Vivir sin Dios

Una de las referencias que Richard Dawkins cita en The God Delusion es la conversión al ateísmo de Julia Sweeney (una actriz americana que salía en Saturday Night Live), que había sido creyente toda la vida y que ella misma narra en su libro Letting go of God. Llega un día en el que escucha una voz que resuena en su mente,l que le dice “Dios no existe”. Al principio se asusta, pero decide ponerse “sólo un instante” las gafas de “no-creo-en-Dios” y dar un vistazo rápido al mundo. Y cuando lo hace, se da cuenta de que no cambia nada y que no necesita a Dios.

Personalmente, me alegro mucho por Julia Sweeney y su indolora (más bien jubilosa) conversión al ateísmo, pero mi caso es profundamente diferente. No sé el tipo de relación que ella tenía con Dios, pero por mucho que diga que Dios y ella “tenían algo juntos” (expresión que entiendo y con la que me identifico) sinceramente creo que nadie que haya sentido a Dios a su alrededor puede reaccionar de esta manera.

Yo estoy triste. Me siento como si hubiera perdido un amigo o un hermano. Dios ha estado conmigo todos los días de mi vida, siempre he podido recurrír a Dios; cuando he estado triste y sólo, sin nadie que pudiera ayudarme ni conslorame, Dios estaba susurrándome que, al final, todo saldría bien; cuando nada parecía tener sentido Dios me recordaba que todo tiene un propósito y que ni una pluma cae sin que se de cuenta; cuando estuve a punto de suicidarme no lo hice porque no podía hacerle eso a Dios. Puedo decir, sin temor a equivocarme, que le debo la vida. Y, de repente, no está. Es innecesario.

El verdadero problema no es que sea innecesario, es que es infinitamente complejo. Es completamente imposible probar a Dios desde el punto de vista científico. Supongamos que Dios decide demostrar que existe, ¿cómo iba a hacerlo?. Si se abrieran los cielos y se apareciera a la totaldiad de la humanidad rodeado de las cohortes celestiales, ¿demostraría eso que es Dios? No. Aunque parezca mentira, no. Demostraría que un ente desconocido, a través de procedimientos que desconocemos, ha aparecido diciendo ser Dios, pero todos sabemos que una teconología suficientemente avanzada siempre parece magia a un pueblo primitivo. ¿Qué es más plausible, que ese señor sea verdaderamente Dios, o que estemos siendo víctimas del pasatiempo de una raza alienígena increiblemente avanzada? A pesar de que la existencia de alienígenas es casi imposible, a pesar de que somos absolutamente incapaces de imaginar el tipo de tecnología necesario para abrir los cielos, el hecho es que es más probable que todo tenga una explicación dentro del Universo que el que la explicación sea un ente tan inconcebiblemente grande y complejo que creó el Universo entero, con toda su grandeza y esplendor. La navaja de Occham siempre corta a Dios: es más simple imaginar una raza superpoderosa que un Dios que creó todo el universo capaz de albergarnos a todos y capaz de albergar a esa raza superpoderosa. No, ahí estoy de acuerdo con Dawkins, Dios es el 747 definitivo(1).

Una vez,  me preguntó qué era lo que me daba Dios. Como todos sabéis no creo en los milagros (2), creo que el infierno está vacío y mi concepto de la Vida Eterna como atemporal se parece mucho a la no-existencia (aunque últimamente estaba pensando otra cosa). Así pues, ¿por qué Dios? Le contesté que, cuando contemplaba la belleza de la Creación,cuando disfrutaba con mi propia felicidad, Dios me daba alguien a quien dar definitivamente las gracias. Otra vez Devogue me preguntó si no me daba cuenta de que Dios no era necesario y le contesté: “You’re right, there is no necessity to add God (at least I don’t feel it). And I don’t feel the necessity of another pinch of curry in my noodles, either, but I happen to like them better with that extra touch of spice“.

Julia Sweeney puede estar más a gusto sin Dios que con Dios y no me cabe duda. Pero yo le echo de menos. No es que las cosas sean peores sin Dios, pero desde luego eran mejores cuando estaba conmigo. Todo era mejor.

Tengo que volver al trabajo, ya seguiré reflexionando mañana. Abrazos a todos.

Arthegarn
_______________________
(1) Lo del 747 definitivo tiene que ver con una frase de Fred Hoyle que cita Dawkins y, discutiblemente, refuta, en The God Delusion. Básicamente Hoyle dijo que las posibilidades de que la vida se generara espontáneamente sobre la tierra son semejantes a las posibildiades de que un huracán desencadenado sobre un desguace ensamblara un Boeing 747. Dawkins postula que el creador ha de ser más complejo que lo creado, así pues el creador de la vida ha de ser más complejo que la misma vida. Eso quiere decir que, independientemente de la astronómicamente escasa probabilidad de la abiogénesis como explicación de la vida, la existencia de un Creador es aún más improbable, ya que ha de ser más complejo que lo creado. Si encima pensamos que Dios es infinito resulta que su validez científica como explicación de cualquier fenómeno tiende a cero.
(2) Esto puede merecer una puntualización, porque no quiero decir que Dios no sea capaz de hacer milagros si quiere. Después de la famosa Teoría del Rinoceronte Fosforito desarrollé, y formulé en el foro de Richard Dawkins la Teoría de la Mariposa Aleteante Definitiva (Ultimate Flapping Butterfly theory), que básicamente dice que, si partimos de la base de que Dios crea el Universo desde fuera del tiempo y con él todas las leyes que gobiernan la realidad y siendo omnisciente, puede perfectamente crearlo con unas condiciones iniciales que impliquen que, por la mera aplicación de leyes naturales, determinados fenómenos extremadamente improbables estén condenados a producirse en determinados momentos. Por ejemplo, es extremadamente improbable que las moléculas de un bastón de madera de repente vibren de tal modo que cambien su configuración interna y se reordenen dando lugar a una serpiente, pero no es imposible y, si resulta que has escrito el Universo, sabes exactamente qué leptón debería haber estado donde hace diez mil millones de años para que, justo cuando Aarón arroja el bastón de Moisés ante el Faraón, se produzca inevitablemente ese hecho. con esto no estoy defendiendo que deba interpretarse la Biblia literalmente ni que verdaderamente ocurriera semejante cosa, lo que quiero demostrar es que Dios es capaz de hacer milagros sin violar el principio de causalidad. Dios no necesita violentar la Naturaleza, porque la Naturaleza Le sirve.

