Abuelos en los andamios.

A pesar de que, en realidad, se empezó a hablar de esto hace meses, la semana pasada el Consejo de Ministros aprobó una propuesta de reforma de pensiones que incluye retrasar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años. Y, claro, ha faltado tiempo para que los demagogos de siempre (y algunos nuevos) se pongan a pegar gritos contra el Gobierno y el espeluznante retroceso de los derechos sociales que comporta esta medida y bla, bla, bla. Por no hablar de los desinformados de turno que, sin pararse un instante a enterarse de qué es lo que pasa en realidad, ya están quejándose a todo el que quiera oírles (y a alguno que no) y montando los inevitables grupos de facebook. Curiosamente los únicos que se salvan de la quema son, precisamente, los que sería más comprensible que lo hicieran: patronal y sindicatos (por qué será), pero menos estos, todo el mundo está dando voces y alaridos y correteando de un lado para otro como pollos sin cabeza, sin pararse a pensar un instante y, desde luego, sin leerse lo que se ha aprobado en realidad.

Vamos a empezar tratando de dar información. Lo que se ha aprobado en el Consejo de Ministros ha sido una propuesta que se llevará próximamente a la Comisión del Pacto de Toledo. Nada más. Zapatero no se ha aparecido bajo la forma de una columna de fuego y ha grabado el retraso de la edad de jubilación en las paredes de la Moncloa. De verdad que no. No es una Ley, ni un Reglamento, ni un Decreto, ni tiene validez alguna, ni sirve para nada más que para ser posteriormente estudiada y debatida. Además, la tal propuesta no se reduce a esa medida sino que incluye otras muchas, como por ejemplo la modificación de los criterios por los que se determina la cuantía de la pensión(1), el cambio de la edad mínima de prejubilación a los 58, los incentivos a la suscripción de planes de pensiones privados(2), el recorte al acceso a la pensión de viudedad y orfandad(3) o lo que a mi me parece que es acabar con las pensiones no contributivas(4). Respecto al retraso de la edad de jubilación, lo que dice la propuesta (Pgs. 36 y ss.) es que hay que retrasar la edad de jubilación, empezando a hacerlo en 2013(5) de forma paulatina,. No se dice en el documento, pero el Gobierno ha manifestado posteriormente que la idea es ir añadiendo, anualmente, dos meses a la edad de jubilación. Así, los que se jubilaran en 2013 lo harían a los 65 años y dos meses, en 2014 a los 65 años y cuatro meses, etc.(6).

 Esto es lo que hay sobre la mesa y no otra cosa. Y yo lo siento pero estoy de acuerdo por muchas razones. Voy a obviar las de índole económico-catastrofista (del tipo “o lo hacemos así o el sistema de pensiones quiebra, oh Dios, oh Dios”, y no porque no esté de acuerdo sino porque seguro que ya las habréis oído) y voy a centrarme en otras dos. Porque, en realidad, lo que me fastidia es que se haga demagogia con el tema (o con cualquier otra cosa) y es contra esto contra lo que lucho.

En primer lugar, la edad de jubilación que tenemos ahora, a los 65 años, se fijó en 1967. 1967, por el amor de Dios. En ese año de lo que se hablaba en España era de Fraga bañándose en Palomares y, como mucho, de la Guerra de los Seis Días. Y con esto no quiero decir que haya que revisar la edad de jubilación simplemente porque haya pasado mucho tiempo, sino porque objetivamente hablando la sanidad ha mejorado desmesuradamente desde entonces. En aquella época(7) la esperanza de vida era de 72 años, y la de los que tenían 65 años, de llegar casi a los 80. Hoy en día la esperanza de vida de los nacidos hoy(8) es de 82 años y la de los que hoy tienen 65 es de casi 85, y con esto no quiero utilizar un argumento económico-demográfico diciendo que hace falta más dinero porque vivimos más 2630163-tumblr_ma7vv792xi1rbts2no1_400y las pensiones se cobran más tiempo. Lo que quiero decir es que uno llega hoy en día a los 67 años infinitamente menos “cascado” de lo que llegaba a los 65 alguien que nació cuando no existía (ni de lejos), no ya los trasplantes o la quimioterapia sino la penicilina. El hecho objetivo es que llegamos a viejos en mucho mejor estado de salud que nuestros abuelos por lo que no tiene nada de raro que nos digan que, objetivamente hablando estamos en condiciones de seguir trabajando.

