterio que aplica en este caso y las facturas de las que estamos hablando son facturas por servicios de consultoría y asesoría, labor que el mismo monedero dice que lleva años realizando. No aplica. De lo contrario yo como abogado podría aplicarme esa reducción a casi todas mis facturas diciendo que, aunque mi función sea la asesoría legal, es que no todos los años cobro 425.000 euros por el mismo caso; o que es que este caso y aquel son únicos porque uno es el divorcio de Manolita Pérez y José Jiménez y otro es la quiebra de Farrucos SA y nunca voy a tener otros iguales.

Así que lo siento, pero no. Sus cuentas no tienen ni pies ni cabeza. A lo mejor para agarrarse a un clavo ardiendo le sirven, pero no tienen ni pies ni cabeza. Ah, y lo de que Monedero no trabaje a jornada completa en Venezuela no tiene absolutamente nada que ver con el 18 LIRPF.

Y eso es todo, al final me ha quedado más corto de lo que esperaba. Espero haber sido breve, resuelto sus dudas, contestado a sus preguntas y que, como dice usted, no se haya ofendido nadie (en mi caso, ni Montoro).

Salud y evolución,

Arthegarn___________
(*) Porque, no se confunda usted, yo tengo todo el derecho del mundo de citarle a usted por su nombre y sus dos apellidos cuando estoy hablando de lo que usted, públicamente y usando su nombre y sus dos apellidos, ha rebuznado escrito, encima en contestación a mi artículo anterior. Con o sin su permiso. Se llama libertad de información; ni siquiera tengo que acogerme a la libertad de expresión. Lo que pasa es que, católico o no, no estoy enteramente desprovisto de caridad.
(1) La Consulta Vinculante es algo así como irte a Hacienda y preguntarle “Oye, Hacienda, en este caso y considerando este artículo, ¿qué tengo que hacer? ¡Y ojito con la respuesta que lo que me digas lo voy a hacer y a seguir haciendo y luego no te puedes desdecir ni multarme ni nada de eso!”
(2) Sociedad, estimado don Andrés, no asociación. Con todo respeto, tiene narices que se pregunte usted si el autor del artículo conoce la Ley de Sociedades y luego no sepa diferenciar una asociación de una sociedad. Cuando yo era estudiante por ese tipo de cosas te mandaban a septiembre en Mercantil I con un capón. Y como no soy nada dado a los argumenta ad personam me limito a decirle esto en una nota a pie de página en vez de dedicarle un párrafo bien sarcástico que es lo que me pide el cuerpo; pero decírselo te lo digo.
(3) Como nueva nota al pie, conviene recordar que todo este follón empezó por la acusación de la prensa (ABC) de no tener las cuentas de la sociedad claras porque no ha justificado estos gastos que, de hecho, en su inmensa mayoría están declarados pero no se han hecho efectivos (es decir, Monedero SL le debe a alguien, no sabemos quién, 57.190 euros –el 95.78% de los gastos de la empresa- que nunca han salido de tesorería).
(4) O a una negligencia tan grave que está penada de forma objetiva.
(5) No me voy a meter en la sutileza, aun más clarificadora, del llamado criterio de devengo y que dice que los gastos en ingresos de una sociedad se computan en el ejercicio en el que se devengan y no en el ejercicio en el que se materializan (i.e. en el que se cobran). Si yo realizo unos trabajos en 2010 y emito unas facturas en 2010 esos ingresos se computan fiscalmente en 2010 aunque no los cobre hasta 2013 o aunque no los cobre en mi vida. Es un criterio con el que no estoy personalmente de acuerdo y que hace que los empresarios españoles, particularmente PYMES y autónomos, tengan que adelantar el IVA (y otros impuestos) al Estado en vez de actuar como verdaderos recaudadores indirectos y entregar al estado el impuesto cuando el deudor se lo da efectivamente a ellos y no cuando se genera la deuda; pero es el que hay y es el que hay que seguir. Por cierto, las facturas en cuestión no llevan IVA y es correcto que no lleven IVA ya que se refieren a servicios prestados fuera de territorio IVA.
(6) Lo de que Monedero no sea tonto, que lo digo en serio, es otra de las razones que me lleva a creer que todo esto es un fraude y no un mero error bienintencionado.
(7) O no tiene usted ni idea de lo que dice, claro, pero voy a suponer que es que eran las dos y pico de la mañana y estaba usted cansado. Presunción de inocencia y tal…
(8) Por cierto, es gravado con uve, no grabado con be; a menos que le intente grabar en la frente con un cincel y un martillo “no cometeré fraude fiscal” o algo semejante, lo que le advierto de que es un delito grave, grabe o no grabe. Y al (2) me remito.