Manifiesto Gótico Profundo

La Vida y la Muerte

Todos, en algún momento, hemos de morir.

Es esta una verdad absolutamente indiscutible que la sociedad occidental trata de obviar con denodado esfuerzo. Durante un tiempo desarrollamos respuestas supersticiosas o pseudo-religiosas con el único objeto de convencernos a nosotros mismos de que la muerte no era real, que era un mero tránsito a una segunda vida o a otra forma de existencia. Incluso en los tiempos recientes decementerio_belgrado superación de estas ideas, enfrentado a la propia mortalidad, el occidental tiende a convertirla en el último tabú. La muerte es algo de lo que no se habla, que no se contempla, que se obvia en la vida cotidiana porque duele y angustia, algo que se esconde en lo más profundo del corazón para sacarlo sólo cuando es imprescindible.

Pero es precisamente la muerte la que define el valor de la vida. Precisamente porque vamos a morir, porque la vida es finita, es preciosa. Los esfuerzos dedicados a obviar la realidad de la muerte tienen como consecuencia directa la devaluación del valor y la importancia de la vida. La superación mediante la negación o la ceguera de la angustia existencial degradan la existencia.

Es importante, por tanto, recordar que vamos a morir. Y, teniendo esto en mente, exprimir la vida hasta el último segundo, apurar la copa hasta las heces, sernos hasta lo indecible en cada momento de la vida. En el tiempo del que disponemos debemos experimentar la existencia humana tan intensamente como sea posible, en todas sus facetas, sin miedos, sin tabúes, sin preconcepciones. El gótico profundo comprende y conoce estas verdades y vive su vida, mortal y finita, en constante presencia de la Muerte como perenne recordatorio de la irreemplazabilidad de cada segundo.

La Moral :

La existencia humana no se detiene en uno mismo. Ser uno mismo, experimentar hasta las heces lo que es ser un ser humano, no se reduce a, ni implica, el hedonismo individualista. La comunidad, y la relación conla comunidad, son parte integral de la experiencia humana y como tales deben ser apreciadas en su medida.

Es el individuo quien, a partir de su exploración y definición de en lo que consiste la experiencia humana, fija sus propios patrones morales y de conducta y relación con el resto del Universo. Pero los patrones, la definición del bien y del mal y la coherencia en la actuación deben estar ahí, ya que la moral y el concepto del bien y del mal son parte integral de la experiencia humana.

La Verdad:

Independientemente de la existencia de una verdad ideal y cósmica e independientemente de la posibilidad de alcanzar tal conocimiento, la búsqueda de la Verdad es parte de la existencia humana. En muchos casos la verdad es incómoda, pero esa incomodidad se define como un precio necesario para la obtención de un bien en si mismo superior y necesario para la verdadera y real experiencia de lo que es serse. La búsqueda de la verdad es implícita, necesaria, y nuclear para el Gótico profundo, al igual que la lucha contra la Mentira.

Específicamente beligerante es el gótico profundo ante la preconcepción y el prejuicio. Estas dos mentiras disfrazadas de verdades amenazan directamente la percepción real del medio por el individuo y le llevan a basar su vida en falsedades, alejándose de la experiencia vital que propugna el Movimiento. Tan importante como la búsqueda de la verdad es la lucha contra la falsedad.

La Estética:

La estética es la rama de la filosofía relativa a la percepción y expresión de la belleza.

En lo relativo a la percepción, y en consonancia con su búsqueda de la verdad, el individuo no se queda en la superficie de la percepción. La verdad es, en si misma, bella. Y todo lo que nos hace sernos es igualmente bello. Es obvio encontrar belleza en lo superficialmente bello, pero la belleza se esconde también en lo superficialmente feo y encontrarla, aunque requiere un cierto esfuerzo intelectual (o precisamente por ello) resulta tan o más gratificante que la observación de la belleza superficial. El gótico profundo es especialmente sensible a este tipo de belleza oculta, y tiene una tendencia a buscar y encontrar belleza allí donde aparentemente no la hay. Producto de esta tendencia, el gótico profundo se ve estéticamente atraído por las formas artísticas que reflejan este carácter.

Si bien el gótico profundo no busca ni desea el dolor, la soledad, la tristeza, la melancolía, tumblr_ngkd5dS4IT1skelofo2_500la angustia y otras emociones universalmente desagradables comprende que todas ellas son parte de la existencia humana y, cuando se ve obligado a experimentarlas, intenta exprimirlas y saborearlas. No se trata de un deseo enfermizo de prolongar el dolor sino de una canalización del mismo hacia la emoción positiva de la belleza, el conocimiento y la experiencia íntimas. Además de las armas ordinarias que todo ser humano tiene para luchar contra esta negatividad, el gótico profundo tiene el conocimiento de que su experimentación le conduce a ser más humano, más si mismo. Su particular percepción estética hace que sea capaz de extraer belleza de estos estados y, de esa forma, compensarlos y dar un paso hacia delante en la recuperación, u obtención, de la felicidad a la que todo ser humano aspira.