En segundo lugar, esa edad de 65 o 67 años es la edad general. Los demagogos de turno se dedican a vender la imagen de un anciano de casi 70 años encaramado a un andamio o saliendo con un pico de una mina de carbón cuando el hecho es que ahora mismo las cosas no son así. Para empezar, hay muchas profesiones que, debido a su peligrosidad o penosidad, tienen edades de jubilación inferiores a los 65 años (así a botepronto se me ocurren los mineros, los ferroviarios y los bomberos y creo que los toreros). Pero es que además, y con carácter general, cuando estamos hablando de que una persona se ve físicamente impedida para desempeñar su trabajo está cubierta a cualquier edad por las prestaciones por incapacidad, que para eso están. Da igual que vayas en silla de ruedas porque te piñaste un sábado volviendo de copas o porque tus piernas ya no te sostienen, si puedes subirte a un andamio la prestación a la que tienes que recurrir en ese caso es la de incapacidad, no la jubilación. Y, lo que es más, si tu incapacidad es suficientemente chunga (por encima del 45%) y eres suficientemente mayor (por encima de 52 años) te puedes jubilar si quieres(9). En otras palabras, el Estado supone que uno llega a la edad de jubilación en condiciones de trabajar, pero si no es así hace ya tiempo que no trabajas porque lo que tienes es una incapacidad. Antes, ahora y luego.

En fin, Que no hay por qué estar de acuerdo con la propuesta, pero si se va a combatir hay que saber, por lo menos, (i) en qué consiste exactamente y (ii) el contexto jurídico, social y sanitario en el que se hace.

Y, ahora que lo pienso, ¿qué hago yo dando argumentos en contra de que se lapide al Gobierno? Pero ¿qué me pasa? ¡Pieeedras, pìeeeedras, pieeeeedras, señoras y señores! ¡Pieeeedras baratitas, ideales para arrojar a los ministros! ¡Premio especial al sublime francotirador que acierte a PetaZeta en el cerebro! ¡Pieeeeeeeeedras..!

Arthegarn.__________

(1) Ahora mismo se hace basándose en las bases de cotización del trabajador durante los últimos 15 años. El problema es que si te despiden a los 55 años (por ejemplo) y no encuentras trabajo (lo que, por desgracia es muy habitual) tu base de cotización de los últimos 10 años va a ser el SMI, lo que muy probablemente baje muchísimo tu pensión de forma “injusta”.
(2) Porque ya me diréis qué es si no la “complementariedad de la previsión social”. Si me estáis leyendo, trabajáis, y todavía no tenéis plan de pensiones privado, ya estais perdiendo el culo a suscribir uno. Yo abrí el mío con 27 años, con eso lo digo todo. Que, con cómo están las cosas, para cuando os jubiléis no habrá dentellada al redimir un fondo de pensiones porque, simplemente, no quedará otra.
(4) Lo que me parece muy bien, porque tal y como están las cosas Fridaluna podría cobrar pensión de viudedad si me muero mañana. Bueno, no, pero porque me curré el divorcio…
(3) Literalmente “culminar la separación de las fuentes de financiación entre el nivel contributivo y el no contributivo”. A mi eso me huele a que estamos hablando de sacar las pensiones no contributivas (v. gr. dinero que te da el Estado a quien no ha hecho nada en absoluto para ganarlo como los 400 euros mensuales del Subsidio de Subistencia) del Pacto de Toledo y dejar que quiebren a medio plazo para luego, lamentándolo muchísimo, darles el tijeretazo que necesitan
(5) Lo cual quiere decir, hermanas que leéis esto, que a Padre le pilla por los pelos.
(6) Lo cual quiere decir, hermanas que leéis esto, que Padre se jubilaría el 19 de junio de 2014.
(7) El dato es de 1970, no he encontrado los datos año a año.
(8) Datos de 2007, se supone que actualizarán en 2010.
(9) Aceptando, eso sí, una minoración en tu pensión, como en todas las jubilaciones anticipadas.

Zapatero, a tus New Rocks.

Estaba yo ayer planchándome la camisa para ir al despacho cuando, echándole un ojo a la revista de prensa que hace María López en Telemadrid (y que me gusta por su formato pese a ser bastante tendenciosa) me enteré de que El Mundo y ABC llevaban en su portada una foto de la familia Rodríguez-Espinosa con el matrimonio Obama en la que las hijas aparecían vestidas de góticas. En teoría, la noticia era que La Moncloa había intentado censurar las fotos y evitar su difusión y publicación; en la práctica, la noticia era que Alba y Laura habían ido a cenar vestidas de fantoche(1) con el Presidente de los Estados Unidos.

hijaszp

El tema me hizo mucha gracia y ya está. Me pareció divertido por lo grotesco, algo para echarse unas risas bienintencionadas tomando un café y para comentar en los foros o en el 666 con el público especializado y unas cervezasy nada más. Quizá diera para una entrada de blog y todo, pero nada más.