La vida de Monederillo de España y de sus fortunas y adversidades

Y, ahora en serio, ¿qué esperabais? ¿Que el equipo directivo de Podemos fuera a ser puro como la Virgen María? ¿Que nunca fueran a haberse pringado? ¿Que estuvieran por encima de la tentación y la corrupción? ¿Que fueran mejores que vosotros? Porque yo, lo siento, pero ni lo esperaba ni lo espero.

La cúpula de Podemos, si es que se puede hablar de cúpula, no es tan diferente a la cúpula de otros grandes partidos. En cualquier país los políticos salen del Pueblo y son un reflejo distorsionado del Pueblo . En su imagen pública intentan parecerse todo lo posible a lo que ellos creen que sus votantes querrían ser: los conservadores se ponen corbata para ir a misa y a los toros, los progresistas se ponen corbata lo mínimo posible y critican a los conservadores por ir a misa y a los toros; los liberales van de élite intelectual y de triunfadores profesionales, los socialdemócratas van de gente moderadamente enriquecida que se preocupa por las condiciones de vida de sus conciudadanos más desfavorecidos; etc. Pero más allá de esta imagen, en su fuero interno, los políticos no son tan diferentes de sus votantes de cómo son sus votantes y conciudadanos en la intimidad, entre otras cosas: pícaros, fanfarrones e hipócritas.

Pícaros ante todo. Hace ya quinientos años que esta faceta nuestra adquirió tal importancia como para merecer un género novelesco por si mismo que, bien interpretado, nos dice mucho de nosotros mismos. En España, ser un pícaro no es inmoral. Siempre y cuando robes con ingenio y una sonrisa a quien tiene más y no hace lo bastante el-jarro-de-vino-ilustración-de-maurice-leloirpor cuidar lo suyo el latrocinio se recibe con simpatía. Es signo de inteligencia y creatividad, no de inmoralidad o deshonestidad. El pícaro es laudado y celebrado, se admira de él su capacidad para aprovecharse de las circunstancias que le rodean sin importar si tiene derecho a hacerlo o si lo que hace está bien. Y tan imbricada en el subconsciente colectivo de los españoles está esa idea que hoy en día se entiende que quien puede aprovecharse y no lo hace es porque es un tonto, no porque sea bueno y honrado. Así, el empresario menudea al trabajador su salario, el trabajador se escaquea de su puesto todo lo que puede; el ciudadano obsequia al funcionario que agiliza su trámite y el funcionario espera ser obsequiado y, por supuesto, todo el mundo, todo el que sabe al menos, defrauda en sus impuestos.

Oigo ruido de sables entre mis lectores; quiero recordaros (e informar a quien no lo sepa) de que he sido asesor tributario hasta el año pasado que dejó de compensarme. He hecho vuestras rentas, particularmente las de algunos de los que claman al cielo con mayor indignación por la corrupción de Bárcenas o Monedero, y sé positivamente que vuestra historia tampoco soportaría un escrutinio semejante. En España quien no defrauda es tonto, quien exige el IVA en sus facturas es imbécil, quien no dice que su primo de 25 años vive con él de alquilado es bobo y quien no se descuenta los cafés del desayuno como gastos de explotación es que no tiene una PYME para poder hacerlo. Por no hablar de quien se queda en paro y se tira los primeros seis meses rascándose la barriga y sin buscar trabajo porque le quedan otros 18 de prestación y “se lo ha ganado”, quien tiene una gastroenteritis que no le deja salir de la cama un lunes sí y otro también o quienes pactan –trabajador y empresario- dar solo de alta a aquel a jornada parcial aunque trabaje la completa porque así tiene los mismos servicios pagando menos seguridad social “y el resto nos lo repartimos”. Y así, con escasísimas excepciones, así es el Pueblo español, así es España y así son sus políticos.