Como consecuencias de su particular sentido estético y de su particular relación con la Muerte, el gótico profundo tiende a proyectar una estética luctuosa. Gran parte de la proyección de su personalidad (su estilo de vestir, de decorar, etc.) tenderá a lo fúnebre y luctuoso. El gótico profundo no está muerto en vida ni desea la muerte sólo por rodearse de objetos que la sugieren; antes bien está vivo y quiere vivirse hasta el final y recordarse a si mismo y a quienes les rodean la importancia de la vida a través de la inevitabilidad y cercanía de la muerte.

La Política:

El Movimiento no tiene implicaciones políticas. Algunas ideas, no obstante, llevan aparejados códigos de conducta incompatibles en diversa medida con los postulados positivos de este Manifiesto. Es labor del gótico profundo, como individuo, dar coherencia a su vida si se producen estas contradicciones.

La Religión:

La religión no es una mera vía de escape a la propia mortalidad, sino la relación íntima entre Dios y el individuo. Las creencias religiosas (incluyendo su ausencia) matizan y ayudan a d

efinir el concepto que el individuo tiene de lo que es la experiencia humana en función de la voluntad de Dios o del destino del Universo. Considerando esto, el Movimiento no tiene implicaciones religiosas ya que el núcleo del mismo es el afán de serse a uno mismo, independientemente del contenido único y personal que ese serse tiene para cada individuo.

Algunas creencias implican la creencia en la vida después de la muerte. En tanto en cuanto esta creencia no disminuya la importancia de la vida terrenal, sea considerándola fungible e intercambiable con la ultraterrena, sea hipotecándola a la ultraterrena no hay contradicción aparente entre estas creencias religiosas y el Movimiento. En tanto en cuanto esta creencia considere la vida y la experiencia humanas un bien y un fin en si mismas, no hay contradicción aparente entre esta creencia religiosa y el Movimiento.

Algunas creencias implican códigos de conducta incompatibles en diversa medida con los postulados positivos de este Manifiesto. Es labor del gótico profundo, como individuo, dar coherencia a su vida si se producen estas contradicciones.

Apéndice: Sobre el nombre :

Es muy probable que “gótico profundo” no sea la mejor expresión para denominar este movimiento, pero es la que he encontrado. El término “profundo” se usa aquí en su acepción de hondo o penetrante, haciendo referencia tanto a la característica más espiritual o trascendental del movimiento como a la extensión con la que impregna la vida del individuo. El gótico profundo no es un movimiento de fin de semana, caracterizado fundamentalmente por la ropa que visten sus integrantes, la música que escuchan o los sitios que frecuentan. El gótico profundo tiene que ver con las convicciones íntimas de la persona, su percepción de la belleza, su búsqueda de la verdad y, en definitiva, su modo de vivir.

El objetivo de este manifiesto no es dividir, sino definir.

*****************************

Frustrado como llevo todos estos años por la absoluta indefinición que rodea al término gótico y por la increible amplitud con la que se interpreta esta etiqueta he decidido que no es adecuada para definirme. Bueno, no es que no sea adecuada para definirme, es que no es adecuada para definir nada.

En vista de lo cual, y a la vista del nacimiento dentro de la Escena de diversas corrientes o subtribus (los robertitos, los góticos mansonitas, etc.) perfectamente definidas he decidido subirme al carro y crear mi propia y personalísima subcultura de uno, ponerle un nombre y publicar un manifiesto en busca de almas afines.

Este manifiesto está abierto a reproducción y propagación (aunque lo más lógico es que lo modifique un poco en los próximos días para incrementar su exactitud) por las susodichas almas afines. Había pensado en publicarlo mañana, como primer día del año, sugiriendo el lanzamiento de algo nuevo, pero mi luctuosidad me puede y considero más apropiado, por razones que cualquiera que la presente leyere y entendiere consideraría obvias, publicarlo el último día y no el primero.

Los fines son principios. Feliz 2008 a todos.

Los libros de Noviembre

Resulta increible que con todo lo que he trabajado este mes me haya dado tiempo a leerme tres libros, aunque dos sean relecturas.

Memory es otro de los libros de la saga de Miles Vorkosigan que tanto os he recomendado una y otra vez. Tiene algunas escenas magníficas; por ejemplo, cuando echan a Miles de SegImp (lo que implica acabar con el almirante Naismith) este se va completamente deprimido a su casa. Durante apenas dos páginas McMaster Bujold describe ele stado en el que pasa las primeras 48 horas, entre el shock y la depresión, y os garantizo que me describe perfectamente en ciertas etapas de mi vida (gracias a Dios hace años que no me pasan cosas tan horribles como para dejarme en ese estado, pero me han pasado y lo conozco). La exploración del personaje de Siomn Illyan, que todos sabíamos que daría mucho de si, es interesante, y el papel de Lady Alys Vorpatril pressagia lo que será luego en A Civil Campaign. No es ciencia-ficción, es space opera (aunque la trama del libro se base en una premisa de ciencia-ficción, el sabotaje del chip de memoria edietetica implantado en el cerebro de Illyan) pero es una space opera buenísima. Como todos los Vorkosigans, muy recomendable.