Pero hoy, al llegar al despacho, me sorprendió la actitud de la mayor parte de mis compañeros y compañeras. Y luego, cuando lo comenté con mi familia, la de algunos de sus miembros (principalmente mi madre y mi hermana Andruin). Y cuando me puse a hojear(2) internet, la de la mayor parte de los comentaristas. Había mucho cachondeo, desde luego, part
e bienintencionado (como el fake que incluyo en esta entrada), parte malintencionado o con mala leche (como otros fakes que no voy a incluir), y parte auténticamente indignado y que daba gritos hablando de la imagen internacional de España y blablabla.

Personalmente no creo que las pintas de estas dos chicas tengan nada que ver con la imagen internacional de España. En primer lugar hay que recordar que no es la familia del Presidente del Gobierno la que representa a España; para representarnos a ese nivel ya tenemos otra familia a la que pagamos bastante bien y que, en mi opinión, hace muy bien su trabajo. A esa familia sí que es legítimo exigirle que se comporte en todos los ámbitos de su vida con la dignidad y corrección que queremos que refleje la España del Siglo XXI, pero a la familia del Presidente del Gobierno, sinceramente, creo que no. Y, en cualquier caso, si de la imagen internacional de España se trata, creo que deberíamos estar todos profundamente agradecidos a Laura y Alba porque, gracias a ellas, se habló el viernes de una frivolidad como los trapitos que llevaban y no de las estupideces que dijo papá en la ONU, que sí que hubieran dañado de verdad la imagen de España.

Respecto a la anécdota en si, la verdad es que tengo sentimientos encontrados. Yo no veo nada malo en si mismo en que las hijas del Presidente, ciudadanas particulares con vidas privadas, se visten como les de la gana en una etapa como es la adolescencia. Lo que es más, tampoco vería mal que se vistieran de góticas ya alcanzada la madurez porque, al fin y al cabo, las pintas de cada uno debería decidirlas cada uno (bueno, por eso y porque yo lo hago). No veo nada malo en ser gótico y, por tanto, no veo nada malo en vestirse como un gótico. Pero…

El problema es que no se esperaba a las niñas en la cena de marras. Si hubieran estado invitadas y si sus pintas no infringieran la letra del cuaderno de protocolo de la Casa Blanca (cosa que dudo que hagan porque a nadie se le ocurre decir que las damas deberán abstenerse de llevar botas de combate) me pondría al 100% del lado de la familia Zapatero. Bueno, al 95% y luego explicaré por qué. Si no estaban invitadas, entonces estamos ante el típico cohecho sin víctimas en el que un cargo público aprovecha su condición de tal para favorecer a su familia sin causar perjuicio a nadie; en este caso llevando a las niñas a conocer a Obama, cosa que aunque en el plano de la Alta Ética Teórica seguro que está mal, en la práctica a mi me parece comprensible; tanto que no seré yo quien critique la práctica en si misma. Claro que cierta gente aprovechará para arremeter contra PetaZeta con esta excusa, pero solo es una excusa. Si, a pesar de no estar invitadas y habérselas llevado, no rompían el cuaderno de protocolo, tienen mi apoyo al 90%.

El 5% ese que dejo es por las propias niñas. Si bien me parece muy correcto y de muy buen padre que PetaZeta deje que sus hijas se vistan como les de la gana en un periodo como es la adolescencia, me parece que algo falla cuando ellas mismas no se dan cuenta de las consecuencias que puede tener su indumentaria y no se ofrecen a, por una vez y ya quelos-alcazar-con-unos-amigos1 vamos a conocer a Obama, hacer una excepción y vestirse de forma más discreta (que se puede ser gótico y discreto y aquí estoy yo en Clifford Chance con mi traje negro para probarlo). Igual que me parece normal que no todas las familias de España, ni de Presidentes de Gobierno de España, sean como los Aznar-Botella me parece también normal, de una forma triste, que estas chicas se comporten de forma tan distinta a como yo me hubiera portado a su edad. Hay veces que hay que ser responsable y hay que sacrificarse por Papá y esta era una de ellas. El nivel de egoísmo que destila no pararse a pensar los problemas que le puede causar a Papá ir con las New Rock a la cena con el Presidente de los Estados Unidos, o en el caso de parárselo a pensar, ir así de cualquier forma, me parece preocupante. No anormal, insisto, así están saliendo estas generaciones, pero sí preocupante.