No es en España la honradez y los principios lo que detienen al ciudadano a la hora de ir a evadir impuestos; es exclusivamente el miedo a que te pillen. Lo que ha hecho Monedero, que es desde luego fraude y deshonesto, no es diferente a lo que la inmensaimages mayor parte de los españoles haría en su lugar. ¿Intentar no declarar unos ingresos a ver si Hacienda no se da cuenta y luego, cuando se da cuenta, crear una sociedad pantalla para pagar por ellos Sociedades en vez de IRPF y ahorrarse así casi el 75% mientras se actúa “según la letra de la ley” (que no es cierto, pero bueno)? El pan nuestro de cada día. La inmensa mayor parte de vosotros lo habría hecho y ninguno hubiera denunciado a su primo si se hubiera enterado de que lo hacía, probablemente le hubierais dado una palmadita en la espalda y felicitado por su ingenio. Y así son las cosas y os he hecho la renta. La única diferencia es que Monedero, como a todos los demás políticos, está debajo de un microscopio fiscal tremendamente incómodo, un microscopio que no tenía forma de esperarse hace unos años cuando montó todo esto y que, de haberse esperado, le hubiera evitado la situación en la que se encuentra. No porque fuera más honesto, sino porque esperaría que le miraran con lupa y que, por tanto, le acabaran pillando. Pero su actitud como privatus, siendo reprensible, no me parece distinta de la de la mayoría de la que ahora se rasgan las vestiduras para criticarle.

Lo que me lleva a los otros dos pecados del español de los que hablaba antes. Primero la fanfarronería que nos lleva a afirmar en según qué círculos que somos honestos como espejos e indignarnos cuando nos ponen uno delante; luego la soberbia que lleva a otros a pensar, incluso sinceramente, que ellos nunca hubieran cometido el error y por último la hipocresía de la inmensa mayoría al montar un circo de este asunto cuando afecta a un personaje público, pero permitirlo e incluso alentarlo cuando se produce en su círculo íntimo o en su propio monedero.

Los políticos, lo digo por experiencia, no son distintos a los ciudadanos. Estadísticamente se demuestra que son menos tendentes a la corrupción y al fraude fiscal que sus votantes, pero tengo mis serias dudas de que eso sea así porque son más honestos y no porque se saben sometidos al mencionado microscopio y valoran las posibilidades de que les pillen con las manos en la masa de otra forma. Lo he dicho varias veces y lo voy a repetir: la única forma de salir de la crisis, de cambiar España y de empezar a vivir en el país y la comunidad en la que nos gustaría vivir, es cambiarnos a nosotros mismos. Es comportarnos nosotros, individualmente, de forma irreprochable; y al mismo tiempo afear y denunciar al corrupto aunque seaCurso-urgente-de-política-para-gente-decente nuestro primo el listillo. Todo lo demás es seguir aplicando el doble rasero, el exigir el cumplimiento de las normas cuando se aplican a los demás pero creer que nosotros estamos moral y éticamente justificados para saltárnoslas.

No va a llegar ningún mesías incorrupto a salvar España porque no queda nadie realmente incorrupto en España. Dejad de pensar en cómo deberían ser las cosas y pensad en como son. Los líderes de un movimiento grassroot en España, aunque el movimiento sea básicamente honesto, lo van a tener muy difícil para aguantar el tipo de análisis al que otros se llevan sometiendo desde los veinte años. A mi no me sorprende lo de Monedero, ni me sorprenderán más cosas cuando salgan, y la verdad es que si fuera a votar a Podemos no afectaría en nada a mi decisión de hacerlo. Porque si la idea es “hay que echar a estos como sea”, en el “como sea” va implícito “aunque los míos no sean perfectos”. Si el fin es suficientemente noble, si Monedero pide perdón y se arrepiente (ya ha pagado lo que debía que es más de lo que hacen otros) quizá compense taparse un poco la nariz al meter la papeleta en la urna. Porque, aunque ya no ilusione tanto como cuando cabalgaban en el blanco unicornio de la pureza y la incorruptibilidad, ese que han debido comprar de saldo al juez Garzón, si de verdad crees en la Casta y esas cosas la pregunta no es si tu gente tiene mierda sino si tiene menos que los demás.

Así que por esto es por lo que yo, que soy realista y pragmático, si fuera votante de Podemos no me desilusionaría ante este asunto y seguiría yendo a votarles. Claro que soy realista y pragmático y por eso no voto a Podemos, pero esa es otra historia para ser contada en otra ocasión.

Salud y evolución,

Arthegarn

El loco.