A Civil Campaign transcurre un año después de Memory (hay otro libro entre ellos, Komarr, que perdí hace dos años y que me acaba de llegar por Amazon), con Miles ya firmemente asentado en su nuevo rol de Auditor Imperial, y narra sus aventuras y desventuras mientras trata de cortejar a Ekaterin Vorsiosson, personaje que se nos presentó en Komarr y que acaba de quedar viuda, con la sana intención de convertirla en Lady Vorkosigan. Salpicado con los problemas de su hermano Mark, que anda liado nada menos que con Kareen Koudelka, la aparición estelar de sus padres (¡Me encanta Cordelia Naismith! ¡Es mi madre!) y diversas intrigas políticas todas relacionadas con el sexo, el libro se lee sólo. Como escenas a destacar, la de la cena en la Residencia Vorkosigan (Your talent leaves me speechless, Enrique) y la de la sesión del Consejo de Condes (Why, certainly, madame. Right now?). Un poco flojo el final del libro por la escena con Gustioz, que no está la altura, Aun así, y como todos los Vorkosigans, muy recomendable. Como nota curiosa, me había olvidado de que este libro me lo regaló Fridaluna y de que está dedicado. Vae victis.

A Flash for Freedom! es otro Flashman. Nunca le agradeceré bastante al que me recomendara esta saga y me dejara los primeros libros. Me lo paso pipa con ellos. En este libro Flashman se ve involucrado (contra su voluntad, como siempre) en el negocio de la trata de esclavos de mediados del siglo XIX, cuando ya era ilegal en medio mundo civilizado. Aparte de sus siempre entretenidas peripecias y de su absoluta incapacidad para mostrar un átomo de decencia, incluso cuando comportarse decentemente es lo que le salvaría (vid. la escena con Cassy a orillas del Ohio) sales, como siempre, con un baño de historia de lo más agradable. La disposición de un barco esclavista, las leyes estadounidensas sobre el tráfico de esclavos y la situación previa a la guerra de secesión se ven en este libro en el que Abraham Lincoln asoma la cabeza un par de veces, como quien no quiere la cosa. También muy recomendable.

Este mes empezamos otra vez con cosas serias.

Educación para la Ciudadanía.

De todos es sabido que la penúltima reforma educativa en España, la Ley Orgánica de Educación, ha introducido en primaria y secundaria la famosa asignatura de Educación para la Ciudadanía que tanta lata ha dado.

La Ley, en sí misma, no dice casi nada de la asignatura. Se limita a decir que hay que darla en un año de tercer ciclo de primaria y otro de primero de secundaria (en el preámbulo se dice que hay que darla otra vez en bachillerato, pero luego no se desarrolla, un prodigio de técnica legislativa esta ley…). No dice ni pío sobre su contenido, se limita a describirla como un “…espacio de reflexión, análisis y estudio acerca de las características fundamentales y el funcionamiento de un régimen democrático, de los principios y derechos establecidos en la Constitución española y en los tratados y las declaraciones universales de los derechos humanos, así como de los valores comunes que constituyen el sustrato de la ciudadanía democrática (…).”

Así expuesto, la verdad es que me parece muy bien. Tan aséptico, tan profiláctico… no se va a tratar de una asignatura obligatoria en la que el Estado adoctrine a todos sus ciudadanos en lo que el gobernante considera que es correcto o incorrecto, bueno o malo, cierto o falso, sino que se va a tratar de un “espacio de reflexión” en el que se plantearán y discutirán varios puntos de vista. Algo así como un aula de debate. Muy interesante, desde luego, pero… ¿cómo se evalúa un aula de debate, un “espacio de reflexión”? ¿En función de la lógica y coherencia de las reflexiones del alumno? ¿O en función de las conclusiones a las que llegue?

Si dejamos la LOE, con sus generalidades, y nos adentramos en el desarrollo legislativo, mucho más concreto, las cosas empiezan a pintar de otra forma. Cuando uno lee el contenido específico se encuentra con cosas como:

  • Autonomía personal y relaciones interpersonales. Afectos y emociones.
  • Las relaciones humanas: relaciones entre hombres y mujeres.
  • Relaciones intergeneracionales.
  • Valoración crítica de la división social y sexual del trabajo y de los prejuicios sociales racistas, xenófobos, antisemitas, sexistas y homófobos.
  • Diversidad social y cultural. Convivencia de culturas.
  • Los impuestos y la contribución de los ciudadanos. Compensación de desigualdades. Distribución de la renta.
  • Un mundo desigual: riqueza y pobreza.
  • La «feminización de la pobreza».
  • Los conflictos en el mundo actual: el papel de (…) las fuerzas armadas de España en misiones internacionales de paz.
  • Relaciones entre los ciudadanos, el poder económico y el poder político.

Pero resulta que no es que se vayan a abrir debates en clase sobre estos temas, no. Resulta que los alumnos van a recibir una educación, una formación sobre estos temas. A todos esos menores de edad les va a llegar el Estado y les va a decir… ¿qué? ¿Alguien es capaz de leer estos temas y decir, verdaderamente y desde su fuero interno, que se van a debatir desde ambos extremos, que se van a enseñar ambos lados de la moneda? Pensemos en el antisemitismo, por ejemplo. Si vamos a debatir y reflexionar sobre el antisemitismo no es suficiente con contar el sufrimiento del pueblo judío, su milenaria discriminación y el holocausto. Habría que exponer también los argumentos en favor del antisemitismo (la usura, el pueblo deicida, la lealtad a la etnia antes del Estado, etc.) y si, de verdad, se supone que el Estado no va a tomar partido, los datos deberían enseñarse con la misma seriedad y neutralidad.