Si tuviera que criticar a alguien por este tema, después de criticar a todos los periodistas hipócritas que hicieron saltar la noticia de las pintas de estas chicas como si de lo que estuvieran informando fuera de que Moncloa intentó retirarlas, y después de criticar a toda la caterva de pijos que se sienten amenazados porque alguien distinto a ellos está en lugares tradicionalmente reservados a los de su clase pero a los que en realidad ellos, personalmente, nunca podrán llegar; sería precisamente a las chicas. Y no por vestirse de góticas ni muchísimo menos por serlo sino por no darse cuenta de que, de vez en cuando, hay que hacer algún sacrificio por papá, aunque no lo pida, que bastante majo es que nos deja ir a todas partes como nos da la gana.

En fin. Yo llamando majo a José Luis Rodriguez Zapatero, qué cosas hay que ver. Pero conste que le apoyo como padre, no como Presidente.

Arthegarn____________
(1) Lo de vestirse de fantoche lo digo con todo cariño. Como sabe cualquiera que me lea normalmente yo describo el proceso por el cual dejo de ser un respetable y conservador ciudadano de ilustre raigambre y rancio abolengo y me convierto en Arthegarn, el Brujo como “vestirme de fantoche”.
(2) Y yo me pregunto, aunque no venga al caso… Internet se
ojea pero ¿se puede hojear, ya que tiene páginas?

Vote a Gundisalvo

Ya sé que estoy desaparecido, pero es que llevo unos meses de muchísimo trabajo, lo cual, con la que está cayendo, es más de agradecer que otra cosa. No obstante me las he ingeniado para hacer un rato y escribir un articulito, que considero importante, sobre las elecciones europeas.

Hace muchísimos años Mingote publicó una serie de chistes sobre los primeros procesos electorales. El protagonista de muchos de ellos era Gundisalvo, un señor cincuentón con gafas, bigote y pinta de liberal-conservador inofensivo. Sin duda el mejor de estos chistes era uno en el que se veía un cartel electoral con su foto y el lema de la campaña:

VOTE A GUNDISALVO
¿Y a usted qué más le da?

Pues bien, yo quiero pediros que votéis a Francisco Sosa Wagner. Ya sabéis, la cabeza de lista de Unión, Progreso y Democracia. Del partido de Rosa Díez, vamos. Hay muchas buenas razones para hacerlo y, para los que estéis interesados en razones positivas, aquí tenéis el programa (particularmente interesantes propuestas como la 44. la 66, la 73 o los epígrafes 9 y 10 al completo). Pero lo que es obvio es que no se puede votar otra cosa.

La reflexión que me hago es más o menos así. No se puede votar al PSOE porque opino que lo están haciendo rematadamente mal. Pero mal, mal, mal, y si alguien cree que lo están haciendo bien podemos discutirlo con unas sidras. No digo que PetaZeta sea el responsable de la crisis, pero sí que digo que la está gestionando muy mal. A estupideces económicas como el reflotado de Martinsa-Fadesa se une una falta de sentido de Estado incalificable y una sucesión de tomaduras de pelo en forma de globos-sonda para distraer la atención que a mi, personalmente, me resultan insultantes. Yo no puedo votar, por principio, a un partido que opina que los españoles son tontos (aunque lo sean). El PSOE está descartado.

Pero es que tampoco se puede votar al Partido Popular, y eso lo digo yo que soy afiliado desde los años del “Palabra”. Independientemente de que esté uno de acuerdo con su programa para las europeas (y yo lo estoy) el hecho es que en casa lo están haciendo igual de mal que los otros. Tampoco quiero convertir esto en una enumeración de los errores, bobaliconadas y majaderías del partido que “lidera” Marianico el Cortoporque creo que saltan a la vista. Y lo siento por Jaime Mayor, que es un político que siempre me ha parecido intachable, pero con cómo está haciendo las cosas el PP a nivel nacional tampoco se le puede votar.