Más allá del natural y loable deseo de ayudar al prójimo, consolar al que sufre, alimentar al hambriento y abrigar al que pasa frío; más allá del compartir lo que se tiene, más allá de la empatía e incluso de la reprobación a quien se porta de forma avara y miserable existe un espacio tan maniqueo como miope en el que moran Robin Hood y sus alegres compañeros, en el que es bueno robar a los ricos para dárselo a los pobres y en el que la acumulación de riqueza es cuando menos sospechosa y totalmente ilegítima más allá de un umbral. En ese lugar se confunden posesión y propiedad, quien tiene algo lo hace suyo y quien lo suelta lo pierde. Todo el que tiene poco, sin importar el origen de esta escasez, tiene derecho a apoderarse de las posesiones de quien tiene mucho, sin importar el origen de esta abundancia. En ese lugar el pobre es bueno y no merece serlo, el rico es malo tampoco merece serlo y todo es así de simple. Y no hay más que hablar.

El mundo real, por supuesto, no es así; pero eso parece importar muy poco a quienes viven en ese lugar. Repiten ideas como la nacionalización de todas las viviendas propiedad de la banca y su utilización para crear una red de alquiler social para los necesitados sin darse cuenta de que ejecutar semejante medida nos llevaría a un colapso financiero y una crisis inimaginablemente peor que la que estamos viviendo ahora. Y cuando alguien mejor informado y capaz de ver más lejos intenta, no sacarles de su error, ya que el objetivo de estas acciones es solucionar un problema inmediato y ese objetivo se cumple, sino hacerles ver las consecuencias a largo plazo de sus propuestas, hacen oídos sordos a esa información cuando no toman esas proverbiales gafas contra la miopía y las estampan con fuerza contra el suelo porque, simplemente, no quieren saber. Quieren seguir viviendo en su ordenado universo de buenos y malos en el que nadie es mejor que nadie y en el que, por lo tanto, si alguien tiene más que otro no puede merecerlo.

Las consecuencias de esta visión, o más bien falta de visión, del mundo, son apabullantes. En primer lugar, el desconocimiento del mundo que les rodea lleva a esta gente a cometer errores de la misma forma que lo haría un ciego. Toman decisiones basadas en información incompleta que, precisamente por esto, suelen ser erróneas lo que les lleva a tener que sufrir las consecuencias de esos errores. Debido a su incapacidad, sea voluntaria o forzosa, de percibir las consecuencias a medio o largo plazo de una acción, no son capaces de planificar para el futuro, ni entienden el afrontar el sacrificio que supone la inversión ya que los eventuales beneficios de esa inversión están demasiado lejos para ser vistos, son demasiado teóricos para ser tenidos en cuenta. En su ansia por solucionar el problema inmediato del hoy hipotecan sin darse cuenta el mañana y cuando el mañana se convierte en hoy y los problemas son mayores no ven su responsabilidad en la situación sino solo el hecho de que tienen menos que ayer. Juegan al ajedrez de la vida jugada a jugada, considerando solo la posición de las fichas en el tablero en cada turno y, cuando llega el jaque, son incapaces de entender de donde ha salido y llegan a la conclusión de que el adversario ha tenido que hacer trampa.

Hay tantos ejemplos en la España de hoy en día de esto que describo que enumerarlos sería inútil. Al último mem de Facebook que he mencionado se suman los que quieren subir el techo de deuda mientras reclaman el derecho a no pagarla, los que entregan viviendas públicas a los que se manifiestan ante su sede quitándosela a quienes no se manifiestan pero llevaban meses esperando y los que abogan por nacionalizar el contenido de los graneros para repartirlo al pueblo hambriento sin escuchar a quienes dicen que ese grano es la simiente de la próxima cosecha hacer eso condena a toda la sociedad a la muerte en unos meses.

Y yo estoy cansado, tan cansado de ir haciendo gafas para verlas pisoteadas que lo máximo a lo que puedo llegar ya es a escribir esta nota manifestando mi tristeza. Porque me preocupo por mi prójimo mucho más de lo que debiera, y ver como conscientemente se ponen sus orejeras y repiten sus mantras y salmodias me entristece. Porque sé como acaba todo y no es nada bonito.

Allá vosotros, qué queréis que os diga. Yo ya no tengo más fuerzas para intentar explicaros la estrategia en el ajedrez y por qué comerse ese peón es mala idea aunque esté desprotegido. Haced lo que queráis. Jugad a las damas. Pero por mucho que creáis que estáis jugando a las damas, esto es ajedrez. Y así son las reglas.

Un saludo,

A.

 

¿El fin del bipartidismo?