Ahora en serio ¿Alguien se imagina al profesor de educación para la ciudadanía exponiendo con perfecta neutralidad las tesis de Hitler? ¿Malthus? ¿Alguien se imagina a ese mismo profesor exponiendo a debate si los continuos ataques mediáticos al estado de Israel son una forma de antisemitismo (debería, incluso hay una parte en la asignatura sobre la influencia de los medios de comunicación en la formación de la conciencia? ¿Alguien se imagina a ese profesor exponiendo argumentos a favor de la segregación de minorías? No.

El hecho es que el contenido de esta asignatura implica de forma necesaria que el Estado va a tomar partido. Va a enseñar a todos estos menores de edad una serie de valores (tolerancia, igualdad de sexos, distribución de la renta, etc.) y conceptos (“identidad sexual” frente a “sexo”) “positivos” y una serie de valores (inflexibilidad, discriminación) y conceptos (liberalismo impositivo, roles en función del sexo) “negativos”. Y ahí es donde hay que decir basta.

La Constitución Española y todas las declaraciones de derechos reconocen el derecho supremo e inalienable de los padres de dar a sus hijos la educación que deseen, de acuerdo a sus propias convicciones morales y religiosas. Esta asignatura de educación para la ciudadanía es una intromisión absolutamente ilegítima en la esfera más íntima y personal de la familia y de la educación del menor. Muchas religiones y filosofías tienen éticas y morales que no concuerdan con esta especie de mínimo común que intenta enseñar el Estado a sus ciudadanos. Yo, por ejemplo, creo en la tolerancia pero no en el relativismo moral; creo que la igualdad consiste en el trato igual a lo distinto y no en la identidad entre lo distinto y lo uniforme; creo en la paz pero no en el pacifismo; creo en la lucha contra la pobreza pero no en la distribución de rentas por medio del subsidio y creo en valores por los que merece la pena morir. Y para transmitir mis valores a mis hijos no voy a tener que luchar sólo con la apatía, mediocridad y tontería imperante, ahora resulta que en todo en lo que sean diferentes de ese mínimo común (que queda demostrado que no es tan común) voy a tener que luchar también contra lo que diga su profesor del cole. Y, lo que es más, debido al sistema de evaluación (que se fija en las actitudes personales del alumno), se puede dar el caso de que si mi hijo hereda mis valores y estos son claramente diferentes de los que enseña el Estado, a mi hijo le van a suspender. ¿Y si soy musulmán y mi hija se somete al hombre y mi hijo espera sumisión de las chicas? ¿Y si soy hindú y no quiero que mi hijo toque a según los de qué casta? ¿Y si soy mormón y quiero que mi hijo defienda los roles basados en el sexo? ¿Y si soy comunista (porque, no es engañéis, la propiedad privada se enseñará como “positiva” ya que así consta en la Constitución) y quiero que mi hijo considere negativa la propiedad privada? ¿Y si soy ultraliberal y creo que mi hijo piense lo que yo sobre los impuestos progresivos? ¿Y si soy anarquista y quiero que mi hijo crezca rechazando toda autoridad?

Por muy loable que me puedan parecer el 95% de sus contenidos no puedo estar de acuerdo con la existencia de esta asignatura que me parece, sintiéndolo mucho, además de entrometida, inconstitucional. Esta no es, ni puede ser, la solución para la galopante falta de valores que se extiende entre la juventud.

Pasaron las épocas del Comité de Salubridad Pública e incluso de los Principios Fundamentales. El Pueblo necesita formación y educación, pero no adoctrinamiento.

Arthegarn

Periodistas (perodeostias, más bien) en el limbo.

Mucho estoy oyendo y leyendo sobre el limbo últimamente. El opinador desinformado moda tiene la idea de que el Papa ha salido el otro día y ha “cerrado” el limbo, declarando oficialmente que “no existe”.

Pongamos las cosas en su sitio.

Lo primero que hay que aclarar es qué se supone que es el limbo. El limbo es una consecuencia no deseada de no crecer con la Fe.

Cuando eres un niño y tienes preguntas de niño te dan respuestas de niño. Si preguntas qué pasa después de la muerte se te contestará algo que puedas entender, de forma simple y fundamentalmente alegórica. Te hablarán de que irás (ir, lo que implica movimiento, espacio, destino, sitio) al cielo o al infierno y te hablarán del cielo como un sitio (otra vez) genial con ángeles y Dios y mucho buen rollo, y del infierno como una especie de volcán con demonios que te torturan a todas horas. Cuando eres un adulto y estás dispuesto a aceptar realidades más complejas te hablarán de que al morir tu alma se encuentra en un estado de proximidad a o lejanía de Dios que experimentará toda la eternidad, llamándose a la total comunión con Dios Cielo y a su total rechazo Infierno. Incluso es posible que alguien teorice que con la muerte termina el paso del tiempo y tu alma cristaliza…

Pero si sólo has preguntado cuando eres un niño y sólo tienes respuestas de niño, al crecer esas respuestas se te quedan pequeñas y aparecen grietas en su superficie. El limbo es una de esas grietas, un “fallo” en una construcción teórica simplista que se manifiesta cuando se intenta observar, de forma compleja, con todas sus variantes. Si al Cielo sólo van los bautizados (no me voy a poner a hablar del bautismus flaminis) ¿Qué pasa con los que han muerto inocentes pero sin bautizar, los que no han hecho nada para llegar al cielo pero tampoco nada para merecerse el infierno? Y si al Cielo sólo pueden ir aquellos redimidos por la muerte de Jesús en la Cruz (el Sacrificio Vicario) ¿qué pasa con todos aquellos justos que no fueron bautizados o que vivieron antes de Jesús? ¿Qué pasa con Isaías y Moisés y Abraham y David? ¿Qué pasa con estas “excepciones” a la norma “los buenos van al cielo y los malos al infierno”? ¿Van al infierno? No deberían ¿Van al cielo? No pueden ¿Van al purgatorio? Tampoco pueden. Conque nos inventamos un sitio al que vayan. Y eso es lo que es el limbo, una invención, una especulación, una teoría, una paja mental. Son dogma el cielo, el infierno y el purgatorio, esos tres sí sabemos (los católicos) que existen, todo lo demás son divagaciones innecesarias para la Fe y absurdas si tenemos en cuenta que se basan en una percepción del tiempo linear y unidireccional que no es la de Dios.