No creáis que me he quedado en el análisis de esos dos partidos. Muchas de las razones que considero buenas para votar a UPyD son las que hacen que considere negativo votar a Coalición por Europa (CiU, PNV y adlateres), y no digamos ya a Europa de los Pueblos, que están más perdidos que el Wally ese. Y en cuanto a La Izquierda… pues si opino que el PSOE lo está haciendo mal opino que estos directamente confunden el movimiento con el avance. Y, por supuesto, la abstención no es una alternativa. A mi lo de abstenerse siempre me ha parecido de una falta de respeto con la historia apabullante. Ha hecho falta muchísimo esfuerzo para que lleguemos a tener un régimen democrático y de derechos como el que tenemos, y renunciar al voto me parece una actitud de niñato de papá que no sabe lo que tiene. De bofetada contínua, vamos. Y, por como está configurado el sistema, votar en blanco es votar PPSOE, conque…

Conque aquí estoy, animándoos a votar a UPD. El domingo pensad que es una buena manera de aplicarle un revulsivo a los dos grandes partidos, sobre todo si érais votantes habituales de uno o del otro (como yo). Es una forma de indicarles que lo están haciendo mal, que no nos gusta,union-progreso-y-deocracia-upyd-300x288 que no creemos en ello y, sobre todo, que empieza a haber alternativa. Si UPD se pusiese al nivel de La Izquierda, por ejemplo, lo que es difícil pero no inalcanzable, tanto PP como PSOE verían que se puede producir una verdadera sangría de votos en las próximas generales y que pueden perder el centro que ahora comparten en favor de Rosa Díez. Y, con un poco de suerte, cambiarán su política y su forma de hacer las cosas hasta un punto en el que deje de dar vergüenza votarles. Animáos y no os quedéis en casa haciendo sillón-ball, que tenéis una posibilidad de ayudar a regenerar el sistema democrático en España.

Así que ya sabéis. Tanto como si es porque os léeis el programa y os gusta como si es porque estáis hartos de los defectos casi endémicos de vuestra formación política habitual, votad a UPD el domingo. Y si no es por ninguna de esas razones, pues hacedlo por hacerme un favor. Al fin y al cabo, y parafraseando a Gundisalvo, “¿A usted que le cuesta?”

Salud y democracia;

Arthegarn

Educación para la Ciudadanía.

De todos es sabido que la penúltima reforma educativa en España, la Ley Orgánica de Educación, ha introducido en primaria y secundaria la famosa asignatura de Educación para la Ciudadanía que tanta lata ha dado.

La Ley, en sí misma, no dice casi nada de la asignatura. Se limita a decir que hay que darla en un año de tercer ciclo de primaria y otro de primero de secundaria (en el preámbulo se dice que hay que darla otra vez en bachillerato, pero luego no se desarrolla, un prodigio de técnica legislativa esta ley…). No dice ni pío sobre su contenido, se limita a describirla como un “…espacio de reflexión, análisis y estudio acerca de las características fundamentales y el funcionamiento de un régimen democrático, de los principios y derechos establecidos en la Constitución española y en los tratados y las declaraciones universales de los derechos humanos, así como de los valores comunes que constituyen el sustrato de la ciudadanía democrática (…).”

Así expuesto, la verdad es que me parece muy bien. Tan aséptico, tan profiláctico… no se va a tratar de una asignatura obligatoria en la que el Estado adoctrine a todos sus ciudadanos en lo que el gobernante considera que es correcto o incorrecto, bueno o malo, cierto o falso, sino que se va a tratar de un “espacio de reflexión” en el que se plantearán y discutirán varios puntos de vista. Algo así como un aula de debate. Muy interesante, desde luego, pero… ¿cómo se evalúa un aula de debate, un “espacio de reflexión”? ¿En función de la lógica y coherencia de las reflexiones del alumno? ¿O en función de las conclusiones a las que llegue?

Si dejamos la LOE, con sus generalidades, y nos adentramos en el desarrollo legislativo, mucho más concreto, las cosas empiezan a pintar de otra forma. Cuando uno lee el contenido específico se encuentra con cosas como:

  • Autonomía personal y relaciones interpersonales. Afectos y emociones.
  • Las relaciones humanas: relaciones entre hombres y mujeres.
  • Relaciones intergeneracionales.
  • Valoración crítica de la división social y sexual del trabajo y de los prejuicios sociales racistas, xenófobos, antisemitas, sexistas y homófobos.
  • Diversidad social y cultural. Convivencia de culturas.
  • Los impuestos y la contribución de los ciudadanos. Compensación de desigualdades. Distribución de la renta.
  • Un mundo desigual: riqueza y pobreza.
  • La «feminización de la pobreza».
  • Los conflictos en el mundo actual: el papel de (…) las fuerzas armadas de España en misiones internacionales de paz.
  • Relaciones entre los ciudadanos, el poder económico y el poder político.