Los resultados de las elecciones europeas, en las que el Pueblo ha depositado su confianza en diversas formaciones políticas de forma mucho más equilibrada que de costumbre, han hecho que centenares de aficionados a analistas políticos se echen a la calle a celebrar el fin del denostado bipartidismo. En efecto, PP y (sobre todo) PSOE parecen estar en caída libre desde las elecciones de 2011, sus líderes están pésimamente valorados y su capacidad de reacción está siendo nula o muy escasa. Ahora, ¿suponen verdaderamente estos resultados el fin del bipartidismo? Me vais a permitir que lo ponga en duda.

Estableciendo una comparación con las europeas de 2009 (en las que, por cierto, la participación fue casi idéntica, solo 15.000 votos de diferencia) y teniendo en cuenta que el PP ha perdido 2.600.000 votos y el PSOE 2.500.000. ¿A dónde han ido esos votantes?

Permitidme conjeturar un momento. Teniendo en cuenta que los nacionalistas moderados de CEU han prácticamente repetido resultados (con un ligerísimo ascenso), yo creo que de los votantes del PSOE:

  1. aproximadamente 975.000 se han ido a Izquierda Unida, que ha tenido un crecimiento brutal,
  2. aproximadamente 1.250.000 se han ido a Podemos, los grandes triunfadores de las elecciones y
  3. los restantes 275.000 se han ido a UpyD.

Respecto a los votantes del PP, la cosa tiene más miga. En mi opinión:01_BIPARTIDISMO

  1. unos 300.000 se han ido a UPyD, que según este análisis bebe casi igual de la derecha del PSOE que de la izquierda del PP (un poco más del PP, pero porque tiene más izquierda que el PSOE derecha),
  2. unos 500.000 se han ido a Ciudadanos,
  3. unos 250.000 se han ido a Vox,
  4. unos 35.000 han votado a Paco Cascos,
  5. unos 10.000 han sacado la camisa azul del armario y han votado a Falange,
  6. otros 10.000 han votado al P-Lib y, en el fondo y por no rascar más
  7. casi un millón y medio de tipos se han quedado en casa.

“Eh, eh, un momento”, me diréis. “¿Cómo que un millón y medio de votantes del PP se han quedado en casa? ¿Estás de guasa?” Pues aunque con algún matiz(1), es mi opinión sincera. Y creo que se han quedado en casa porque, a diferencia de los votantes del PSOE, no tenían a donde ir. Poneos en la cabeza de un votante del PP (a algunos os resultará muy difícil, lo sé, pero haced el esfuerzo aunque os de asquito), mirad los partidos que se presentaban y decidme a quién puede votar un votante del PP. Pues os lo digo yo: a Ciudadanos, a Vox y a UPyD (y en Asturias, al FAC). Y para de contar. Mientras que la izquierda ha sabido crear alternativas para captar al votante desencantado del PSOE, la derecha no ha sabido hacer lo propio con el votante desencantado del PP.

Demos otro vistazo a los resultados. Los partidos que han subido y que no he mencionado antes son los nacionalistas radicales (LPD+EPDD han subido casi 600.000 votos frente a EDP-V de la última vez), los verdes (incluyo al PACMA), que han subido 350.000 votos, y las otras alternativas “indignadas” que no son Podemos (Partido X, Escaños en Blanco, Elpidio Silva, etc.) que se han llevado otros 350.000 votos (algo más). Una vez más, voto de castigo mayoritariamente de izquierda. La gente del PP se ha quedado en casa. Y no vamos a hablar, por supuesto de los diez millones de personas que regularmente votan en las generales pero no en las europeas, un voto en su inmensa mayoría consolidado y favorable en un 80% al PP-PSOE, y a los resultados me remito.

El PP y el PSOE pueden haber sufrido un revés en estas europeas, pero están muy lejos de ser derrotados. Particularmente, el PP, porque sus votantes no tienen dónde ir (mientras sus votantes no vean a Ciudadanos como alternativa real a nivcel nacional, al menos). Es el PP o a casa. Por la izquierda las cosas son distintas, con Podemos e Izquierda Unida, pero por la derecha al PP le queda cuerda para rato.

Y si no ya veremos…

Arthegarn__________________
(1) Tengo que decir que, en realidad, estoy simplificando mi opinión en aras de la narración. En realidad creo que se ha producido un trasvase de unos varios cientos de miles de votos, en torno a los 500.000, del PP al PSOE; votantes habituales de centro-izquierda que en las últimas generales votaron a Rajoy “porque no les quedaba otra”. Lo más probable es que estos se hayan quedado también en casa, pero mi argumento sigue siendo el mismo: PP y PSOE suman, entre los dos, una bolsa de millón y medio de votos que no ha participado en estas elecciones pero lo hará en las próximas generales.