Y eso es lo que ha dicho la Iglesia (que en realidad no lo ha dicho al Iglesia sino la Comisión Teológica Internacional). No es cierto que la Iglesia haya “cerrado” el limbo o que haya declarado que no existe. Lo que se ha dicho, literalmente, es que “existen serias razones teológicas y litúrgicas para creer que los niños no bautizados que mueren se salvarán y disfrutarán de la visión de Dios”. Atención al futuro, que es importante: los niños “mueren” (en presente habitual) pero “se salvarán” (en futuro). No se dice que el limbo no exista, no se anula ni se cierra ni se declara anatema, se dice que no es necesario y que lo lógico es pensar que se salvarán o, lo que es lo mismo, que “irán al cielo”. ¿Que quieres creer en el limbo? Pues allá tú. Pero el hecho es que el limbo no es necesario. Ninguno de ellos. No lo es para la Fe y desde luego no lo es para Dios. El limbo de los Patriarcas no es necesario porque el Sacrificio Vicario redime ex tunc y no ex nunc (no es que yo me crea mucho lo del Sacrificio Vicario, pero vamos) y el limbo de los niños no es necesario porque si la Iglesia puede bautizar en nombre del Espíritu ¡qué no podrá hacer el Espíritu!

Lo que ha hecho la Iglesia, con bastante sentido común, es que defender que hace falta un sitio al que vayan los inocentes no bautizados sólo cabe en la cabeza de un formalista que tenga una visión de Dios y de la Salvación escasa y restrictiva. Ni la Iglesia ni Dios han dicho nunca que el sacramento del bautismo son condictio sine qua non para la Salvación. ¡Dios es Dios, por Dios! ¿Qué tipo de diosecillo del tres al cuatro sería si estuviera atado a estúpidos ritos mágicos a la hora de otorgar su amor, perdón y salvación? En primer lugar ahí esta el bautismus flaminis, insisto, pero es que además la Gracia de Dios está por definición por encima del pecado, y excluir a los niños no bautizados sólo por no haber sido bautizados no pega ni con cola con el mensaje de Jesús y, sobre todo, con sus encendidas críticas contra los fariseos y demás formalistas. Y, si vamos a ponernos formalistas, el Catecismo claramente dice que hay salvación fuera de la Iglesia para, como es el caso, aquellos que no la conocen.

Y, en tercer lugar, lo que más me sorprende es el absoluto desconocimiento de la gente respecto a la postura de la Iglesia respecto al limbo, que no ha cambiado. La Iglesia nunca ha dicho ni que sí ni que no al tema del limbo. No ha dicho que sí porque es una paja mental innecesaria cuando se estudian las cosas con un poco de seriedad y no ha dicho que no porque el hecho es que no puedes asegurar a ciencia cierta que no exista el limbo, Jesús nunca dijo que no existiera. Probatio diabolica.

El limbo nunca ha estado formalmente admitido, se ha puesto en severísima tela de juicio desde el Vaticano II y Benedicto XVI siempre le ha puesto proa. Un dato poco conocido sobre mi es que yo me bauticé de mayor y sabiendo lo que hacía, no de bebé. Mi abuela dio la murga con lo de que me iba a “quedar morito” (sic) y que iba a ir al limbo durante años y recuerdo que mi padre discutía con el suyo (con su madre no se podía discutir, decía que pertenecíamos a la Iglesia Cismática de Torrejón de Ardoz) citando, entre otros, a un entonces poco conocido cardenal que acababa de publicar el “Informe Ratzinger”.

Ya a hace más de 20 años decía que el limbo era un “constructo”, en el Catecismo que él supervisó y que es de hace 15 años ni siquiera se menciona y de hecho se sugiere que su existencia es contradictoria al amor de Dios (1261). En 2005, aun en vida de Juan Pablo II dijo que era “sólo una hipótesis”… ¿Dónde rayos está la noticia?

Basta ya.

El gran éxito de los terroristas del 11-M no fueron los 191 muertos ni los miles de heridos. Ni siquiera fue cambiar el partido en el gobierno. El gran éxito de los terroristas ha sido enfrentarnos a los unos con los otros.

Antes del 11-M España era un pais muy diferente. Uno podía ser monárquico o republicano, de derechas o de izquierdas, conservador o liberal o progresista… y en el fondo, daba igual porque todos nos respetábamos los unos a los otros y, aunque discutíamos (y a veces con vehemencia) siempre quedaba, debajo de la discusión, un fuerte sentido de comunidad y de convivencia. La discusión, el debate, la crítica, eran del tipo que fortalece las sociedades y que las hace evolucionar a ser mejores. Pero todos, básicamente, confiábamos en todos. Estábamos construyendo una sociedad mejor, un verdadero Estado de Derecho, una verdadera democracia occidental basada, como no puede ser de otra forma, en la desconfianza hacia el gobierno y la confianza hacia tus conciudadanos. Y lo hacíamos muy bien. Recuerdo decir una vez, en Enero de 2005, que parecía que por fin habíamos dejado atrás esas dos españas del Duelo a Garrotazos.