Pero resulta que no es que se vayan a abrir debates en clase sobre estos temas, no. Resulta que los alumnos van a recibir una educación, una formación sobre estos temas. A todos esos menores de edad les va a llegar el Estado y les va a decir… ¿qué? ¿Alguien es capaz de leer estos temas y decir, verdaderamente y desde su fuero interno, que se van a debatir desde ambos extremos, que se van a enseñar ambos lados de la moneda? Pensemos en el antisemitismo, por ejemplo. Si vamos a debatir y reflexionar sobre el antisemitismo no es suficiente con contar el sufrimiento del pueblo judío, su milenaria discriminación y el holocausto. Habría que exponer también los argumentos en favor del antisemitismo (la usura, el pueblo deicida, la lealtad a la etnia antes del Estado, etc.) y si, de verdad, se supone que el Estado no va a tomar partido, los datos deberían enseñarse con la misma seriedad y neutralidad.

Ahora en serio ¿Alguien se imagina al profesor de educación para la ciudadanía exponiendo con perfecta neutralidad las tesis de Hitler? ¿Malthus? ¿Alguien se imagina a ese mismo profesor exponiendo a debate si los continuos ataques mediáticos al estado de Israel son una forma de antisemitismo (debería, incluso hay una parte en la asignatura sobre la influencia de los medios de comunicación en la formación de la conciencia? ¿Alguien se imagina a ese profesor exponiendo argumentos a favor de la segregación de minorías? No.

El hecho es que el contenido de esta asignatura implica de forma necesaria que el Estado va a tomar partido. Va a enseñar a todos estos menores de edad una serie de valores (tolerancia, igualdad de sexos, distribución de la renta, etc.) y conceptos (“identidad sexual” frente a “sexo”) “positivos” y una serie de valores (inflexibilidad, discriminación) y conceptos (liberalismo impositivo, roles en función del sexo) “negativos”. Y ahí es donde hay que decir basta.

La Constitución Española y todas las declaraciones de derechos reconocen el derecho supremo e inalienable de los padres de dar a sus hijos la educación que deseen, de acuerdo a sus propias convicciones morales y religiosas. Esta asignatura de educación para la ciudadanía es una intromisión absolutamente ilegítima en la esfera más íntima y personal de la familia y de la educación del menor. Muchas religiones y filosofías tienen éticas y morales que no concuerdan con esta especie de mínimo común que intenta enseñar el Estado a sus ciudadanos. Yo, por ejemplo, creo en la tolerancia pero no en el relativismo moral; creo que la igualdad consiste en el trato igual a lo distinto y no en la identidad entre lo distinto y lo uniforme; creo en la paz pero no en el pacifismo; creo en la lucha contra la pobreza pero no en la distribución de rentas por medio del subsidio y creo en valores por los que merece la pena morir. Y para transmitir mis valores a mis hijos no voy a tener que luchar sólo con la apatía, mediocridad y tontería imperante, ahora resulta que en todo en lo que sean diferentes de ese mínimo común (que queda demostrado que no es tan común) voy a tener que luchar también contra lo que diga su profesor del cole. Y, lo que es más, debido al sistema de evaluación (que se fija en las actitudes personales del alumno), se puede dar el caso de que si mi hijo hereda mis valores y estos son claramente diferentes de los que enseña el Estado, a mi hijo le van a suspender. ¿Y si soy musulmán y mi hija se somete al hombre y mi hijo espera sumisión de las chicas? ¿Y si soy hindú y no quiero que mi hijo toque a según los de qué casta? ¿Y si soy mormón y quiero que mi hijo defienda los roles basados en el sexo? ¿Y si soy comunista (porque, no es engañéis, la propiedad privada se enseñará como “positiva” ya que así consta en la Constitución) y quiero que mi hijo considere negativa la propiedad privada? ¿Y si soy ultraliberal y creo que mi hijo piense lo que yo sobre los impuestos progresivos? ¿Y si soy anarquista y quiero que mi hijo crezca rechazando toda autoridad?

Por muy loable que me puedan parecer el 95% de sus contenidos no puedo estar de acuerdo con la existencia de esta asignatura que me parece, sintiéndolo mucho, además de entrometida, inconstitucional. Esta no es, ni puede ser, la solución para la galopante falta de valores que se extiende entre la juventud.

Pasaron las épocas del Comité de Salubridad Pública e incluso de los Principios Fundamentales. El Pueblo necesita formación y educación, pero no adoctrinamiento.

Arthegarn