Pero ya no. Hemos perdido todo lo que habíamos ganado y desandado todo el camino que llevábamos avanzado desde la transición para volver al odio de español contra español. Ahora media España opina que la otra media es mentirosa, trapacera, manipuladora e indigna de confianza y la otra media opina lo mismo de la primera. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuando voy a tener que seguir oyendo las mismas soflamas de uno y otro lado? ¿Hasta cuando van a seguir los políticos, los medios de comunicación y, lo que es peor, los propios españoles de a pie, ahondando en la herida más profunda que ha sufrido nuestro país desde la guerra civil? ¿Cuándo van a dejar de hurgar y darle un tiempo a este maltrecho Pueblo para que sane sus heridas? Porque, no os confundáis, nuestro Pueblo está herido, separada nuestra carne por un abismo de odio y desconfianza que se anega de sangre y de pus; y que duele.

Basta ya. Me da igual si los populares, desde el gobierno, mintieron e intentaron manipular a la opinión pública para no perder las elecciones o si honestamente fueron informando de las cosas según tenían datos fidedignos (=”dignos de fe”). Me da igual si los socialistas, desde la oposición, fueron desleales al Estado y fomentaron la crispación y convocaron manifestaciones ilegales en la jornada de reflexión o si defendieron a toda costa el derecho del Pueblo a estar informado y a no ser manipulado. Me da igual. Me da igual todo porque demasiado preocuparnos nos está destruyendo y he hecho un pacto conmigo msimo para pasar por encima.

Nunca, a ver si consigo que se entienda esto, NUNCA SABREMOS TODO LO QUE PASÓ. El hecho es que no tenemos pruebas concluyentes de nada y que, a falta de pruebas, todo se reduce a un asunto de fe, de elegir creer algo sin pruebas. Bien, pues ya es hora de terminar con este fanatismo sectario. Hay que tener fe en que el Partido Popular se equivocó sin malicia y hay que tener fe en que el Partido Socialista llegó al poder sin malicia porque lo contrario lleva al abismo. Ha llegado el momento de hacer un gran pacto para dejar de hablar del tema, dejar de convencer a todo el que encontramos de lo buenos que son los unos y el peligro que representan los otros y volver a avanzar. Ha llegado el momento de volver la vista atrás, de recordar cómo nos llevábamos los españoles antes del 11-M y poner los medios para volver a llevarnos bien, aunque eso implique tener fe en quien en este momento consideramos el enemigo. Porque no es un enemigo, es otro español como nosotros.

Ya basta. A todos los que léeis mi journal o este hilo en Opus Nigrum quiero haceros una petición:  No volváis a hablar del 11-M. No volváis a basar vuestra postura ideológica en lo que se supone que alguien hizo o dejó de hacer en esas fechas. No os volváis a permitir odiar a otro español por nada relacionado con el 11-M, ni siquiera a Zaplana o a Rubalcaba. No volváis a caer en la trampa de la especulación o la descalificación porque no lleva a ningún sitio y, encima, nos hace daño a todos. Buscad a alguien del otro lado del abismo que haya leído esto y esté de acuerdo y dadle la mano y, en ese momento, perdonadle todas las ofensas, manipulaciones y desafueros que sentís que os ha hecho y haceos el voto solemne de volver a confiar en él. Porque, aunque ese tipo casi seguro que no hizo nada en esos días para alterar el destino de España, ahora sentís que, por apoyar a quien créeis que lo hizo o creer su misma versión, es responsable, y le odiáis como si lo hubiera hecho.

Y si encima difundís esta idea y conseguís que alguien más se sume a este intento de, por fin, dejar el pasado en el pasado y volver, todos juntos, a construir la España que todos estábamos construyendo desde 1975 y que estaba saliendo muy bien, habréis hecho mucho más por vuestra patria, por vuestro Pueblo y por Europa que yendo a religiosamente a votar en todas las elecciones que jamás se convoquen basando vuestro voto en el miedo, el odio y al desconfianza a la otra España.

Basta, por favor. Todos somos españoles y a todos nos afectó por igual. Y a todos nos está hundiendo.

Arthegarn.

La no inevitabilidad de la Democracia.

Leyendo el Expansión de hoy (me estoy aficionando a la prensa salmón, ya ves tú que cosas, me parece que da mejor información que la blanca, quizá porque el público al que se dirige no se la deja dar con queso con tanta facilidad) me he encontrado con una frase que me ha llamado la atención por lo raro que es ver algo así en la prensa española. Decía:

“El quid del problema en el Líbano es que un movimiento político (se refiere a Hizbulá) se ha vuelto más potente que el Estado. El mismo síndrome – la percepción de que los gobiernos que son desafiados por movimientos políticos armados no son legítimos – se puede observar en muchos estados musulmanes.”

El artículo está firmado por Mamoun Fandy.

Me pregunto verdaderamente cuántos occidentales entienden de verdad a qué nos estamos enfrentando y la gran verdad que se esconde tras esas palabras…

En el Islam, el mayor pecado posible es la apostasía, que está penada por la Sharia con la muerte. Una vez alguien es declarado apóstata todo musulmán tiene el derecho y el deber de matarle y nadie, ni siquiera el propio imam que le declaró apóstata, puede perdonarle haga lo que haga. No hay redención para la apostasía. Inmediatamente detrás de la apostasía se encuentra la tibeza o hipocresía, que consiste en no cumplir todos los preceptos del Islam como es debido… para que nos entendamos, ser lo que en España podríamos llamar un “musulmán no practicante” (¿Verdad que suena estúpido? ¿Cómo va a ser uno un musulman no practicante? Lo mismo opino yo de los “católicos no practicantes”). En realidad no hay que llegar en absoluto a los límites que llega el Catolocismo no practicante, basta con ser tibio, con carecer de fervor. La tibeza sólo se redime con el martirio: ni siquiera la muerte en la Yihad redime de la tibeza.

Existe en capas cada vez mayores de la sociedad occidental una especie de convencimiento de la “inevitabilidad histórica de la democracia”. Viene a decir que, dado suficiente tiempo, suficiente información y suficiente nivel económico, todas las sociedades evolucionan de forma natural a una democracia occidental, laica o al menos aconfesional, en la que la religión y el estado están separados y que desde luego incluye división de poderes a la Montesquieu (diga Guerra lo que quiera), libertades y derechos individuales, igualdad ante la Ley y todas esas cosas que los occidentales damos por sentadas. Para este colectivo, que de hecho forma la inmensa mayoría de los pueblos occidentales (“la mayoría de la gente”), la “solución” al “problema” de Oriente Medio en particular y de la situación en los paises islámicos en general es “dejarles en paz”. La teoría es que ya se cansarán, con el paso de los años, las décadas o los siglos de sus sistemas medievales y evolucionarán de forma natural y a su paso a sistemas occidentales.

Como pasa casi siempre, la mayoría de la gente no tiene ni idea.

En primer lugar, la división occidental entre el poder temporal y el espiritual se basa en el hecho de la existencia de la Iglesia como institución. En el cristianismo, el clero está estructurado y jerarquizado y responde no ante el poder temporal del Estado sino ante el espiritual del Papa (o de la figura que ocupe semejante posición, sea el Patriarca, el Arzobispo, o incluso el Rey). Esto llevó históricamente al enfrentamiento entre dos organizaciones: el Estado y la Iglesia, que representaban dos legitimidades y dos poderes: secular y espiritual. La existencia de estas dos organizaciones que competían por el poder llevó a una diferenciación conceptual clara entre Iglesia y Estado y a su separación tras la victoria del Estado sobre la Iglesia (en algunos casos la derrota fue tan importante que llevó al cesaropapismo, pero la diferenciación entre la religión y el gobierno ya estaba allí, clara, en el subcionsciente colectivo de la sociedad).

Pero en el Islam las cosas no son así. No hay una institución comparable a la Iglesia, no hay primado de un imam sobre otro imam más que el voluntario, no hay un centro unificador de la doctrina y la teología musulmanas (lo más parecido es la bellísima e increíblemente serena mezquita de Al-Azhar en el Cairo y aun así lo que tiene es auctoritas] y no potestas). El hecho de que el poder espiritual no se haya constituido en una organización aparte del poder temporal hace que no exista diferenciación conceptual entre la Iglesia y el Estado. Así pues un musulmán (no occidentalizado) da por sentado ser gobernado por otro musulmán de acuerdo a la religión que ambos tienen en común. Y no tiene nada de raro y, si me apurais, en si mismo no tiene nada de malo. De hecho he de decir que a mi, como persona religiosa que soy, me gusta la idea. Claro que el Islam y el Cristianismo no son lo mismo…

Lo que quiero decir con todo esto es que uno nunca cruza dos veces el mismo río. Las sociedades musulmanas no pueden evolucionar de forma natural a democracias laicas occidentales porque las democracias laicas son por definición religiosamente tibias cuando no decididamente apóstatas. En el momento en el que un gobernante tiene la idea de separar el Gobierno de la Religión se convierte automáticamente en tibio y está a un pelo de convertirse en apóstata. En el momento en el que un musulmán colabora con un gobierno tibio o apóstata se convierte él mismo en tibio o apóstata. Al-Qaeda, Hizbulá y la Yihad Islámica, por ejemplo, justifican que todos los que pagan impuestos a los gobiernos occidentales son enemigos del islam y objetivos legítimos…

Y esto nos lleva al síndrome del que habla Fandy en ese artículo. En el momento en el que una organización o un imam extremista declara que un gobierno no islamista de un país de la Umma es tibio, este gobierno pierde automáticamente legitimidad ante todos los que escuchan a ese imam. A nivel mundial se estima que un 30% de los musulmanes se identifican en diversos grados con el islamismo y sus posturas radicales y esta proporción sigue creciendo. Los gobernantes de los paises musulmanes no van a hacer evolucionar sus sociedades hacia la Democracia porque como muevan un dedo tienen encima a Al-Zawahiri y gente de su calaña declarándoles apóstatas y condenándoles a muerte e incitando a sus pueblos a la sedición. Y para botón de muestra, la “laica” y “occidental” Turquía. Instaurar una democracia de corte occidental en la Umma es posible, pero pensar que la sociedad va a evolucionar por si misma hasta llegar a ella es infantil y fruto del más profundo desconocimiento de la sociedad, el pensamiento y la religión islámica.

Mientras todo esto pasa en Oriente, Occidente se mira el ombligo y piensa en la inevitabilidad histórica de la Democracia sin darse cuenta de que el hecho de que nosotros hayamos llegado aquí no quiere decir que todo el mundo esté irreversiblemente abocado a llegar aquí.

La no intervención de Occidente no llevará la democracia a Oriente. De hecho probablemente la impida.

Arthegarn.

PS: Os agradecería que, si quieréis entrar a debate con este tema, lo hagáis aquí, que resulta mucho más cómodo (aun recuerdo las tiras escalonadas de Los Pecados Contra el Sexto (I) , se me hacía dificilísimo seguir los debates con los comentarios cerrados…). Eso no quiere decir que no vaya a contestar aquí, claro…